TDM-1 reduce el riesgo de muerte en un 50% en HER2+ con enfermedad residual

El estudo Katherine trae nuevas perspectivas para las pacientes sin una respuesta completa patológica
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Madrid
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14 dic 2018 - 12:00 h
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Trastuzumab emtansina/TDM-1 (Kadcyla, Roche) administrado como agente único reduce el riesgo de recurrencia de la enfermedad o muerte en un 50 por ciento en comparación con trastuzumab (Herceptin) como tratamiento adyuvante (después de la cirugía) en pacientes con cáncer de mama precoz HER2 positivo que tienen enfermedad residual tras el tratamiento neoadyuvante (antes de la cirugía).

Según los resultados del estudio fase III Katherine presentados en el San Antonio Breast Cancer Symposium y publicados simultáneamente en The New England Journal of Medicine , a los tres años, el 88, 3 por ciento de las pacientes tratadas con TDM-1 no tuvieron una recaída en comparación con el 77 por ciento que había recibido trastuzumab, lo que supone una mejora del 11, 3 por ciento.

“El estudio Katherine viene a cambiar el estándar de una situación en la que realmente no teníamos un tratamiento de elección. Es decir, en las mujeres en las que se realiza un tratamiento neoayudante con un cáncer de mama que sobreexpresa HER2 y no conseguían una respuesta completa patológica, sabíamos que estas pacientes pertenecen a un grupo de peor pronóstico que aquellas que si lo conseguían”, explica a GM Manuel Ruiz Borrego, responsable de la Unidad de Cáncer de Mama del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, presidente de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM) y uno de los investigadores del estudio.

“Es un paso adelante bastante importante porque ubicamos un fármaco muy bueno, con el hemos conseguido grandes avances en enfermedad metastásica, y lo incorporamos en una enfermedad precoz mejorando los datos de un grupo de mujeres que previamente tenían peor pronóstico”, añade el oncólogo.

Mecanismo de acción

TDM-1 es un conjugado anticuerpo-fármaco (ADC) diseñado para administrar una potente quimioterapia directamente a las células cancerosas HER2 positivo, lo que potencialmente limita el daño de los tejidos sanos. Combina dos propiedades anticancerígenas unidas por un enlace estable: las propiedades del trastuzumab dirigidas a HER2 (el ingrediente activo en Herceptin) y el agente de quimioterapia DM1.

“El mecanismo de acción es muy interesante y bastante novedoso. El anticuerpo se une al antígeno que está en la superficie de la membrana, y en este caso al HER2, e incorpora al propio fármaco citotóxico la quimioterapia. El anticuerpo junto con la quimioterapia se introduce por endocitosis en la célula tumoral y libera el fármaco citotóxico dentro de la célula. Con esto se previene mucha toxicidad relacionada con la quimioterapia”, continúa Borrego. “Es como una quimioterapia dirigida, una quimioterapia que tiene una guía para introducir dentro de la célula al fármaco citotóxico”, puntualiza.

La pauta de administración durante el ensayo ha sido de 14 ciclos cada tres semanas.

El especialista del Virgen de Rocío confía en que las agencias reguladoras aprueben la terapia en un año.

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