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La dieta se adecua también a los aspectos genéticos
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ANA VALLEJO
| GM MADRID

Fecha de publicación: Domingo, 22 de Abril de 2007
Ana Vallejo
GM Madrid
Atacar a los radicales libres y favorecer la restricción calórica. Éstas son las dos premisas fundamentales para que nuestra alimentación nos ayude a envejecer de la forma más saludable posible. "Cuando el balance entre los radicales libres y los antioxidantes se decanta hacia los primeros aparece el estrés oxidativo. Reducir este estrés con una vida sana y ejercicio es lo mejor para preservarnos". Así de contundente se mostró Antonio Villarino, vicepresidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca), durante la celebración de las 11ª Jornadas de Nutrición Práctica, celebradas durante la semana pasada en Madrid. "Hay que utilizar nutrientes que palíen o actúen sobre los radicales libres que inciden directamente sobre el desarrollo de enfermedades y el proceso de envejecimiento; en este sentido, la dieta mediterránea es una buena dieta en cuanto al contenido de macro y micronutrientes y de antioxidantes", señala este especialista.
Pero si el genoma humano está resultando fundamental en el conocimiento de innumerables trastornos, en la nutrición también representa un campo innovador. "El genoma humano se va conociendo cada vez más y una parte de él es la nutrición. Se está empezando a trabajar con la nutrigenómica y se está intentando conseguir la nutrición individualizada o personalizada", señala Villarino. Sin embargo, hablar de la alimentación 'a la carta'; es decir, conseguir la nutrición más favorable para cada persona, es para este especialista algo "demasiado utópico". Sin embargo, "lo que sí puede conseguir la nutrigenómica es la mejora de enfermedades como la obesidad y una mejora en la acción sobre el envejecimiento", precisa.
Sobrepeso y obesidad
Otro de los temas abordados en las jornadas fueron las diferentes estrategias terapéuticas de la obesidad y el sobrepeso. En estos casos, algunas de las soluciones pasan por "la ingesta de alimentos funcionales, sustitutos específicos para cada comida o suplementos para conseguir más adecuación de la dieta a las necesidades personales", explica Carmen Gómez Candela, jefa de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital La Paz de Madrid.
En lo referente al tratamiento farmacológico, esta especialista destacó la aparición de rimonabant, "un nuevo fármaco que está a punto de ser comercializado en España. Aparte de ser útil para la obesidad, ayuda a controlar patologías asociadas como hipertensión arterial, control metabólico de la glucosa o el perfil de lípidos", afirma Gómez. La principal novedad de este fármaco es su mecanismo de acción, ya que actúa sobre los receptores del sistema endocannabinoide, reduciendo la sensación de apetito y la ingesta." Además, tiene un efecto sobre el tejido adiposo, haciendo que se produzca más cantidad de una hormona, la adiponectina, que hace que se movilice mejor la grasa", apunta esta especialista.
Por otro lado, Gómez anunció el desarrollo de una nueva estrategia que puede dar resultados a corto plazo, consistente en "la colocación de unos electrodos en el estómago que lanzan señales de saciedad, y con la que se esperan unos buenos resultados, mucho mejores que con los balones intragástricos", concluye.
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