“La crisis puso de manifiesto problemas de calidad, eficiencia y productividad”

Alberto Fernández-Villar Director de Formación Continuada de Separ
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Madrid
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28 mar 2018 - 12:07 h
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España no alcanza en la actualidad la cifra de neumólogos que recomienda la Organización Mundial de Salud. El de Formación Continuada de Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) y director del programa del “10º Encuentro: presente y futuro en Neumología”, Alberto Fernández-Villar, muestra su preocupación por esta realidad y hace un repaso por las actividades de formación de la sociedad.

Pregunta. La OMS establece que sería aconsejable contar con alrededor de cuatro neumólogos por cada 100.000 habitantes. La media española es de 3,4. ¿Qué consecuencias tiene este déficit?

Respuesta. Aunque la distribución de neumólogos en España es bastante heterogénea en las diferentes comunidades autónomas, muy pocas de ellas superan esta cifra, que no deja de ser una recomendación de mínimos. Este hecho, en mi opinión, agrava el problema. Lo más preocupante es que a pesar de que, según un estudio reciente que hemos realizado en SEPAR (Programa RECALAR), la carga de las enfermedades respiratorias en nuestro país ha tenido un incremento notable y la mortalidad por estas patologías se sitúa entre las tres primeras, el número de neumólogos trabajando en el sistema sanitario público español se mantiene relativamente estable y no se está adaptando a esta situación. Con una medicina respiratoria cada vez más avanzada y personalizada, altamente tecnificada y con grandes avances en el conocimiento, el déficit de neumólogos es aún más trascendente, máxime cuando la precariedad laboral entre especialistas en neumología y cirujanos torácicos es probablemente superior a la de otras muchas especialidades clínicas.

No tengo ninguna duda de que esta situación repercute directamente en el paciente y en su estado de salud y que la situación empeorará en los próximos años. P. P. ¿Cómo han repercutido la crisis económica y los recortes y qué medidas se pueden adoptar para cubrir este déficit?

R. Los recortes en sanidad han generado incertidumbre y frustración entre los profesionales sanitarios, que han visto cómo disminuían los recursos a su alcance para atender apropiadamente a los pacientes. Pero la crisis económica también ha puesto de manifiesto problemas de calidad, eficiencia y productividad así como la deficiente inversión en medios humanos y tecnológicos acorde a los cambios que está experimentando nuestra sociedad y a los avances que ha experimentado la medicina, un aspecto especialmente trascendente en una especialidad como la Neumología. Debemos apostar por la calidad y la eficiencia de nuestro Sistema Nacional de Salud. Desde mi punto de vista como neumólogo, para poder hacerlo se precisa además de un cambio de modelo que incluya más medicina preventiva que reactiva, una apuesta firme por potenciar las experiencias innovadoras que se están desarrollando en una medicina de calidad y eficiente. En este tema, la Neumología española es en estos momentos un referente.

P. ¿Cuál es el impacto de las enfermedades respiratorias en el SNS? (hospitalizaciones, costes directos e indirectos, prevalencia...)

R. El impacto de las enfermedades respiratorias en el SNS es enorme, y ha aumentado de forma notable en los últimos años debido al envejecimiento de la población, la alta incidencia del tabaquismo activo y pasivo, el urbanismo creciente, las condiciones climatológicas y el aumento de la obesidad, entre otros. Las enfermedades respiratorias se encuentran entre las primeras 3 causas de muerte en nuestro país, junto con las enfermedades cardiovasculares y las neoplasias, de las cuales casi el 20% de la mortalidad es por cáncer de pulmón. Aunque son atendidas por Atención Primaria y a nivel del hospital también por otras especialidades, para hacernos una idea de su dimensión, quisiera resaltar que en 2014 ingresaron en las Unidades de hospitalización de Neumología de los hospitales públicos españoles 127.635 pacientes, con una tasa de mortalidad de un 3,9%, un 12,8% de reingresos y una estancia media en el hospital de 8,3 días. A esto se añaden cientos de miles de consultas ambulatorias, pruebas realizadas y el control y seguimientos de varios millones de pacientes españoles con patologías como EPOC, asma y apnea del sueño, por citar las más prevalentes. De hecho, el asma afecta a más de 3 millones de españoles; la EPOC, a 1,5 millones; y la apnea del sueño, entre 1,5 y 2 millones. Unos 10 millones de españoles son fumadores. Su coste directo e indirecto es difícil de estimar, y algunos expertos indican que el coste total de las enfermedades respiratorias en Europa es de casi 400.000 millones de euros anuales, de los que algo más de la mitad son debidos al asma y la EPOC.

P. ¿Y el de la EPOC?

R. 10 de cada 100 personas entre 40 a 80 años tienen EPOC en España, siendo una de las enfermedades respiratorias más prevalentes. Esto supone que hay unos 2 millones de personas afectadas en España. En 2015, ingresaron en nuestro país más de 70.000 pacientes debido a descompensaciones de esta enfermedad, falleciendo algo más del 5% de ellos durante su ingreso. Sin embargo, y aunque este aspecto ha mejorado en los últimos años, existe un marcado desconocimiento en la población y un importante grado de infradiagnóstico, cercano al 70%.

Como enfermedad crónica y progresiva implica unos elevados costes en consumo de recursos sanitarios, que, dependiendo de la gravedad e impacto de la enfermedad en el paciente, puedo oscilar entre 1.700 y 3.000 euros al año.

