Los fetos de madres diabéticas presentan una redistribución del flujo sanguíneo

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Barcelona
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14 dic 2016 - 15:00 h
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Se sabe que la diabetes mellitus materna (MDM) hace que aumente el riesgo de hipertensión en la descendencia. A menudo, los fetos de madres con esta enfermedad (FMDM) presentan anormalidades estructurales y funcionales del miocardio. Sin embargo, no se sabía si la circulación sanguínea cardiovascular se ve alterada en estos fetos como resultado de MDM.

De ahí que el objetivo principal de un estudio que ha sido coordinado por los investigadores Bart Bijnens, profesor de investigación ICREA del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (DTIC) y jefe del Grupo de Investigación Physense de la UPF y Eduard Gratacós, jefe del Servicio de Medicina Maternofetal del Hospital Clínico de Barcelona, haya sido explorar los patrones circulatorios cardiovasculares de los fetos de madres con diabetes mellitus.

Los bebés nacidos de madres con diabetes suelen ser más grandes, y tienen la placenta más grande, especialmente si la diabetes no está bien controlada. Existen datos que sugieren que algunos otros órganos como el páncreas y los riñones podrían verse afectados. “Sabemos que la diabetes mellitus materna afecta a los órganos fetales”, manifestó Aparna Kulkarni, cardióloga pediátrica del Centro Hospitalario Bronx-Lebanon, Nueva York, EE.UU. y primera autora del estudio. Investigaciones previas han identificado cambios subclínicos en el músculo cardíaco de los fetos de madres con diabetes.

Los investigadores midieron el flujo sanguíneo a través de ecocardiografía Doppler fetal. Más concretamente, midieron los flujos sanguíneos del cerebro, los tramos de salida izquierdo y derecho del corazón, la aorta, y la placenta. Con los datos obtenidos se construyó un modelo computacional que simula toda la circulación fetal. Este modelo fue desarrollado por Patricia García-Canadilla, en el laboratorio de investigación Physense, que coordina Bart Bijnens en la Universidad de Pompeu Fabra, coautora del estudio.

Esta investigación ha puesto de manifiesto que, en comparación con los fetos del grupo control, en los fetos de madres diabéticas fluye más sangre hacia la placenta y menos hacia las arterias cerebrales, además de un menor gasto cardíaco. Los investigadores lo interpretan como que los fetos de madres diabéticas reciben más suministro sanguíneo porque presentan cambios en sus vasos sanguíneos, aunque a expensas de irrigar en menor medida el cerebro. Este estudio se ha realizado con la participación de 14 fetos de madres con diabetes tipo 1 o 2 y 16 fetos de madres sin diabetes (grupo de control). Nueve de las madres diabéticas utilizaba la insulina, tres tomaron medicamentos orales, y dos usaron sólo dieta para controlar sus niveles de glucosa.

Como han manifestado los autores del estudio: “La placenta, una vez el bebé nace, ya no forma parte de la circulación sanguínea, pero es posible que la reducción del flujo de sangre al cerebro del feto mientras estuvo en el útero materno pueda afectar al bebé a lo largo de su vida. No sabemos por qué se produce esta redistribución del flujo sanguíneo o las implicaciones que ello conlleva. Por lo tanto, se necesita más investigación para averiguar si esto tiene un impacto a largo plazo sobre la salud del bebé y si se puede hacer alguna algo para prevenirlo”.

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