El papel activo del oncólogo en el acceso a la equidad

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01 feb 2019 - 12:30 h
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<p>El papel activo del oncólogo en el acceso a la equidad</p>

El anuncio por parte de Patricia Lacruz, directora general de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, referido a la puesta en marcha de Valtermed, ha sido acogido por la comunidad sanitaria con una gran expectación. Esta decisión por parte del Ministerio que preside Mª Luisa Carcedo quien, ya en su primera intervención, insistió en la transferencia del conocimiento científico al SNS como principal reto de la cartera que dirige, parece hacerse realidad con este tipo de iniciativas.

Esta posible herramienta, que medirá el valor terapéutico de los medicamentos de alto impacto sanitario, puede ser un gran paso para mejorar la evaluación y así equilibrar la financiación de las innovaciones, lo que ayudaría a disponer de un sistema sanitario más justo. El peso actual, y sobre todo futuro, del coste y la dificultad para analizar al detalle su cuantificación y justificación, se ha plasmado en los últimos años en multitud de artículos, revistas científicas y presentaciones a Congresos. Esta nueva involucración de la Administración supone, al menos, un nuevo punto de partida para trabajar de manera conjunta en un tema tan esencial y que tanto debate ha generado como el binomio coste-efectividad. Desde la Fundación ECO queremos apoyar sin fisuras esta iniciativa.

Sin embargo, como hemos repetido en anteriores ocasiones desde la Fundación ECO, la determinación del valor supone una incógnita especialmente difícil de resolver en Oncología, una especialidad en la que en los últimos cinco lustros ha visto y sufrido cómo se ha triplicado el precio de los tratamientos, alcanzando cifras por encima de los 30.000€ anuales de media por tratamiento. La Fundación, en distintas ocasiones y foros de forma insistente, ha demandado la necesidad de definir el valor de los medicamentos oncológicos, cuyo precio actual no refleja su auténtico valor, siendo la brecha entre valor y coste, de enormes dimensiones en muchísimos casos.

Los oncólogos tienen un papel crucial en el análisis, primero, y posteriormente en el establecimiento de nuevas fórmulas que garanticen un acceso equitativo a la mejor atención oncológica, identificando aquellas prácticas que ofrezcan un valor insuficiente a los pacientes y disponiendo así de una información óptima para una adecuada toma de decisiones. El desempeño de este papel como administradores finales financieros de los recursos económicos sanitarios a la hora de tomar decisiones prescriptoras es determinante. Es nuestra obligación asumir este papel activo, adquiriendo una mayor responsabilidad en la gestión de recursos y aumentando nuestra capacidad crítica y de evaluación de los resultados en salud.

Nos encontramos en un entorno donde no existe consenso para determinar si una intervención médica es una opción de alto o bajo valor. Las actuales herramientas no logran dar una respuesta totalmente satisfactoria (ESMO, ASCO, NCCN, Abacus, etc) y sus resultados no son comparables ni tampoco reproducibles.

Desde la Fundación ECO queremos reiterar nuestra disposición a colaborar en esta y otras iniciativas, ofreciendo nuestra experiencia, conocimiento y trayectoria. De hecho pusimos hace poco tiempo en marcha un proyecto, que reuniendo a oncólogos, farmacéuticos, estadísticos, economistas de la salud y otros decisores, pretende a través del análisis de la realidad actual y de la lectura crítica de las experiencias previas, ir creando cuerpos de conceptos que nos permitan en un próximo futuro llegar a consensos eficientes a la hora de evaluar las innovaciones terapéuticas e incluso intentar encontrar fórmulas innovadoras en este tan especialmente complejo y difícil campo del conocimiento de la Farmacoeconomía.

Este nuevo esfuerzo solo pretende sumarse a otras diferentes iniciativas que se están poniendo en marcha en muchos lugares del mundo. La Fundación ECO tiene la obligación y vocación de colaborar con la administración y con todas las entidades científicas que creen en un futuro mejor para el enfermo con cáncer. Por ello pondremos a disposición de todos ellos nuestros pequeños y modestos avances

Creemos que este proyecto del Ministerio sin ninguna duda redundará en una mayor transparencia y adecuación de los precios a su valor y por tanto en un aumento de la eficiencia. El objetivo final del sistema sanitario español y de sus componentes es alcanzar la mayor calidad posible de la atención sanitaria, mejorando resultados, la sostenibilidad del sistema y asegurando la equidad. En este camino nos encontramos todos.

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