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Oncología/ obtienen buenos resultados en tumores sólidos
Los inmunomoduladores,
más allá de la Hematología
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Cada día aparecen nuevas terapias para luchar contra el cáncer. La reprogramación celular, la obtención de células productoras de insulina a partir de monocitos procedentes de sangre periférica y los fármacos inmunomoduladores y su potencial uso frente a distintas neoplasias encabezan la ardua carrera frente a la enfermedad.
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E. SAINZ CORADA
| MADRID

Fecha de publicación: Domingo, 28 de Junio de 2009
E. Sainz Corada
Madrid
Las terapias avanzadas —entre las que se encuentran los tratamientos con células madre, la epigenética, la inmunomodulación o la señalización celular— están cambiando radicalmente el abordaje de enfermedades hasta el momento incurables o de muy mal pronóstico, especialmente las oncológicas.
Para analizar la situación actual de la investigación en este campo tuvo lugar en el Ministerio de Sanidad el I Encuentro Celgene de Investigación en Cáncer, en el que se dieron cita personalidades de la talla de Juan Carlos Izpisúa, catedrático del Laboratorio de Expresión Génica del Instituto Salk de La Jolla (California, EEUU), quien presentó datos de sus más recientes investigaciones —como los publicados este mismo mes con reprogramación celular en los que demostraba la curación, por vez primera, de una enfermedad (la anemia de Fanconi) mediante esta técnica (ver GM nº292)— y planteo estrategias para el abordaje de la enfermedad desarrolladas en estudios en fases experimentales.
Un área de investigación "práctica e inmediata" que planteó el experto fue el cribado de células "sanas o enfermas con fármacos para tratar de curar la enfermedad in vitro, y no en los pacientes", evitando los problemas que actualmente ello conlleva.
También habló de cómo mejorar el proceso de reprogramación haciendo referencia a un estudio en el cual han visto que "en ausencia del oncogén P53 el número de colonias reprogramadas es mucho mayor". Para evitar los problemas que conlleva suprimirlo están ahora buscando una molécula que pueda antagonizar el P53 y que a su vez se pueda manipular.
Otro problema acuciante al que se refirió fue el de cómo evitar la tumorogénesis derivada de los procesos realizados con células madre, independientemente de como éstas sean generadas. En este sentido se refirió a la posibilidad de tratar de crear en el futuro "trucos genéticos" para introducir "vectores suicidas" en ellas y que pudieran ser aniquiladas
A las posibilidades terapéuticas de la células madre en cáncer se refirió también el ex ministro Bernat Soria, catedrático extraordinario de Medicina Regenerativa de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y moderador de la mesa sobre terapia celular: "Están demostrando una doble capacidad. Una es identificar la célula madre que alimenta el cáncer y hace que crezca y cuya eliminación permite matar la enfermedad. La otra es más imaginativa y aún experimental y consiste en engañar al cáncer e introducir dentro del mismo células madre de tipo mesenquimal con un gen suicida lo que posibilita eliminar la enfermedad", dijo.
Nuevas fuentes celulares
Una potencial fuente de células madre es la sangre periférica y de ello habló Franz Martín Bermudo, investigador principal del Laboratorio de células del islote e investigación con células troncales del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer), de Sevilla, quien presentó los datos obtenidos en un estudio llevado a cabo al respecto. Su grupo ha obtenido células productoras de insulina a partir de monocitos presentes en esta sangre periférica.
"Esas células diferenciadas expresan factores de transcripción específicos de células ß, sintetizan y liberan insulina y péptido C en un modo dependiente de glucosa y son capaces de normalizar la glucemia, durante una semana, cuando se trasplantan a un modelo de ratón diabético", explicó. Esta investigación abre la posibilidad de poder usar estas células en la aplicación clínica de la diabetes.
La segunda mesa del encuentro abordó la actualidad sobre los fármacos inmunomoduladores y su papel en cáncer. Entre estos agentes se encuentran los IMiDs, una innovadora clase de medicamentos como lenalidomida para el mieloma múltiple que, además de reforzar la respuesta inmunitaria, atacan a las causas subyacentes del cáncer en lugar de hacerlo sólo a los síntomas, ralentizándolos potencialmente e incluso evitando el crecimiento y la propagación de ciertos tumores, tal y como explicó Jerry Zeldis, director médico de la biofarmacéutica Celgene.
Los IMiDs se están investigando para una amplia gama de patologías oncológicas que, además de cánceres hematológicos, incluyen también tumores sólidos. Así, dentro de esta misma familia se encuentra también pomalidomida que, como señaló Jesús San Miguel, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Clínico de Salamanca y catedrático de esta especialidad, está en estos momentos sometida a ensayos clínicos fase II para establecer su seguridad y eficacia como terapia para la mielofibrosis y otros trastornos hematológicos. Otro IMiD en investigación es el CC-11006, que está demostrando potencial en el tratamiento de las neoplasias hematológicas y las enfermedades inflamatorias crónicas.
Por último San Miguel hizo un llamamiento para mejorar las políticas gubernamentales para favorecer e incentivar la investigación: "No puede ser que en un ensayo tenga que pasar por la aprobación de decenas de comités éticos y ser aprobado en cada una de las comunidades autónomas. Para estudios multicéntricos sería muy deseable disponer de un comité central único, tal y como ocurre en otros países de nuestro entorno —aseguró—. Si el ensayo clínico es bueno y está bien diseñado, tiene que ser bueno para todos los pacientes de España y lo antes posible".
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