Alemtuzumab demuestra eficacia durante siete años

La ‘Real World Evidence’ Evidence’ refuerza el uso de a teriflunomida en pacientes naive y switch
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Valencia
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24 nov 2017 - 15:07 h
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La importancia de los datos en vida real (Real World Evidence) a la hora de poner en valor los resultados de eficacia y efectividad de cualquier tratamiento está más que constatada. En esclerosis múltiple se han dado pasos importantes, que ponen de manifiesto como la evidencia de los ensayos clínicos puede aumentar en la práctica clínica. Es el caso de alemtuzumab y teriflunomida, comercializados ambos por Sanofi Genzyme como Lemtrada y Aubagio. Durante la LXIX Reunión Anual de la Sociedad Española de Neurología se analizó la experiencia de estos fármacos más allá del laboratorio.

En el caso de alemtuzumab se ha demostrado la durabilidad de la eficacia durante siete años. Una eficacia, como explica Guillermo Izquierdo del Hospital Virgen de la Macarena, que muestra una reducción de la tasa de brotes, mejoría de discapacidad y reducción de la atrofia cerebral. “Se puede confirmar que los datos que teníamos hasta ahora no se estropean, viéndose la misma tendencia en la evolución de la enfermedad”. A su juicio, lo fundamental es que los pacientes con EM no progresen. “Hemos visto que hay un grupo importante de pacientes que no solo no empeoran, sino que mejoran”, añade Izquierdo.

Los datos en vida real muestran como hay una estabilización de la enfermedad. Una afirmación en la que coincidieron los distintos neurólogos que intervinieron en la primera sesión: Agustín Oterino del Hospital Marqués de Valdecilla; Myriam Solar del Hospital de Cabueñes; Luis Brieva del Hospital Arnau de Vilanova de Lleida; y Bonaventura Casanova del Hospital La Fe de Valencia.

En pacientes naive, los resultados se asemejan al estudio CARE MS I que evidencia que la tasa anual de brotes en el año siete se mantuvo baja (0,14); y que el 22 por ciento de los pacientes mejoró su discapacidad. Asimismo, muestran una reducción consistente de la pérdida de volumen cerebral en los dos primeros años, permaneciendo baja entre los tres y siete años. Los datos NEDA acumulados en cuatro años también evidenciaron que el 61 por ciento de los pacientes que sólo recibió dos cursos de Lemtrada ni ningún otro fármaco estuvo libre de actividad clínica ni radiológica.

En pacientes switch, el CARE MS II también comparte resultados en RWE, evidenciando que la tasa anual de brotes en el año siete continua baja, al igual que en el estudio anterior (0,13) y que el 21 por ciento mejoró su discapacidad. En cuanto a la pérdida de volumen cerebral en los dos primeros años también permaneció baja. Del mismo modo, los datos NEDA desvelan que el 48 por ciento de los pacientes que recibieron dos cursos del fármaco y ningún otro tratamiento no presentó actividad clínica ni radiológica.

Del laboratorio a la consulta

“Los pacientes reales no son como los de los ensayos, tienen cursos clínicos diferentes y distintas expectativas con respecto al fármaco”. Teniendo en cuenta esto, Inmaculada García-Castañón del Hospital Universitario de Fuenlabrada, explica que en la práctica clínica se han replicado los datos de eficacia y seguridad de teriflunomida. “Es un fármaco con una tolerancia muy buena y además, los datos avalan que el cambio desde inyectables a este tratamiento en aquellos pacientes con problemas de tolerancia es un tratamiento seguro que no compromete el control de la enfermedad”, asegura.

A través de cuatro experiencias en distintas comunidades (Asturias, Murcia, Madrid y Valencia, de la mano de Joaquín Peña, José Meca, Celia Oreja, y Lamberto Landete) se dieron a conocer los resultados de esta terapia. La conclusión principal es que estos resultados se asemejan entre sí, lo que viene a refutar la idea de García-Castañón. Por su parte, José Meca del Hospital Virgen de la Arrixaca, tiene claro que “teriflunomida tiene grandes datos con mucha eficacia y se está traduciendo en una gran efectividad en la práctica real, así como en seguridad”.

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