“Hay que hacerle ver a la ciudadanía que las vacunas no son solo cosa de niños”

AMÓS JOSÉ GARCÍA ROJAS Presidente de la Asociación Española de Vacunología
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Madrid
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27 oct 2017 - 13:36 h
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El calendario no sitúa un año más en la campaña de vacunación contra la gripe. En este periodo del año resurgen debates como la vacunación de los profesionales sanitarios, las iniciativas de las comunidades autónomas, la situación de la población inmigrantes... Cuestiones todas ellas que analizamos en esta entrevista con Amós José García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV). Estos mismos asuntos se debatirán el próximo 2 de noviembre en el Foro de análisis de políticas de salud pública, que organiza Fundamed, el próximo 2 de noviembre.

Pregunta. ¿Debería extenderse el calendario vacunal único a toda la Unión Europea?

Respuesta. En estos momentos en nuestro país, el calendario vacunal de las diferentes comunidades autónomas es bastante similar. Existen diferencias puntuales que no tienen una excesiva trascendencia. Un calendario común en la Unión Europea va a depender de que las realidades epidemiológicas de cada país sean más o menos similares. En estos momentos, está en una fase muy inicial. Es lógico pensar que la existencia de un calendario único europeo irá en función de que tengamos realidades epidemiológicas comunes y de que los esquemas de financiación por parte del sector público sean parecidos.

P. ¿Qué aplicación tiene el ‘big data’ en la vacunación?

R. Es fundamental. En cualquier tipo de intervención que tenga el impacto de las vacunas, la aportación novedosa de tecnologías es clave.

P. ¿Cómo se puede optimizar la vigilancia epidemiológica?

R. La estructura de la vigilancia epidemiológica en nuestro país ha avanzado considerablemente en los últimos años. El hecho de que las comunidades autónomas hayan asumido las competencias en materia de salud pública ha posibilitado un desarrollo notable. Sí es verdad que hay determinadas intervenciones que pueden tener un ámbito más general en todo el país y ahí debería haber cierta responsabilidad central a la hora de gestionar problemas que afecten a diferentes comunidades. Optimizar un servicio de vigilancia epidemiológica significa en mi opinión que se siga invirtiendo.

P. ¿Cómo se podría potenciar la comunicación entre profesionales, pacientes, industria farmacéutica y autoridades en relación a la vacunación?

R. Ese papel de establecer lazos de comunicación entre el mundo profesional, canalizado a través de las sociedades científicas, las autoridades sanitarias como responsable del desarrollo de las políticas de salud, los usuarios y la industria, como productora de las vacunas, es una asignatura que está algo inmadura. Uno de los objetivos de la AEV es canalizar espacios de debate sosegado entre estos actores y ha dado muy buenos resultados.

P. ¿Son necesarias estrategias para la sensibilización del profesional sanitario?

R. Es fundamental. Estamos en el inicio de la campaña de vacunación antigripal. Las coberturas que tenemos en sanitarios no son las que nos gustarían. Nuestra intención es hacerle llegar esta reflexión a los profesionales sanitarios. En primer lugar tenemos un rol educacional claro. Difícilmente un ciudadano se va a vacunar si el sanitario que le atiende no está vacunado. Además otras situaciones que no hay que perder de vista. Por ejemplo, podemos expandir una patología desde nuestras consultas y contribuir a la diseminación del mismo. En tercer lugar, los sanitarios formamos parte de un colectivo profesional, cuyo funcionamiento es esencial para la vida en comunidad.

P. ¿Qué papel juegan las vacunas en la estrategia de crónicos?

R. Es un instrumento que claramente tiene contrastada su eficacia, su efectividad y reduce costes de atención. En este país vacunamos bastante bien en las primera fases de la vida, los calendarios infantiles están bien cubiertos, pero nos queda un largo camino en relación a la vacunación del adulto.

P. ¿Cómo se puede fomentar la vacunación en el adulto?

R. Primero debemos crear la reflexión de que el adulto es susceptible de recibir vacunas. Hay que hacerle ver a la ciudadanía que las vacunas no son solo cosa de niños y también a los profesionales sanitarios.

P. ¿Existe suficiente equidad en todo el territorio nacional?

R. Vivimos en un país donde la oferta vacunal es muy poderosa en comparación con otros países de nuestro entorno socioeconómico. Es muy poderosa porque los criterios que se siguen a la hora de introducir una vacuna en el calendario son muy rigurosos y porque es gratuita para el usuario. Eso genera una equidad en la oferta de vacunas.

P. ¿Está recortando el Real Decreto 16/2012 el acceso a determinados colectivos como a los inmigrantes irregulares?

R. Es una preocupación que tenemos desde distintos ámbitos de la estructura sanitaria. El Real Real Decreto 16/2012 me ha obligado a decir que vivimos en un sistema sanitario casi universal. Debemos crear el terreno adecuado que permita que la población que hoy forma parte de nuestra realidad tenga facilidades en el acceso a a la estructura sanitaria. Es más, muchos brotes de enfermedades prevenibles por vacunación desgraciadamente están sustentadas en bolsas de marginalidad, con dificultades de acceso.

P. ¿Cómo podemos afrontar el reto de los antivacunas?

R. Tenemos que afrontarlo con mucha capacidad reflexiva. Estamos hablando de un país con unas coberturas del 95 por ciento. Cuando hablamos de antivacunas se trata de un escaso cinco por ciento, que no es homogéneo. Ahí se incluyen aquellos que sufren alguna patología que contraindica determinadas vacunaciones. Luego están los padres que temen que la vacuna les pueda ocasionar algún tipo de trastorno a sus hijos. En este caso, tenemos que escucharlos, comprenderlos y educarlos, hacerles ver que los posibles efectos secundarios son leves y mínimos. El peor efecto secundario de una vacuna es no ponerla. Luego hay un grupo irreductible que por creencia político-ideológica deciden no vacunar a sus hijos. No hay mucho que debatir porque el proceso de discusión se centraría entre creencia y ciencia.

P. ¿Qué papel podemos jugar aquí los medios de comunicación?

R. Es clave en el sentido de que la ciudadanía se comunica con los profesionales pero también recibe el impacto de los medios comunicación. Cuando se habla tan importante para la vida humana como es la salud hay que hacer uso de los que la ciencia ha puesto sobre la mesa de manera contundente.

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