De 10.000 a un millón: la distancia que recorrerá la biopsia líquida

Los hematólogos amplían su espectro para detectar células malignas
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Madrid
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19 oct 2018 - 13:23 h
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El diagnóstico y el análisis de la enfermedad mínima residual —un estadio clínico muy similar al de la curación— en enfermedades como el mieloma, la leucemia linfoblástica y la leucemia mieloide crónica es el centro de la investigación en la actualidad para los hematólogos.

En los últimos años, se ha pasado de tratar con quimioterapia a cambiar de estrategia con las terapias moleculares dirigidas, y en estos últimos años con inmunoterapia. De hecho, como señalan ya los hematólogos, la terapia CAR-T también está irrumpiendo con fuerza en tumores líquidos, y en futuro también lo harán en sólidos,

Durante el LX Congreso Nacional de la SEHH y XXXIV Congreso Nacional de la SETH, los expertos explicaron que para conocer más estas enfermedades actualmente disponen de dos aproximaciones: el estudio inmunofenotipo —la PCR— y una técnica de secuenciación. “Con las nuevas tecnologías podemos mejorar, siendo más específicos”, incide Jesús María Hernández Rivas, del Servicio de Hematología del Hospital Clínico Universitario de Salamanca.

El experto ahonda más en esta cuestión al aclarar que se trata de la biopsia líquida. “En hematología llevamos utilizándola más de 20 años”, y añade que “ahora podemos detectar una célula maligna entre el análisis de 10.000, pero el objetivo es llegar a detectar una entre 100.000 o un millón”.

Validar la tecnología

Sin embargo, antes de utilizar estas nuevas tecnologías en la práctica clínica, hay que validarla para conocer exactamente su significado clínico. Como señalan los hematólogos, la utilización de la secuenciación masiva de genes permitirá conocer si existe enfermedad mínima residual, lo que podrá facilitar la toma de decisiones terapéuticas que eviten recidivas y controlar mejor estas patologías.

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