SEAIC 2019

Las terapias dirigidas, los PDE-4 y los JAK-STAT revolucionan la dermatitis

La fisiopatología de la dermatitis atópica abre la puerta a terapias con nuevos agentes tópicos y sistémicos
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Madrid
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25 oct 2019 - 13:22 h
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El conocimiento, cada vez mayor, de la fisiopatología de la dermatitis atópica está propiciando que la investigación en nuevos agentes tópicos y sistémicos aumente. Las líneas de investigación se desdoblan en dos tipos: por un lado, las terapias dirigidas a una diana molecular concreta, caso de varios agentes biológicos parenterales que esperan incorporarse pronto al arsenal terapéutico; por otro lado, se han desarrollado una serie creciente de pequeñas moléculas de efecto antiinflamatorio más general y menos específico, como los inhibidores de la fosfodiesterasa 4 (PDE-4) o los inhibidores del sistema de transcripción JAK-STAT. “En los ensayos clínicos han demostrado eficacia en las dermatitis graves del adulto, bien en cremas o ungüentos, o bien en comprimidos, y con perfiles de seguridad muy aceptables”, apunta Ignacio Jáuregui, del Servicio de Alergia del Hospital Universitario de Cruces.

El abordaje individualizado de estos pacientes es necesario debido al repertorio diverso de subgrupos de pacientes —endofenotipos—. “Hasta ahora hemos empleado estrategias y agentes tópicos y sistémicos que en muchos casos no afectaban a la vía patogénica precisa, y que en otros casos se asociaban con toxicidad importante sobre otros órganos. Las nuevas terapias dirigidas a moléculas clave de las distintas vías inflamatorias permitirán un tratamiento más a medida de cada tipo de enfermo, y por lo que sabemos hasta ahora, con perfiles de seguridad mucho mejores que los inmunosupresores al uso”, revela el alergólogo.

El origen de la urticaria

Por otra parte, las causas subyacentes de la activación de la urticaria crónica son a día de hoy desconocidas. “En la mitad de las urticarias crónicas espontáneas puede demostrarse un mecanismo autoinmunitario”, es decir, distintas moléculas del propio organismo, conocidas como autoantígenos, activan las células de la piel y liberan la histamina y otras sustancias clave en la producción de urticaria. En el Congreso se han debatido así los últimos avances en esta patología y las nuevas posibilidades terapéuticas con agentes biológicos.

Las terapias dirigidas permitirán un tratamiento más a medida a cada tipo de enfermo

La individualización del abordaje de estas patologías es necesaria debido a los subgrupos de pacientes

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