‘Protocolo farmacéutico’ contra la violencia de género

El CGCOF destaca que las farmacias españolas pueden aportar a esta lacra profesionalidad, confianza y cercanía.
Herramientas
Madrid
|
h
|

Veinte mujeres han muerto a manos de sus parejas en lo que llevamos de año. Un dato reflejado por el Ministerio de Sanidad que aumenta con respecto al de este mismo periodo del año pasado en el que se registraban, hasta el 10 de abril, trece mujeres asesinadas.

Sin duda alguna, la violencia de género es una de las grandes lacras de la sociedad y desde el sector farmacéutico se manifiesta una gran sensibilidad al respecto. El presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Jesús Aguilar, comparecía la semana pasada en la subcomisión para un Pacto de Estado en materia de Violencia de Género en el Congreso de los Diputados. Desde la Cámara Baja, Aguilar destacaba que “la red de farmacias es una estructura sólida, profesional y cercana que puede ser muy útil”. Subrayaba Aguilar que la farmacia del futuro debe avanzar hacia la profesionalidad centrada en el paciente y por ello, en problemas sociales como la lucha contra la violencia de género, puede aportar su grano de arena, ya que la farmacia española es “un motor para la mejora social y sanitaria”.

El presidente del CGCOF aludía al papel del farmacéutico y aseguraba que “siempre está ahí, es una persona de confianza con la que existe trato directo y cercano”. Por todo ello, Aguilar, durante su comparecencia en el Congreso planteaba dos propuestas concretas.

La primera es continuar impulsando campañas informativas desde las farmacias para animar a las víctimas a que denuncien el maltrato. Iniciativas que se vienen haciendo desde el año 2014 cuando se subscribió el Convenio Marco con el Ministerio de Sanidad para llevar a cabo acciones conjuntas en esta lucha, concretamente, colaborando en la campaña ‘Hay Salida’.

En segundo lugar, Aguilar, en el marco de la segunda Estrategia Nacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, reclamaba que se incorpore la elaboración de un protocolo de actuación de la farmacia comunitaria. En este punto, exponía que “nos ofrecemos a trabajar con el Ministerio de Sanidad, las Comunidades Autónomas y los diferentes agentes sociales para implicar de una manera más activa a los farmacéuticos para que luchen contra este tipo de violencia”.

Para dicha participación, Aguilar requería formación a los profesionales para que puedan intervenir de forma directa, ya que “como personas cercanas a su entorno podemos conocer su situación familiar, podemos tener señales que nos indiquen que es necesario actuar” y de esta manera cumplir el objetivo de erradicar cualquier tipo de violencia.

Twitter
Suplementos y Especiales