Investigación/ Enfermedad rara que afecta a una única familia durante 6 generaciones

Describen la causa genética de la distrofia muscular dominante de cinturas 1F

l Una mutación en el gen TNPO3 genera la disfunción de la proteína transportina 3
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19 abr 2013 - 16:00 h
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La distrofia muscular dominante de cinturas 1F (LGMD1F) es una enfermedad rara descrita hace más de 10 años en una familia española que se expande a lo largo de seis generaciones, y en la que existen en torno a 50 miembros afectos.

Pero no se conocía su causa genética hasta que los investigadores del grupo de Patología Neuromuscular y Mitocondrial del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) han identificado que una microdeleción en el codón de parada del gen TNPO3 da lugar a una extensión de 15 aminoácidos adicionales en la proteína transportina 3, lo que explica el carácter dominante de la enfermedad.

Ramón Martí, responsable del citado grupo, explica que lo han conseguido a partir de una secuenciación genómica completa mediante la que han analizado los cambios existentes en la región del cromosoma 7, ligada a la herencia de esta enfermedad.

Este hallazgo, publicado en la revista Brain, impulsará la utilización de modelos celulares de los pacientes para estudiar cuáles son las razones por las cuales las mutaciones en ese gen y la disfunción de esa proteína causa esta disfunción muscular. De momento, cobra relevancia el papel de los defectos en las proteínas de envoltura nuclear como causas de las miopatías hereditarias.

“A este nivel, lo único que nos permite es entender un poco mejor las bases moleculares y los mecanismos fisiopatológicos de esta enfermedad”, señala Martí, que aún ve lejos la posibilidad de desarrollar tratamientos específicos.

Sintomatología variable

En la actualidad, esta patología que produce debilidad en los músculos de las zonas pélvica y escapular, y que presenta características clínicas muy variables dependiendo del fenotipo, se aborda con tratamiento sintomático. En los casos más graves, el paciente llega a necesitar el uso de silla de ruedas y ventilación nocturna.

Por otro lado, este avance puede resultar interesante en el campo del VIH, por el conocimiento que se amplíe a partir de los modelos celulares, ya que la transportina 3 es una proteína de la envoltura nuclear y había sido identificada en estudios previos como un factor clave en el proceso de importación del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) al núcleo celular. Un papel que, como puntualiza Martí, no se relaciona con su implicación como causa de la LGMD1F.

En este trabajo han participado colaboradores intramurales (Josep Gámez) y extramurales (Juan Vílchez, del Hospital la Fe de Valencia; Carmen Navarro, del Hospital de Vigo, y Michio Hirano, de Columbia University en Nueva York), además del Ciber de Enfermedades Raras (Ciberer), al que pertenece el VHIR.

De momento, esta modalidad rara de distrofia muscular sólo se ha detectado en una familia, pero quizá el conocimiento de la causa genética favorezca la detección de otros casos.

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