Un estudio de la SAACV muestra los beneficios a largo plazo de la escleroterapia con espuma para el tratamiento de las vrices

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14 jul 2015 - 15:00 h
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La escleroterapia con espuma consiste en la ablación química de los trayectos venosos incompetentes. Esta técnica se ha convertido en uno de los tratamientos más extendidos para el tratamiento de las varices dado su carácter mínimamente invasivo, pudiendo aplicarse de forma ambulatoria, con la ventaja de una rápida recuperación tras el procedimiento, prácticamente sin necesidad de que los pacientes abandonen su rutina diaria habitual.

Un estudio elaborado por especialistas de la Sociedad Andaluza de Angiología y Cirugía Vascular ha constatado una mejoría clínica notable en los pacientes meses después de haberse practicado las intervenciones, reduciéndose el dolor en miembros inferiores, así como el edema y la cantidad de varices, como se vio reflejado en la encuesta de gravedad de la insuficiencia venosa crónica (VCSS) realizada a los pacientes antes y después del tratamiento.

No obstante, como toda técnica terapéutica, no está exenta de riesgos, y deben ser tenidos en cuenta antes de realizar el procedimiento, entre ellos la posibilidad de desarrollar una flebitis en el postoperatorio y la presentación de pigmentación en la zona tratada.

Los resultados observados por el equipo del Hospital Virgen de Valme de Sevilla en los pacientes tratados a lo largo de dos años ponen de manifiesto que en el 77,3 por ciento de los pacientes intervenidos perduraba la oclusión venosa a nivel ecográfico, observándose una recanalización parcial en un 16,7 por ciento y completa tan sólo en el 6,1 por ciento de las situaciones.

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