“En infecciosas hay trabajo para todos. Nosotros estamos en la cúpula de la complejidad”

José Miguel Cisneros Presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica
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Madrid
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14 dic 2018 - 11:55 h
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El presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc) explica el papel de estos profesionales tras las afirmaciones recogidas por GACETA MÉDICA (ver nº718) por el presidente de la Sociedad Española de Medicina Interna, Ricardo Gómez Huelgas.

Pregunta. El presidente de SEMI comentaba la semana pasada que el 40 por ciento de las altas en enfermedades infecciosas están firmadas por internista, ¿cuál es vuestra área de trabajo específica?

Respuesta. El asunto de la especialidad de enfermedades infecciosas tiene fundamentalmente dos áreas de trabajo principales. Por un lado, para la atención de pacientes con enfermedades infecciosas graves y no complejas, para lo que se necesita un nivel de formación específica, porque esto claramente ha demostrado que mejora el pronóstico, y es ciencia, que debe ser igual en Alemania que en España. Somos médicos y trabajamos con evidencias científicas, algo que entendemos todos.

Los especialistas en enfermedades infecciosas no van, ni es nuestro objetivo, a atender a todos los pacientes con enfermedades infecciosas, para eso están los médicos de familia y los pediatras, que atienden estas enfermedades no complejas, y muchos especialistas que manejan las infecciones de sus pacientes, cuando no son graves ni complejas, incluso los propios internistas, cuando son lo bastante graves para ingresar en el hospital, pero no forman parte de estas infecciones graves y/o complejas a las que nos referimos, que incluyen como una razón más las infecciones con bacterias múltiples y o resistentes donde también se ha demostrado que la atención por parte de especialistas mejora el pronóstico de los pacientes.

Esto explica que una parte se atienda en medicina interna, por ejemplo, y otra parte por medicina familiar y comunitaria, etc. En enfermedades infecciosas que son tan comunes hay trabajo para todos. En la cúpula de la complejidad es donde trabajamos nosotros. Está demostrado científicamente y renunciar a esto requiere una explicación.

Nadie entendería que un paciente con una enfermedad cardiaca compleja no sea tratado por un cardiólogo, porque mejora el pronóstico de la enfermedad. Muchas enfermedades cardiacas las ven los médicos de familia, los internistas, etc.

P. ¿Cuál consideran que es su valor añadido?

R. Uno de ellos es que hacemos un trabajo transversal y ayuda a mejorar el manejo de las infecciones generales junto con medicina preventiva y salud pública y también el manejo de los antibióticos, junto con los farmacéuticos. Y este trabajo transversal es único en enfermedades infecciosas.

P.¿Y el papel en el uso racional de antibióticos?

R. Una de las cosas que podemos preguntarnos es si no es casualidad que España sea el primer país del mundo que consume antibióticos. Una de las razones es que no hay especialistas en enfermedades infecciosas. Es la esencia.

P. ¿Cree también que hablar de superespecialización en lugar de ACEs suavizaría el debate?

R. El sistema MIR es la joya del sistema de formación español. No puedo decir lo mismo de la universidad. El sistema MIR lo ha salvado creando y formando especialistas. Ese modelo en nuestro país está incompleto sin la especialidad de infecciosas, que existe en todo el mundo. Estoy de acuerdo también con el modelo de troncalidad. Un buen especialista en cardiología o nefrología debe tener una buena formación troncal en medicina interna, es muy importante. Una vez hecha esa formación troncal, de dos o tres años, el resto de la especialidad, de la formación MIR, debe ser de la formación específica.

P. ¿Cuál es la fórmula adecuada?

R. Realmente no hay que inventar nada. La propuesta anterior de troncalidad era una locura. Querían que estudiáramos el área de medicina interna y luego hacer un área de capacitación específica de otros tantos años. Nos pasaríamos estudiando toda la vida, que ya lo hacemos, pero de otra manera.

Podemos hacer el mismo modelo que cardiología o neurología. El MIR español necesita troncalidad y necesita la especialidad de enfermedades infecciosas. Nosotros estamos de acuerdo en la troncalidad, y una vez hecha esa base común para todas las especialidades médicas de una serie de años que hay que debatir que el residente se dedique a la especialidad que va a hacer, y que siga ya en infecciosas, cardiología, medicina interna o lo que se decida.

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