La grasa alrededor del corazón predice el riesgo de enfermedad cardiovascular

La grasa epicárdica, que aumenta con la edad, también está vinculada al síndrome metabólico
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Barcelona
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12 may 2017 - 14:56 h
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Investigadores de la Universidad de Navarra acaban de publicar un estudio en Revista Española de Cardiología (REC) que ha analizado la relación entre la presencia de grasa epicárdica y el riesgo de sufrir síndrome metabólico y enfermedad cardiovascular. “El objetivo de nuestro estudio era analizar la grasa epicárdica en la población general y estudiar su asociación con el síndrome metabólico y factores de riesgo cardiovascular”, explica Álvaro Calabuig, miembro de la Sociedad Española de Cardiología, del Departamento de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Clínica Universidad de Navarra y primer firmante del estudio. “Hasta ahora no se había estudiado la grasa epicárdica medida con ecocardiograma y su asociación con el riesgo cardiovascular en individuos sanos de la población general en nuestro medio”, prosigue el experto.

Aumento de la grasa epicárdica

Así, como parte del estudio poblacional Rivana que examina el riesgo cardiovascular y el síndrome metabólico en Navarra, se evaluó una muestra de 880 sujetos sanos de 45 a 74 años (492 con síndrome metabólico) entre 2008 y 2010. A los participantes, que no presentaban enfermedad cardiovascular, se les realizó una exploración física y se les tomó una muestra sanguínea para obtener el perfil bioquímico. Posteriormente, un cardiólogo midió el espesor de la grasa epicárdica con ecocardiografía transtorácica y se obtuvo información sobre los factores sociodemográficos y el tabaquismo de los participantes en la entrevista basal.

“Lo que pudimos ver con el estudio es que la grasa epicárdica aumenta significativa e independientemente con la edad. Su incremento se asocia independientemente con el síndrome metabólico, entre otras circunstancias”, afirma Calabuig. Además, este aumento se asoció a mayor prevalencia de síndrome metabólico, menor concentración de colesterol HDL (bueno), hipertrigliceridemia y presencia de obesidad abdominal. En concreto, tal y como explica el doctor, “uno de los principales hallazgos del trabajo es la posibilidad de emplear la medición de la grasa epicárdica mediante ecocardiografía como marcador objetivo de la cantidad de grasa visceral en pacientes sanos y como marcador de síndrome metabólico”.

La presencia de grasa epicárdica mayor o igual a 5 mm aumentaba significativamente con la edad. En comparación con los participantes de 45-54 años, los de 55-64 presentaban una probabilidad 4,11 veces superior de tener niveles de grasa epicárdica elevados y los participantes de 65 años tenían una probabilidad 8,22 superior de tener exceso de grasa epicárdica. En promedio, los varones presentaban niveles superiores de grasa epicárdica a los de las mujeres.

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