El documental ‘La bicicleta de Esther’ muestra el día a día de los pacientes con EPOC

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18 nov 2019 - 13:03 h
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La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (epoc) es una patología con elevada prevalencia y una de las que produce mayor morbilidad y mortalidad en todo el mundo, situándose como la cuarta causa de muerte, por delante del cáncer de pulmón, en España. De acuerdo a los últimos datos conocidos el mes pasado del estudio EPISCAN II, puesto en marcha por GSK con la colaboración de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), un 11,8 % de la población mayor de 40 años padecen esta patología respiratoria en nuestro país. Pese a esta elevada prevalencia y mortalidad, la epoc sigue siendo una enfermedad desconocida por la mayoría de la población.

Con motivo del Día Mundial de la enfermedad, GSK y la Cátedra RespiraVida han presentado “La bicicleta de Esther”, un documental dirigido por el cineasta Ander Duque, con el objetivo de sensibilizar a la población general sobre las graves consecuencias que acarrea esta patología día a día a las personas que la padecen. En ella, se retrata la vida de Esther, una mujer con epoc, y su marido, Antonio. Los dos, jubilados, tratan de superar las barreras a las que se enfrentan por culpa de esta enfermedad. Esther narra en primera persona las dificultades en las que se ve envuelta tras ser diagnosticada de esta patología, “te sientes una carga, no puedes estar en sitios cerrados, sientes cansancio infinito, tristeza infinita, tos de noche y día, bajada de peso, al principio pérdida de apetito, de sueño, nerviosismo, pérdida de toda esperanza de curación”, cuenta en la película.

Cerca de media hora de documental con testimonios cargados de emoción que transmiten “la sensación como que algo te impidiese respirar, es lo que les pasa a los peces cuando les sacas del agua. Esto es igual” subraya la protagonista durante el documental. Por su parte, el director subraya la idea de grabar este documental desde personajes anónimos y reales con el fin de que “todo el mundo que convive con esta enfermedad pudiera sentirse identificado, pero también hacer un documental que fuera de interés para las personas que no tienen ninguna relación con la patología”.

En palabras de Duque este tipo de documentales son una manera de hacer un homenaje a todas las personas anónimas que viven con epoc “Nuestro objetivo, al fin y al cabo, es que sea pedagógico y emocionante, lo importante es que vayan a casa, a su trabajo y comenten que han visto el documental, que les ha emocionado, que les ha hecho que pensar y que les ha situado en su propia realidad constante”, explica. A su juicio, la clave de este documental es la honestidad con la que se retrata la vida de las personas que padecen epoc, “lo importante es emocionar con la verdad y con lo real, sin mostrar más de lo que hay que demostrar” concluye.

Los síntomas más frecuentes de la epoc, tal y como se refleja en el documental, son la disnea, la tos crónica y la expectoración. Para Tamara Alonso Pérez, neumóloga del Hospital de la Princesa, a medida que la enfermedad avanza la actividad diaria comienza a suponer una tarea difícil de realizar, “los pacientes sufren frecuentes exacerbaciones que pueden ser muy incapacitantes, requerir atención médica de urgencia y, en ocasiones, pueden poner en peligro su vida” recalca la especialista.

La epoc es una enfermedad que siempre ha estado asociado a los hombres y aunque en la actualidad la prevalencia de esta patología sigue siendo algo más elevada entre los varones, los últimos datos señalan un importante aumento en las mujeres.

Las mujeres con epoc generalmente son más jóvenes y, a igual función pulmonar, presentan mayor disnea y peor calidad de vida relacionada con la salud. A lo largo de la enfermedad, las mujeres desarrollan con frecuencia otros problemas de salud como son los trastornos de la esfera afectiva (ansiedad o depresión) y osteoporosis, entre otros” destaca la Dra. Alonso y añade que “Las mujeres tienen menos probabilidades de ser diagnosticadas de forma correcta y temprana, por lo que mejorar la sospecha diagnóstica de esta enfermedad en las mujeres es fundamental para reducir el alto infradiagnóstico de la misma en este género”.

“Es labor de los profesionales sanitarios establecer estrategias divulgativas que den a conocer la enfermedad y que incidan en la importancia de la deshabituación tabáquica, y otros factores asociados, para prevenir su desarrollo” recalca la neumóloga, quien considera “La bicicleta de Esther” como clave para fomentar un mejor conocimiento de la enfermedad en la sociedad y concluye diciendo que “Es fundamental actuar antes en los pacientes como Esther para poder conseguir mejorar y prolongar su vida”.

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