Tres décadas de avances en el tratamiento de la esclerosis múltiple

Teriflunomida y alemtuzumab confirman e incluso mejoran en clínica los resultados de los ensayos clínicos
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Madrid
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09 jun 2017 - 14:03 h
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Después de más de dos años en la práctica clínica, teriflunomida y alemtuzumab (Aubagio y Lemtrada, por su nombre comercial) no sólo han confirmado los resultados en los ensayos clínicos sino que los han mejorado. Así se puso de manifiesto en la reunión ‘What´s new 2017. Nuevos horizontes en esclerosis múltiple’ que coordinaron el presidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN), Óscar Fernández, y Xavier Montalban, jefe del Servicio de Neuroinmunología Clínica del Hospital Universitario Vall d’Hebron y director del Cemcat, con la colaboración de la compañía farmacéutica Sanofi Genzyme.

“Ahora tenemos tratamientos muy potentes contra la inflamación. Los resultados de teriflunomida y alemtuzumab son muy positivos”, señaló el presidente de la SEN durante este encuentro de actualización en esclerosis múltiple al que asistió un nutrido grupo de clínicos.

En el caso de teriflunomida, los brotes en práctica clínica “se han reducido en torno al 50 por ciento”, explicó Celia Oreja Guevara, neuróloga del Hospital Universitario del Clínico San Carlos. Los datos suponen una mejora evidente en comparación con los ensayos clínicos, en lo que experimentaron una disminución de entre el 36 y el 37 por ciento. Pero los resultados en práctica clínica podrían ser incluso mejores. Fernández estima que podría situarse en un 70 por ciento, en una entrevista realizada justo antes del inicio de la sesión.

“Los pacientes están estables, no progresan y el fármaco se tolera mucho mejor que en los ensayos clínicos”, explicó Oreja Guevara. La resonancia magnética anual que se realiza a los pacientes muestra “que no hay lesiones nuevas en T2”, añadió. La discapacidad, sin embargo, resulta más complicado de medir. “Llevamos cuatro años y vemos que la enfermedad no progresa pero no podemos cuantificarlo todavía tan bien como los brotes o la resonancia. La discapacidad de los pacientes progresa más lenta. Si tiene un EDSS 2 (Escala Expandida del Estado de Discapacidad) se mantiene, como comprobé en el análisis de todo mi grupo”, subrayó.

Alemtuzumab, un cambio radical

En el caso de alemtuzumab, la neuróloga del Hospital Universitario de Cabueñes Asturias Myriam Solar subrayó que ha supuesto “un cambio radical. Hemos pasado de intentarlo a controlar la enfermedad de una manera importante”. La incorporación de este anticuerpo monoclonal ha significado el paso de “pacientes con un tratamiento inmunomodulador con una serie de brotes a otros que están libres de enfermedad”, añadió Solar.

Entre un 60 y un 70 por ciento de pacientes con un EDSS 4 están libres de enfermedad. “Los seguimientos que hay son de cinco y seis años. Si partes de un paciente que a lo mejor sufría uno o dos brotes al año y en los dos primeros años del tratamiento han desaparecido significa que la respuesta está siendo muy buena. Pero alemtuzumab lleva comercializado en España dos años. Los que se sometieron al tratamiento en ensayos clínicos están llegando al entorno de los ocho años. No hay experiencia más allá, pero ningún fármaco en un periodo similar consiguió unos resultados tan positivos”, afirmó. Incluso “entre un 15 y un 20 por ciento de los pacientes mejoraron desde el punto de vista de las capacidades”, añadió Fernández.

Este anticuerpo monoclonal se administra en dos cursos anuales y la persona con esclerosis múltiple se olvida del tratamiento. En el caso de una recaída, puede administrarse un tercer curso. “Se ha planteado realizar un protocolo para establecer qué pacientes necesitan un tercer curso. Un brote no quiere decir que se necesite un tercer curso. Si mejoró mucho la enfermedad aunque no la haya frenado igual no se necesita y puede esperar un poquito más”, explicó Solar.

Pero en estos últimos 30 años el conocimiento de la enfermedad ha dado un giro de 180 grados. Montalban subrayó que hace tres décadas se consideraba que “no había lesión cortical” o que no se producían trastornos cognitivos. “Tampoco había tratamientos efectivos para la esclerosis múltiple”. A partir de ahí surgió el interferón hasta llegar a estos medicamentos que han resultado eficaces contra la inflamación.

Prevención

Pero además de los avances logrados en el tratamiento, el presidente de la SEN destacó cómo han avanzado los conocimientos en relación a la prevención de la enfermedad y su diagnóstico. Fernández subrayó una serie de factores de riesgo. “La relación más fuerte que tiene la esclerosis múltiple es con la vitamina D. Se ha visto y lo hemos confirmado incluso aquí en España que los niveles de vitamina D en estos pacientes son más bajos que la población normal”, manifestó. Pero existen otras causas como la dieta y los cambios en la microbiota, el tabaco y muy posiblemente la contaminación. “Estaríamos ya casi en una fase preventiva de la esclerosis múltiple”, afirmó.

También se están produciendo cambios en el diagnóstico. “Esperamos tener biomarcadores que nos permitan decir qué enfermo tiene un curso más o menos agresivo que nos digan si responden o no a uno o a otro tratamiento. Existen ya aunque no se utilizan”, expuso.

BIG DATA

“El ‘big data’ en sanidad aún se encuentra en pañales. Fue una de las reflexiones que realizó Tomás Martínez Buero, director de Servicios y Tecnologías de la Información de la compañía Logtrust, durante la reunión ‘What’s new 2017. Nuevos horizontes en esclerosis múltiple’.

Martínez Buero puso de manifiesto que no hay instituciones públicas española que inviertan en esta tecnología. “En Estados Unidos ya hay casos puntuales de laboratorios y hospitales. En España el camino va a ser lento, al contrario que otros sectores como el bancario”, según puso de manifiesto Martínez Buero.

El ingeniero insistió en que los datos existen y lo asemejó al petróleo del siglo XXI que aún no ha sido extraído. “Estos datos se encuentran en las historias clínicas. El problema es que la mayoría no se encuentran digitalizadas”, afirmó. Se trata de uno de los retos. Pero existen más. Otro sería la confidencialidad y la protección de estos pacientes, en un contexto marcado por el ciberataque que sufrió la sede de Telefónica en España y que afectó a instituciones públicas y empresas privadas de toda índole y de todos los sectores económicos. Otras cuestiones como el abaratamiento de la secuenciación del genoma, obligarán a la sanidad a a incrementar su capacidad de almacenamiento.

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