La mutación BRCA2 conecta cáncer de próstata y de mama hereditario

Un estudio prospectivo en 400 pacientes con cáncer de próstata avanzado recoge nuevas evidencias
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Madrid
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11 ene 2019 - 13:00 h
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Un estudio prospectivo liderado por la Unidad de Investigación Clínica de Cáncer de Próstata del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en el que han participado 38 hospitales de toda España ha permitido establecer el nexo de unión entre el cáncer de próstata más agresivo y el cáncer de mama hereditario, ovario y páncreas. El artículo ha sido publicado esta semana en el Journal of Clinical Oncology.

El estudio Prorepair-B ha seguido la evolución durante cinco años de más de 400 pacientes con cáncer de próstata metastásico del tipo resistente a la castración, con el objetivo de analizar sus rasgos genéticos y relacionarlos con el progreso y la respuesta al tratamiento.

“Desde hace tiempo se conoce que los genes BRCA1 y BCRA2, asociados a un mayor riesgo de cáncer de mama aumentan también el riesgo de cáncer de próstata”, tal y como explica a GM Elena Castro, una de sus investigadoras principales. Este trabajo muestra no solo que aumenta el riesgo de cáncer de próstata, sino que este cáncer es más agresivo y que cuando se trata con las terapias actuales en este tipo de tumor el pronóstico de los pacientes con BRCA2 es significativamente peor que en aquellos que no presentan la mutación, asegura.

Algo que ha sorprendido a los investigadores es que pensaban que no encontrarían esta mutación en pacientes con cáncer de próstata avanzado a menos que hubiera una historia familiar de cáncer importante, pero no ha sido así. “En nuestra población española hemos visto que hay pacientes en los que hemos identificado esta mutación sin historia de cáncer en familiares de primer o de segundo grado, un detalle importante teniendo en cuenta que son mutaciones germinales presentes en todas las células del organismo”, advierte. A partir de ahí, queda por ver si las mutaciones han sido heredadas por los pacientes sin que sus familiares hayan desarrollado cáncer. En cualquier caso, añade, el hallazgo tiene implicaciones para sus descendientes, de manera que las hijas o hermanas que presenten esta mutación tienen un riesgo incrementado de cáncer de mama o de ovarios que no se valoraba hasta la fecha, indica.

Una de las líneas que se abre ahora es identificar la posibilidad de aplicar en este tipo de cáncer tratamientos que han dado sus frutos en cáncer de mama hereditario y de ovario. En este sentido, Castro añade que comenzarán un estudio para ver si estos pacientes se pueden beneficiar del uso teprano de platinos (cisplatino, carboplatino, etc.), que ha demostrado ser muy efectivo en cáncer de ovario.

También habrá que estudiar la aplicación de otros fármacos como los inhibidores de la PARP, aprobados ya en cáncer de ovariio y en estudio en cáncer de mama. No obstante, la investigadora explica que se sabe que los pacientes desarrollan resistencias a estos tratamiento, de manera que habrá que diseñar estrategias terapéuticas para determinar si hay que comenzar a utilizarlos en fases más precoces o en adyuvancia con cirugía.

Los tumores con mutación de BRCA tienen más inestabilidad genómica, con independencia de su localización. La diferencia, observa Castro, es que en la actualidad el tratamiento en ovario con lleva el empleo de carboplatino, que responde particularmente bien en los tumores con esta mutación, de manera que las pacientes estarían recibiendo el tratamiento óptimo.

En mama no se ha podido determinar que la mutación por sí misma hace que el tumor sea más agresivo. Aunque admite que es cierto que las mujeres que lo han tenido presentan un mayor riesgo de desarrollar un segundo tumor, de ahí la recomendación de realizar mastectomía bilateral.

La experta asegura que las conclusiones del estudio apoyan las recomendaciones de las guías americanas de realizar un cribado genético, un consejo que aún no está recogido en las guías europeas.

La investigadora destaca que se trata de un estudio académico, financiado por la Fundación Cris, el Instituto de Salud Carlos III, la Prostate Cancer Foundation, la Asociación Española contra el Cáncer y los Ministerios de Ciencia y Educación. “El grupo del CNIO es la cara visible, pero es un verdadero logro la participación de 38 centros españoles. Para finalizar, Elena Castro confía en que este trabajo, el primero que realiza este análisis a nivel mundial y que, además, se ha llevado a cabo con muy pocos recursos, pueda cambiar las líneas del manejo de estos pacientes y puedan estar satisfechos de haber sido capaces de sacarlo adelante.

Antecedentes
Los investigadores han identificado pacientes sin historia de cáncer en familiares cercanos

Cribado genético
Las conclusiones apoyan la recomendación de las guías americanas de cribado genético para los familiares

<p>La mutación BRCA2 conecta cáncer de próstata y de mama hereditario</p>
David Olmos y Elena Castro, de la Unidad de Investigación Clínica de Cáncer de Próstata del CNIO. /CNIO
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