La calidad asistencial necesita mayor implicación política para mejorar resultados

Los altos directivos reconocen que solo conocen el cuatro por ciento de los problemas en sus centros
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Uno de cada diez ingresos hospitalarios y uno de cada 100 pacientes atendidos en atención primaria sufre un evento adverso. El coste de estos ronda los 652 millones de euros al año, advirtió el subdirector general de Aseguramiento y Prestaciones del Servicio Murciano de Salud, José María Ruiz, durante su conferencia inaugural en la jornada ‘Pacientes y Calidad Asistencial en la Comunidad Valenciana’ .

Este encuentro, coordinado por la dirección general de Investigación, Tecnología y Calidad de la consejería de esta región contó con la colaboración de Ipsen y Almirall y con GACETA MÉDICA y EL GLOBAL como medios colaboradores.

La directora de Investigación, Innovación, Tecnología y Calidad de la Conselleria de Sanidad, Ana María Ávila, recordó que el compromiso desde esta dirección es “promover políticas para que la asistencia y la calidad sean un binomio indisoluble”.

A su juicio, para encontrar la excelencia en el sistema sanitario, “el paciente tiene que estar en medio y la responsabilidad tiene que ser de todos: políticos y personal sanitario”.

Ávila reconoció que “es difícil abandonar un modelo que lleva tantos años” y definió las líneas estratégicas que tiene este organismo para mejorar, entre las que se encuentra el impulso de una cultura bioética, la promoción de la transparencia, difundir una cultura proactiva y de prácticas seguras además de ofrecer seguridad al paciente e integrarlo en su proceso asistencial”.

Una de las cuestiones más discutidas durante este encuentro fue precisamente la de mejorar esa seguridad.

Para José María Ruiz el envejecimiento poblacional ha traído “un aumento de pacientes además de un incremento de la intensidad de prestaciones en cada episodio”.

Ruiz criticó que el proceso diagnóstico actual está “despersonalizado por tres factores: tecnificación, fragmentación y medicina defensiva” además de las “presiones financieras” para “hacer mucho en poco tiempo y con poco dinero”.

Entre las soluciones propuestas por Ruiz, se encuentran “comprender los daños y la sanidad desde la perspectiva del paciente” además de tomar mayor conciencia de los problemas desde los altos cargos. “Los altos directivos solo conocemos un cuatro por ciento de los problemas”, lamentó.

Ruiz apostó “una mayor toma de decisiones”, en “apoyarse en los profesionales de primera línea” y por una implantación de protocolos locales y acordes con el lugar de trabajo porque “todo lo demás es presuntuoso”.

Propuestas institucionales

Desde el ámbito institucional se destacaron tres iniciativas potenciadas desde la Generalitat: Incativ, una plataforma para la gestión vascular del paciente, la encuesta de satisfacción como “motor de cambio” y Tolerancia Zero, para acabar con las complicaciones infecciosas de los pacientes en estado crítico.

La enfermera coordinadora del Grupo Gestor del Programa Incativ, Sonia Casanova, detalló cómo este programa “permite a los equipos de trabajo de enfermería y al personal directivo elaborar sus propios proyectos y programas de mejora continua”.

Por su parte, José María López, jefe de Sección de Acreditación de la dirección de Calidad de la consejería de Salud de la Comunidad Valenciana, describió el trabajo con encuestas como “un planteamiento lógico cercano a la sensación del paciente” que busca conocer su punto de vista.

Los datos evolutivos sobre valoración satisfactoria sitúan a los servicios sanitarios por encima del 90 por ciento desde que existe la encuesta (2006) y el promedio de satisfacción global por departamentos de salud se sitúa en el 84,6 por ciento.

López consideró “básico y fundamental” que los pacientes participen en todo lo que tenga que ver con calidad y perfiló como líneas futuras “el empoderamiento a las unidades de calidad asistencial y el valorar las áreas de mejora propuestas como eje del plan”.

Visión de la calidad del paciente

Esta jornada también contó con una mesa de pacientes con la participación de Camila Romero, vicepresidenta de la Asociación Valenciana de Anticoagulados (AVAC), José Daniel Royo y José Vicente Mascarell, dos miembros del programa ‘Pacient Actiu’, un programa que ofrece apoyo a las personas con alguna enfermedad crónica, para que adquieran un mejor autocuidado de su salud.

Estos pacientes discutieron la continuidad y sus casos concretos. Romero, de AVAC, reclamó que “todos los enfermos estén entre los objetivos de la Administración. Por su parte, Royo, celebró la existencia de las encuestas de satisfacción, pero solicitó mayor accesibilidad y Mascarell abogó “por la eliminación de las pseudociencias” en la Sanidad y por que se ejerza “una medicina correcta en tiempo formal en la que se forme e informe con transparencia”.

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