“La dermatitis atópica puede restar mucha calidad de vida”

JUAN FRANCISCO SILVESTRE Dermatólogo en el Hospital General Universitario de Alicante
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Barcelona
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20 oct 2017 - 11:57 h
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La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel que cursa con exacerbaciones. Se estima que en España padecen esta patología entre el 10 y el 15 por ciento de los niños y alrededor del 3 por ciento de los adultos.

Por otro lado, el arsenal terapéutico es limitado, ya que hay un elevado porcentaje de pacientes que no mejoran lo suficiente. Ahora, la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) acaba de aprobar dupilumab (Dupixent, de Sanofi), el primer tratamiento biológico dirigido a adultos con dermatitis atópica moderada o severa. Un fármaco que, en los ensayos realizados, ha demostrado que, tras 16 semanas, logra eliminar total o casi totalmente las lesiones de la piel según la Escala de Evaluación Global del Investigador (IGA) de cinco puntos en hasta un 38 por ciento de los pacientes, en comparación con el 10 por ciento de los pacientes del grupo placebo. Este tratamiento viene en una jeringuilla precargada y puede autoadministrarse como una inyección subcutánea cada dos semanas después de la dosis de carga inicial.

Pregunta. ¿En qué consiste la dermatitis atópica?

Respuesta. Es una enfermedad cutánea inflamatoria crónica muy pruriginosa que cursa con exacerbaciones. No es una enfermedad infecciosa pero los pacientes sufren muchas sobreinfecciones. No es una enfermedad alérgica pero, con mucha frecuencia, los pacientes también sufren dermatitis de contacto alérgica, rinitis alérgica, asma alérgico...

Hay que tener en cuenta que estas enfermedades no son tan diferentes. Se dan en el contexto de un paciente atópico que tienen una predisposición genética para el desarrollo de este tipo de patologías. Son personas que presentan una barrera cutánea alterada y, probablemente, también una barrera alterada a nivel de mucosa respiratoria o conjuntiva. Este factor condiciona el contacto con los alérgenos del medio ambiente y provoca una respuesta inmunológica alterada.

P. ¿Los pacientes pueden perder mucha calidad de vida debido a esta enfermedad?

R. Totalmente. Llevo 20 años de profesión, tratando a pacientes con diferentes enfermedades cutáneas, y, en mi opinión, la dermatitis atópica es la más invalidante a nivel de calidad de vida. Muchos pacientes tienen picores todo el tiempo, lo que les impide dormir. Como se rascan mucho, ellos mismos se producen lesiones. Es una enfermedad con una carga psicológica importante.

P. ¿Cuáles son los tratamientos disponibles en la actualidad?

R. En primer lugar, los pacientes deben seguir medidas de higiene básicas. Por ejemplo, se recomienda que empleen cremas emolientes adecuadas y sin conservantes que puedan causar alergias o irritar, un tipo de ropa que no pique... Para las formas leves de la enfermedad contamos con tratamientos con corticoides tópicos e inhibidores tópicos de la calcineurina. En caso de que los pacientes no respondan, o si la dermatitis atópica es de grado moderado o grave, podemos utilizar ciclos cortos de corticoides orales, que nunca se pueden emplear de forma crónica, y ciclos de fototerapia, ya que los rayos UVA ayudan a mejorar. Aun así, hay un porcentaje de pacientes que no responden.

En el caso de la dermatitis atópica grave, una opción es la ciclosporina. Responden alrededor del 40 por ciento de los pacientes, pero no se puede emplear a largo plazo ya que causa efectos secundarios en el riñón, hipertensión o inmunosupresión. Y en pacientes mayores de 40 años hay que tener cuidado porque puede provocar hipercolesterolemia. Si este fármaco no funciona, se abre un abanico de inmunosupresores que en general funcionan para otras patologías pero que no se han estudiado en la dermatitis atópica.

Ahora ha llegado un nuevo fármaco, que es dupilumab y que, en mi opinión, creo que va a ser toda una revolución en el tratamiento de esta patología.

P. ¿Cómo funciona este medicamento?

R. Por primera vez contamos con un fármaco dirigido a una diana terapéutica específica de la enfermedad, como son las interleuquinas 4 y 13. Por tanto, se trata del primer fármaco biológico aprobado para la dermatitis atópica. Este tipo de terapias son anticuerpos monoclonales diseñados en el laboratorio. En este caso, dupilumab está dirigido a los receptores de IL-4 e IL-13, que forman parte de la respuesta inmunológica. Con otros fármacos inhibimos la respuesta inmunológica de una forma mucho más genérica. Ahora, gracias a dupilumab, inhibimos la respuesta de una manera mucho más selectiva.

P. ¿Cuál es el grado de eficacia de este fármaco?

R. Es muy bueno. Hay escalas para medir la gravedad de la patología. Por ejemplo, con la escala EASI (Eczema Area and Severity Index) se ha visto que logra que el 40 por ciento de los pacientes mejoren en un 90 por ciento. Y esto es muchísimo.

P. ¿Este fármaco se podrá administrar a medio o largo plazo, como ya ocurre con otros anticuerpos monoclonales aprobados para otras patologías?

R. Aún no se sabe, porque todavía no conocemos los ensayos a dos años. Pero es destacable que los estudios indican que hay muy pocos efectos secundarios. Si tomamos como referencia la psoriasis, que es la única patología de la piel en la que se emplean fármacos biológicos desde hace más de diez años, los pacientes no tienen problemas y probablemente podrán seguir el tratamiento durante toda la vida.

P. ¿Qué más puede añadir sobre la seguridad de dupilumab?

R. Curiosamente, con este fármaco disminuye el número de infecciones. Los primeros fármacos biológicos estaban dirigidos a dianas menos específicas y aumentaban las infecciones. Pero este fármaco, todo lo contrario. El único efecto secundario frecuente es el dolor en el lugar de la inyección. Otro efecto inesperado es el aumento de la conjuntivitis.

P. A pesar de que la dermatitis atópica es mucho más frecuente en niños, este fármaco todavía no ha recibido la aprobación para su uso en menores de edad. ¿Se está investigando en este sentido?

R. Es cierto que, aunque es más frecuente entre los niños, estos siempre van por detrás en los ensayos clínicos. Sí, ya se está estudiando en niños tanto en dermatitis atópica como en asma y en otras enfermedades atópicas, como la poliposis nasal o la esofagitis eosinofílica.

LAS FRASES

Por primera vez contamos con un fármaco dirigido a una diana terapéutica específica”

Dupilumab ya se está estudiando en niños tanto en dermatitis atópica como en asma”

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