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03 oct 2014 - 16:00 h
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Consolidación de la recuperación económica. Es una de las ideas que más ha repetido el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, desde que realizó la primera presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2015, los últimos de la legislatura del Gobierno de Mariano Rajoy antes de las elecciones generales. En estos cuatro años, la sanidad se ha visto especialmente perjudicada. Las partidas destinadas a políticas sanitarias para el próximo ejercicio se han situado en 3.861,52 millones de euros, lo que supone un descenso del 9,4 por ciento con respecto a 2011. O lo que es lo mismo: 402 millones de euros menos en un periodo marcado por el Real Decreto-ley 16/2012, que aglutina las líneas maestras de la política de ajustes del Ejecutivo en materia de salud.

Los presupuestos de 2015 han paliado ligeramente este desplome. Los fondos dirigidos a Sanidad rompen una tendencia negativa iniciada en 2011 y experimentarán una subida del 1,2 por ciento con respecto a 2014, después de cuatro años consecutivos de caídas. Durante la legislatura del PP, los principales ajustes se produjeron los dos primeros años, especialmente en 2012. En los primeros PGE de Rajoy, los fondos sanitarios se vieron mermados ya un 6,8 por ciento, una decisión que venía intensificar la política de recortes iniciada en el último año del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La sanidad había llegado a su máximo histórico en 2010 con una dotación de 4.633,45 millones de euros. Al año siguiente se redujo un ocho por ciento. Sólo en las estrategias de salud entre 2011 y 2015 se ha producido un ajuste considerable al pasarde 17 millones a 3,44 millones de euros.

De la cantidad presupuestada para 2015, el ministerio de Sanidad sólo aporta 167,52 millones de euros —el 4,33 por ciento—. La contribución se ha visto reducida un 11,3 por ciento en comparación con el año pasado. Suponen 22 millones de euros menos, que coinciden prácticamente con la cifra destinada el año pasado al fondo de cohesión, que ha quedado fuera del presupuesto.

Mutualidades, estables en cuatro años

El resto de las partidas totales destinadas a sanidad proceden de otras áreas ajenas al departamento que dirige Ana Mato, como las mutualidades de funcionarios —Muface, Mugeju e Isfas—, la asistencia sanitaria a Defensa o las mutuas de accidentes laborales. Precisamente el mutualismo administrativo supone un año más la principal partida. Representa en la actualidad más de la mitad de todo el presupuesto sanitario de la Administración. En concreto, recibe un 54 por ciento del total. A pesar de los recortes globales que ha aplicado el Gobierno punto por punto, la asignación que reciben Muface, Mugeju e Isfas se ha mantenido estable en estos cuatros años de Gobierno y prácticamente no ha variado.

Otras áreas como la asistencia hospitalaria a los militares, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) o las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades laborales se han visto más afectadas, con recortes del 26, el 2 y el 11,5 por ciento, respectivamente.

Ligero respiro para el ministerio

En los últimos años, la cartera de Sanidad ha venido priorizando las políticas sociales y de igualdad por encima de las sanitarias. Este ejercicio las partidas dedicadas exclusivamente a salud han supuesto un 8,7 por ciento de los 1.924 millones de euros, aunque han ganado algo de peso. El dato de 2012, el primer año de Mato al frente del ministerio, resulta muy similar, un 8,2 por ciento del global.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad también ha experimentado este cambio de tendencia, aunque de una manera más moderada. Su dotación ha crecido un 0,6 por ciento este ejercicio, hasta situarse en 1.924 millones de euros, gracias especialmente al empuje que ha recibido Servicios Sociales y Promoción Social, que ha registrado un crecimiento del 5,1 por ciento. No obstante, el ritmo de crecimiento del ministerio se encuentra por debajo de Servicios Básicos, que vio aumentada su asignación un 0,7 por ciento.

Los programas orientados a salud en el ministerio se han mantenido estables a excepción de prestación sanitaria y farmacia que ha decrecido un 28 por ciento. Dentro de este apartado la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios mantiene su asignación de 47 millones de euros, a la que se suman otros 230 millones de euros de remanente de tesorería acumulado en los últimos años. Por su parte, Dirección y Servicios Generales de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y Salud Pública y Sanidad Exterior conservan prácticamente íntegra su asignación, mientras que políticas de salud y ordenación profesional y seguridad alimentaria crecen un 2,3 y un 5,3 por ciento, respectivamente. Políticas de salud y ordenación profesional abarca dos de las áreas en las que más insistido Mato en esta legislatura: por un lado, el registro de profesionales; por otro, la e-health, que abarca la tarjeta sanitaria, la historia clínica digital y la receta electrónica interoperables.

