Invertir en I+D favorece una asistencia más eficiente y el desarrollo profesional

Materializar el impacto de la I+D y la transferencia de conocimiento, retos pendientes
Herramientas
|
06 abr 2012 - 19:00 h
|

La inversión en I+D biomédica tiene un impacto claro a múltiples niveles. Sin embargo, no está exenta de amenazas. Además de la previsible reducción de convocatorias de financiación competitiva, la elevada competencia científica y la rápida evolución tecnológica obligan a aprovechar las oportunidades de mejora, que según los expertos reunidos en Valencia son asequibles y realizables. Dentro de los hospitales, la I+D puede mejorar la eficiencia y la eficacia de la propia asistencia sanitaria. José Luis Soto, director de la Fundación para la Investigación del Hospital de Elche, explicó que la investigación biomédica es un “factor catalizador” de una asistencia más eficiente, además de aumentar la motivación, favorecer el desarrollo profesional y alcanzar un mayor compromiso del personal.

Más allá, es importante, según Soto, “materializar” el impacto de la I+D. El modelo de la financiación pública ha funcionado mientras había dinero. En su ausencia, las instituciones deben replantearse su manera de investigar. Así lo ha visto, por ejemplo, la Fundación para la Investigación del Hospital La Fe. Su director, José Vicente Castell, ha impulsado un modelo que incluye desde la interacción directa con el paciente hasta la traslación al modelo productivo, pero con el hospital como núcleo central de todo el proceso. Este experto reconoce que la transferencia del conocimiento sigue siendo la asignatura pendiente, aunque el modelo de La Fe ya está generando beneficios, entre 2006 y 2011 retornos de 9,5 millones de euros en infraestructuras y equipamientos; y 5 millones de euros anuales en productos farmacéuticos. La I+D en Primaria también aporta a la sostenibilidad. Vicente Gil, investigador principal del proyecto Escarval, dice que esta investigación, además de haber supuesto un desafío en la investigación clínica, ha evitado eventos y secuelas en el ámbito cardiovascular. La consejería parte de la idea de que la carencia de recursos obligará a aprovechar las fortalezas de cada equipo de I+D y buscar sinergias, como eje de una estrategia que desde el Centro de Investigación Príncipe Felipe apuesta por una mayor planificación y gestión; la internacionalización y explotación de resultados.

El impacto económico de la factura hospitalaria preocupa, más si cabe por la opacidad que le rodea. En la Comunidad Valenciana en 2011, a pesar de controlar el número de recetas, el gasto hospitalario llegó a los 595,1 millones, un 5 por ciento más. Entre las soluciones que plantea la Agencia Valenciana de Salud está financiar sólo las indicaciones aprobadas de forma estricta a partir de la evidencia científica con todos los mecanismos de control acordados por los grupos de expertos o compartir riesgos con la industria en base al resultado.

Twitter
Suplementos y Especiales