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Un nuevo estudio basado en un test genómico refuerza la alianza con la precisión

Los resultados de Taylor-X cambiarán la práctica clínica en un grupo de pacientes en fase precoz
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Madrid
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15 jun 2018 - 16:13 h
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Miguel Martín:
“La mayoría de mujeres con test de riesgo intermedio pueden evitar la quimioterapia adyuvante”

El estudio más importante sobre cáncer de mama presentado en ASCO2018, Taylor-X, cambiará la práctica clínica de los especialistas. De hecho, añade Miguel Martín, jefe de Oncología Médica del Hospital Gregorio Marañón, ha sido publicado simultáneamente a su presentación en ASCO en una revista que usualmente solo recoge estudios que cambian esta práctica, el New England Journal of Medicine.

Martín remarca que, curiosamente, este estudio no aporta datos de eficacia de un nuevo tratamiento contra el cáncer de mama, sino los resultados de un estudio con un test genómico basado en 21 genes tumorales que permite saber qué mujeres con cáncer de mama precoz hormonodependiente pueden evitar un antiguo tratamiento, la quimioterapia, y cuáles la necesitan.

Este test, explica el experto, al igual que otros similares, ya estaba disponible comercialmente y era utilizado regularmente en muchos países, entre ellos España. Martín explica que cuando los resultados del test eran extremos (bien un bajo riesgo de recaída o un alto riesgo), ya sabíamos que las pacientes podían evitar o debían recibir, respectivamente, quimioterapia además del tratamiento hormonal. “El estudio Taylor-X se ha realizado en las mujeres que tenían un test de riesgo intermedio, en las cuales hasta ahora no sabíamos muy bien si la quimioterapia era o no necesaria. Ante la duda, muchos oncólogos médicos nos inclinábamos por la administración de este tóxico tratamiento”, indica.

Los resultados han mostrado, en palabras de Martín, que la gran mayoría de las mujeres con test de riesgo intermedio pueden ser tratadas con un simple tratamiento hormonal oral y pueden evitar la quimioterapia adyuvante. El experto añade que muchas mujeres en la parte del mundo que tiene acceso a estos tests se beneficiarán de lo que denominan una desescalada terapéutica, la omisión de una quimioterapia que no les aportaba beneficio. Este cambio de estrategia terapéutica entra también dentro de lo que conocemos como medicina de precisión o medicina individualizada (de ahí el nombre del estudio), aclara.

El segundo estudio que resalta Martín es Monnaleesa-3, que cuenta con participación española.

Está realizado en mujeres con cáncer de mama metastático hormononosensible, y ha probado que la combinación del agente hormonal fulvestrant y ribociclib (un inhibidor de CDK 4/6) incremento el control de la enfermedad de forma muy notable (medianas de tiempo hasta la progresión de 12,8 meses con fulvestrant y 20,5 meses con la combinación, p<0,000001), indica.

En este sentido, destaca que el estudio Monnaleesa-3 constituye una nueva y eficaz opción terapéutica para las pacientes con cáncer de mama metastásico.

No hay noticias de la inmunoterapia en cáncer de mama este año. Un tratamiento que ha revolucionado otros tumores, pero que, según Martín, tiene aún por definir su papel en cáncer de mama.

Martín añade que también se han presentado resultados de estudios negativos sobre fármacos que habían generado expectativas. El experto explica que taselisib, un agente inhibidor de PI3K, se combinó con fulvestrant y se comparó con fulvestrant aislado en mujeres con cáncer de mama hormonosensible metastático con mutaciones del gen PIK3CA (estudio SANDPIPER). Martín remarca que aunque hubo un modesto (si bien significativo) incremento del tiempo libre de progresión con la combinación frente a fulvestrant aislado (7,4 frente a 5,4 meses), la escasa magnitud del beneficio incremental unido al aumento de toxicidad asociada a taselisib, hacen poco probable que este fármaco sea comercializado en las condiciones de este estudio.

Por otra parte, el especialista añade que se presentaron también resultados prometedores, aunque muy preliminares, de algunos nuevos fármacos. Uno de ellos, sacituzumab govitecan, es un conjugado de anticuerpo y citotóxico dirigido contra Trop-2, un antígeno epitelial expresado en muchos cánceres, incluidos los de mama. En un estudio fase I/II realizado en cáncer de mama hormonodependiente politratado, la tasa de respuesta en 54 pacientes con este fármaco fue de 31 por ciento, muy prometedora, aunque el verdadero papel del medicamento deberá establecerse en futuros estudios fase III, puntualiza.

Para finalizar, destaca los resultados de dos estudios fase III con denosumab (un anticuerpo monoclonal humanizado contra el ligando de RANK) frente a placebo administrado de forma adyuvante postquirúrgica en cáncer de mama generaron resultados opuestos. En uno de ellos se incremento el tiempo libre de enfermedad, mientras que en el otro no se observó ningún efecto, por lo que el interés de este fármaco queda poco claro, en palabras de Miguel Martín.

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