Las prótesis de pene, la mejor solución en pacientes con DE refractarios a fármacos

Más del 90% de los pacientes con una prótesis hidráulica de pene se muestra satisfecho
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Madrid
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05 ene 2017 - 11:15 h
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Se estima que en España alrededor de dos millones de hombres de entre 50 y 75 años sufren disfunción eréctil (DE) y de ellos, entre un 60 y un 70 por ciento responden a medicamentos. El porcentaje restante tienen que recurrir a inyecciones pero no siempre son efectivas, por lo que más de un 15 por ciento solo puede resolver esta patología mediante el implante de una prótesis. Los avances tecnológicos han permitido la mejora de estos implantes. Atrás queda la imagen del primer implante que se realizó en la década de los años 30. A continuación, surgieron las prótesis maleables, que podían ser manipuladas por el mismo paciente o la pareja a placer, colocándolas en posición de erección o hacia abajo simulando flacidez.

No obstante, la verdadera “revolución” llegó de la mano de las prótesis hidráulicas. Gracias a la mejora de la técnica, la satisfacción de los pacientes se sitúa por encima del 90 por ciento, como aseguran los expertos durante el café de redacción ‘Causas más comunes de la DE y sus soluciones’, organizado en la sede de Wecare-u.

En España, explica Juan Ignacio Martínez, médico adjunto, del Servicio de Urología del Hospital Universitario Puerta de Hierro-Majadahonda, se diagnostican cada año unos 35.000 nuevos casos de cáncer de próstata y, quizás, en la actualidad la prostatectomía radical es “una de las principales indicaciones para poner prótesis de pene”.

A pesar de que en este tumor el componente genético juega un papel clave, también aparece en hombres que no tienen antecedentes familiares. No obstante, “no se conocen bien los factores de riesgo que pueden provocar esta patología”, advierte Ignacio Moncada, jefe del Servicio de Urología, del Hospital Sanitas La Zarzuela, quien subraya que el diagnóstico “no es complicado” y se basa fundamentalmente en un análisis de sangre para determinar el antígeno prostático específico (PSA), junto con un tacto rectal y, si es necesario, otra serie de pruebas sencillas y complementarias al alcance de cualquier urólogo.

“Con la aparición de esta prueba, se ha reducido más de un 20 por ciento la mortalidad, sin embargo, se han diagnosticado muchos casos lo que nos lleva a otro aspecto como es el sobrediagnóstico”, reitera.

La DE es una de las secuelas de la cirugía que se realiza para extraer este tumor y, por desgracia, como aseguran los especialistas, esto tiene consecuencias para la salud de los varones. Asimismo, el incremento de patologías cardiovasculares asociadas, diabetes, obesidad u otras dolencias también impactan sobre la DE.

Desde hace años, los profesionales sanitarios también cuentan con la resonancia magnética (RM). “Nos facilita el diagnóstico de más pacientes de una manera precisa, nos permite guiar la biopsia y diagnosticarlos mejor, además de disminuir el número de personas a las considerábamos que estábamos sobrediagnosticando”, afirma Martínez.

Este es una de las razones por las que la RM multiparamétrica se incluye como herramienta para guiar la biopsia y reducir el sobrediagnóstico.

En ocasiones, los especialistas se encuentran con varones con una enfermedad más avanzada, con síntomas urológicos —orinar sangre, dificultades para miccionar o metástasis en los huesos—, pero eso “es excepcional”, apunta Moncada, quien precisa que lo habitual es un hombre asintomático, con un PSA elevado.

Tratamientos para la DE

Para Enrique Lledó, responsable de la Unidad de Andrología y Cirugía Reconstructiva Uretro-Genital, del Hospital Universitario Gregorio Marañón, la primera línea de elección son los fármacos inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 como sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo o avanafilo que obtienen resultados positivos en más del entre 65 y 70 por ciento de los pacientes y las “mínimas contraindicaciones”.

¿Y para los pacientes no respondedores? Según Lledó, los tratamientos tópicos son una opción y las inyecciones intracavernosas. Estas últimas resultan invasivas para el paciente y tienen complicaciones locales como fibrosis albugíne que a medio y largo plazo son “significativas”, agrega.

Por otro lado, Martínez incide en que a día de hoy el mejor tratamiento para la DE en pacientes con antecedentes de prostatectomía radical y que no responden a fármacos es la prótesis de pene. “Cuanto más precozmente la hagamos, evidentemente, siempre habiendo dado un tiempo de margen para la recuperación, menor será el impacto psicológico”, apostilla.

Una idea suscrita por Lledó, quien remarca que aunque esta opción suele indicarse cuando los demás tratamientos no son eficaces y proporciona unos resultados de satisfacción tanto al paciente como a la pareja de más del 90 por ciento de los casos. “La técnica quirúrgica está muy sistematizada y el porcentaje de complicaciones es mínimo”, añade.

Sin duda, la cirugía cobra un papel muy relevante ya que “una intervención bien hecha permite minimizar el daño y permite a los pacientes que tengan más posibilidades de recuperar la erección”. La implementación de la robótica permite más precisión y preservación de los nervios. “Aun así, hay un porcentaje importante de hombres que no logran recuperar la función eréctil por edad, factores de riesgo previos o una cirugía que a pesar de haberse realizado con robótica no ha conseguido una buena preservación nerviosa”, concluye.

El mejor tratamiento para la DE en pacientes con antecedentes de prostatectomía radical y que no responden a fármacos es la prótesis de pene”

Una cirugía bien realizada permite minimizar el daño y hace que sea más sencillo recuperar la erección

LAS FRASES

Ignacio Moncada, Hospital Sanitas La Zarzuela

Los inhibidores de la PD-5 funcionan en el 80% de los pacientes, si tienen diabetes, en el 50%”

Juan Ignacio Martínez, Hospital Puerta de Hierro-Majadahonda

El reto está en seleccionar mejor a los pacientes que

van a ser sometidos a cirugía”

Enrique Lledó, Hospital Universitario Gregorio Marañón

La cirugía está muy sistematizada y el riesgo de complicaciones es mínimo”

Domingo Camacho, presidente de la Fedicam

“Los pacientes con diabetes tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de colon y también más complicaciones”

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