Queda aún por conocer la cantidad que destinarán a salud las comunidades autónomas, dueñas de las competencias. “La sanidad consume en España 70.000 millones de euros y el grueso de esta cantidad procede de la financiación de las comunidades autónomas”, explica Francisco Miralles, secretario general del sindicato de médicos CESM, quien lamentó la opacidad de los PGE en la financiación de las autonomías. Miralles ha subrayado que este mes o el próximo, la organización sindical presentará al ministerio de Sanidad una propuesta para la puesta en marcha de un nuevo modelo de financiación, como quedó establecido en los acuerdos del Foro de la Profesión Médica y el Gobierno en julio de 2013.

Menor dotación para la I+D sanitaria

Una de las grandes perjudicadas en los presupuestos es la investigación sanitaria, que ha seguido una evolución diferente a la inversión global en I+D+i. Los fondos totales para esta partida se han situado en 3.861,52 millones de euros, lo que supone un avance del 4,8 por ciento, aunque un 25 por ciento menos que en 2011. Sin embargo, la dotación destinada al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Instituto de Salud Carlos III (Isciii) descienden un 0,6 y un 4,8 por ciento con respecto a 2014, respectivamente.

La partida del Isciii se ha situado en 273,79 millones de euros, muy lejos de los más de 300 millones con que contaba el instituto en 2011. La secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela, explicó el jueves en la Comisión de Economía y Competitividad del Congreso de los Diputados que esta rebaja se debe a la menor aportación de la industria farmacéutica que realiza en virtud de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. Esta tasa se calcula en función del volumen de ventas de los laboratorios y se destina a la investigación biomédica. En los dos últimos años la contribución del sector farmacéutico ha pasado de 110 a 74 millones de euros. A falta de confirmación de los datos de 2013, la cifra de negocio de la industria decayó un 2,5 por ciento en 2012, mientras que las ventas internas descendieron un 9,1 por ciento.

Con el objetivo de paliar el impacto de este decrecimiento, el Ministerio de Economía y Competitividad incrementará su aportación en seis millones de euros hasta situarla en 162,2 millones. Con esta cantidad, Vela aseguró que “la acción estrategia de salud no se verá afectada”. El objetivo del ministerio es cubrir los casi 13 millones de desajuste con la centralización de servicios.

Otro de los puntales de la investigación científica y sanitaria también ha visto reducido su presupuesto. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) manejará el próximo ejercicio 599,4 millones de euros, lo que supone un descenso del 0,4 por ciento. Estos cuatro años también han mermado de manera considerable la asignación del consejo. En los últimos PGE del Gobierno de Zapatero recibió 687 millones de euros.

Durante su comparecencia, Vela insistió en que la actividad investigadora del CSIC tampoco se verá afectada, a pesar de contar con cuatro millones de euros menos en su presupuestos. La mitad de esta cantidad corresponde a la flota oceanográfica. El Gobierno ha creado una institución denominada Flotpol que gestionará esta cifra bajo el amparo del Instituto Español de Oceanografía (IEO).Los dos millones restantes se resolverán con la centralización de servicios.

Los grandes abanderados de la investigación sanitaria afrontan la flexibilización de la tasa de reposición de funcionarios con unos presupuestos mermados. Pese a este contratiempo, Vela insistió en el Congreso que se cubrirá en el 50 por ciento que ha instaurado el Gobierno en los nuevos presupuestos.

Vela asegura que la estrategia de salud del Isciii no se verá afectada, a pesar de que su dotación se reduce un 4,5%

Los médicos presentarán este mes una propuesta para cambiar el modelo de financiación sanitaria

4.633
Millones de euros

Es el presupuesto que alcanzó el ministerio de Sanidad en 2010. A partir de este ejercicio comenzaron los recortes económicos. Al año siguiente y en los últimos presupuestos del Gobierno de Zapatero su dotación se vio reducida un ocho ciento. En 2012, los primeros PGE del Gobierno de Mariano Rajoy, la reducción fue superior al seis por ciento. En el conjunto de la legislatura, las partidas destinadas a política sanitaria se han visto mermadas un 9,4 por ciento.

9.128
Millones de euros

Es la dotación que se destinó a investigación, desarrollo e innovación en 2010. A diferencia de la sanidad que había visto sus presupuestos consolidados, la I+D+i vio como comenzaba a decaer la inversión. El área civil descendía un 3,1 por ciento, hasta situarse en 7.946 millones de euros, mientras que la militar se desplomó un 18,9 por ciento hasta 1.182 millones de euros. En 2015 se rompe la tendencia negativa, pero en la legislatura (2012-2015) ha sufrido un retroceso cercano al 25 por ciento.

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