P. ¿Cómo pretenden abordar las alergias respiratorias ahora que está aumentado la prevalencia?

R. El aumento de las enfermedades alérgicas respiratorias es debido a múltiples razones (genética, estilo de vida, obesidad, contaminación), por lo que su abordaje es complejo y requiere acciones a varios niveles, muchas de ellas encuadrables en lo debería ser un concepto específico y que sería el de “salud respiratoria”. Sin duda, es necesario incidir en la prevención para frenar el aumento de casos. Una vez desarrollada la alergia, la clave está en un correcto diagnóstico, la evitación de los posibles precipitantes y en la prescripción del tratamiento idóneo, que puede variar de un paciente a otro.

P. ¿Cómo debe enfocarse la formación para paliar este déficit? ¿Qué iniciativas se han adoptado en SEPAR en el ámbito de la formación?

R. La formación sobre enfermedades respiratorias es un concepto que debemos entender como extensible. Es decir, no afecta únicamente a los profesionales sanitarios, sino también a la población general y especialmente a los pacientes y su entorno. Con respecto a la formación de los neumólogos, como actual responsable de la FMC y Docencia de la SEPAR, me gustaría resaltar que en la última década se ha evolucionado mucho. Ahora la formación ya no sólo se dirige exclusivamente al mantenimiento y mejora del conocimiento científico, sino que se entiende como un conjunto de actividades orientadas a mantener y mejorar los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para alcanzar la competencia profesional. Esto se enmarca en el concepto de Desarrollo Profesional Continuo Individual (DPC), definido como un proceso de aprendizaje continuo basado en la autoevaluación reflexiva por parte del propio profesional y encaminado a mantener y mejorar los conocimientos, habilidades, actitudes y desempeño, necesarios para el ejercicio profesional competente. La Neumología es una de las pocas especialidades médicas españolas que ya dispone de un plan específico para el DPC. Dicho plan fue presentado recientemente en un acto público en el Ministerio de Sanidad y Política Social en Madrid. Además, y con el objetivo de adaptar a los profesionales sanitarios a la situación que vivimos y comentada anteriormente, SEPAR oferta un amplísimo abanico de actividades formativas que abarcan desde programas online (tanto específicos sobre patologías como transversales sobre ética y buena práctica clínica, investigación, gestión...), cursos presenciales y un completo programa de estancias en centros de referencia. El objetivo final es que todos los profesionales que forman la SEPAR (principalmente neumólogos, pero también enfermeras, cirujanos torácicos, pediatras, MIR, fisioterapeutas y médicos de familia) encuentren la formación del tipo y nivel (desde cursos básicos de FMC hasta masters) que les permitan actualizar y mantener los conocimientos y habilidades necesarias para prestar la mejor atención a los pacientes respiratorios independientemente del ámbito de trabajo.

P. Recientemente se celebró el 10º Encuentro: presente y futuro en Neumología, ¿qué conclusiones extrajeron?

R. En el encuentro realizado con todos los residentes de Neumología de tercer año del país se destacaron los buenos resultados clínicos de la medicina respiratoria personalizada en muchas de las enfermedades respiratorias como EPOC, asma, cáncer de pulmón o fibrosis pulmonar idiopática, que permite un mayor ajuste de los tratamientos farmacológicos, adaptándolos a las características de cada paciente. También se pusieron sobre la mesa las ventajas de los nuevos dispositivos inhaladores, más fáciles de usar, en beneficio de la adherencia terapéutica del paciente. El “Encuentro: presente y futuro en Neumología”, realizado gracias al patrocinio de Chiesi, es un buen ejemplo de iniciativa que promueve la formación y la actualización de contenidos entre los profesionales sanitarios y se ha consolidado como unos de los principales referentes anuales en la formación de los futuros neumólogos españoles.

P. ¿Qué puede aportar Atención Primaria en la detección, diagnóstico y seguimiento de estos pacientes? ¿Cómo es la colaboración hoy entre neumólogos y atención primaria? ¿Cómo se puede mejorar la colaboración entre niveles asistenciales?

R. La Atención Primaria es una figura clave en nuestro sistema sanitario, y esto es especialmente importante en enfermedades tan prevalentes como muchas de las respiratorias. El papel del médico de Atención Primaria en la prevención, diagnóstico precoz y preciso y manejo de enfermedades como la EPOC, el asma, la apnea del sueño y las infecciones respiratorias, por citar algunas, es esencial. Aunque de forma global, la coordinación entre Atención Primaria y Neumología puede considerase como buena, cabe señalar que es también heterogénea dependiendo de las diferentes comunidades y áreas sanitarias y podría mejorarse en múltiples aspectos. Me consta que este es uno de los objetivos clave de SEPAR y desde el área de FMC existen varios ejemplos de ello, con diferentes programas formativos en los que se ha colaborado con varias sociedades científicas de Atención Primaria y el desarrollo de varias guías de práctica clínica y documentos asistenciales. Desde mi punto de vista, el neumólogo español considera al médico de Atención Primaria un aliado clave para hacer posible una medicina respiratoria eficiente y de calidad. El desarrollo de programas de atención continuada bidireccionales pactados y un mayor esfuerzo de los neumólogos por transmitir los avances que está experimentando la medicina respiratoria y el papel esencial de algunas pruebas como la espirometría están siendo las bases de un cambio en la atención a estos pacientes que, sin duda, supondrá una mejora en la calidad de vida y el pronóstico de los pacientes. Desgraciadamente, en mi opinión, existe un escaso apoyo de la administración sanitaria, y este cambio está siendo liderado directamente por los profesionales de ambos ámbitos y muchas veces basado en el voluntarismo y el compromiso con los pacientes o con la ayuda de la industria farmacéutica y de las sociedades científicas.

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