La hepatitis C supuso un 10% de los gastos que impidieron cumplir el déficit

De los 10.000 millones que sobrepasan el límite impuesto por Bruselas, 1.094 pertenecen a la hepatitis C
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01 abr 2016 - 16:00 h
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Los datos de octubre aportados por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas a principios de mes ya ponían de manifiesto que los nuevos medicamentos contra hepatitis C habían disparado el gasto farmacéutico. Este gasto extraordinario ha sido una de los motivos que han impedido al Gobierno cumplir con el objetivo de déficit marcado por la Unión Europea.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, desveló el pasado jueves que los medicamentos para el tratamiento de esta enfermedad supusieron un coste de 1.094 millones de euros en 2015. Esta cantidad supone prácticamente un 10 por ciento de los 10.000 millones de euros de gastos no previstos por el Gobierno de Mariano Rajoy y que han situado el déficit en el 5,16 por ciento, casi un punto porcentual más que el objetivo del 4,2 por ciento comprometido con Bruselas.

La hepatitis C ha sido la primera de las “operaciones no recurrentes” que han provocado este incumplimiento con Bruselas. Montoro justificó que el control del déficit “no significa obviar necesidades sociales”, como estos tratamientos “que tienen un coste elevado pero es un deber del Estado financiarlos”

Los 1.094 millones de euros que ha destinado el Gobierno para la hepatitis C han servido para el tratamiento de más de 40.000 pacientes, el 80 por ciento del total previsto para los próximos tres años. Así lo confirmó el ministro de Sanidad en funciones, Alfonso Alonso, durante la última reunión del Consejo Científico Asesor del Plan para el Abordaje de la Hepatitis C.

Pero la cantidad refleja otro incumplimiento. El ministerio de Sanidad había previsto para los próximos tres años un gasto de 727 millones de euros. Una vez que están tratados el 80 por ciento de los pacientes con fibrosis más avanzadas, las comunidades autónomas pretenden comenzar con los F1 y los F2. Está por ver qué impacto tendrá esta extensión de los tratamientos en las cuentas de 2016. Tanto el Ejecutivo como las regiones prevén un desembolso menor. La primera de las causas es la entrada de nuevos medicamentos en el sistema, que supondría un aumento de la competencia y la correspondiente bajada de precios, y la segunda la mayor eficacia de los mismos.

El gasto farmacéutico, disparado

Este año, el gasto farmacéutico hospitalario se ha situado en 6.589 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 26 por ciento con respecto al pasado año. Sólo la hepatitis C ha supuesto el 16,6 por ciento del coste de los medicamentos dispensados en los hospitales del Sistema Nacional de Salud. De no haber sido por la compra de los antivirales contra esta enfermedad el gasto sólo se habría incrementado un 4,5 por ciento.

Solo las partidas hospitalarias representan cerca de una tercera parte del gato total en productos farmacéuticos y sanitarios, que el pasado año ascendió a 20.365,9 millones de euros. Este dato representa un avance del 9,5 por ciento en el último curso. Sin los medicamentos de la hepatitis C, el crecimiento sólo hubiera sido del 3,5 por ciento.

Los tratamientos antivirales han tenido un impacto aún mayor en comunidades como la madrileña, que ha tratado a alrededor de una cuarta parte de los pacientes que recibieron estos medicamentos. Según los datos aportados por Hacienda, la región madrileña habría gastado algo más de 215 millones solo en fármacos contra la hepatitis C.

Madrid había conseguido el objetivo inicial de controlar el gasto. De no haber sido por el dispendio en antivirales, habría logrado reducirlo un 1,6 por ciento. Al añadir estos más de 215 millones, su gasto en medicamentos hospitalarios ha crecido un 29,8 por ciento.

Otra comunidad que hubiera conseguido reducir su gasto farmacéutico de no ser por la hepatitis C habría sido La Rioja. En su caso, habría corregido el desembolso un 4,5 por ciento, pero la realidad muestra un incremento del 16,2 por ciento. También ha resultado significativo el impacto en la Comunidad Valenciana, que sin los antivirales, hubiera crecido un 1,5 por ciento. Sin embargo, su gasto farmacéutico hospitalario aumentó un 25,4 por ciento.

Sólo tres comunidades autónomas registran un crecimiento mayor que la Comunidad de Madrid en el capítulo de medicamentos de administración hospitalaria. La primera es Islas Baleares, que presenta un auge del 37,1 por ciento. Sin la hepatitis C, esta partida también habría mostrado un importante avance, ya que habría sido del 11,7 por ciento. Le sigue Galicia, cuyo gasto ascendió un 37 por ciento, y Cantabria, con un 34,2 por ciento. En caso contrario, habrían registrado incrementos del 11,7 y del 7,6 por ciento, respectivamente.

Ante el incremento del gasto farmacéutico y el impacto de los medicamentos para el tratamiento de la hepatitis C en el déficit, el ministro de hacienda, Cristóbal Montoro, ha anunciado que las comunidades autónomas integradas en el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) deben adherirse al acuerdo que firmó con Farmaindustria para evitar que el gasto farmacéutico crezca por encima del Producto Interior Bruto.

Hasta el momento, el acuerdo tenía un carácter voluntario, pero la intención del Gobierno es que estas regiones se sumen en 2016 a este instrumento orientado a controlar el gasto farmacéutico.

“En España no hay margen para gastar más si queremos consolidar la recuperación económica”, señaló Montoro, que admitió el fuerte impacto en el resultado los medicamentos para el tratamiento de la hepatitis C, gastos, “que no se repetirán otros años”, subrayó.

Ya hace más de un mes que la Comisión Europea advirtió al Gobierno del escaso número de “iniciativas destinadas a mejorar la relación coste-eficacia del sector sanitario y racionalizar el gasto farmacéutico hospitalario”.

El informe de Bruselas ponía ya en duda la capacidad de España para cumplir el objetivo de déficit y solicitaba a las comunidades que se adhirieran al plan firmado con la industria. En el mismo documento, el Ejecutivo comunitario expresaba también su desconfianza en el pacto: “Por el momento no queda claro cómo van a cumplir muchas comunidades autónomas esta nueva regla ni, en consecuencia, cuál será su eficacia a la hora de afrontar los retos de sostenibilidad a largo plazo que tiene ante sí el sector de la salud pública”.

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