Nuevas evidencias con el TMB como marcador “necesario” en cáncer de pulmón

Temas relacionados:
Herramientas
Madrid
|
01 jun 2018 - 09:39 h
|

Como indica Ignacio Wistuba, director de Patología Molecular Traslacional del MD Anderson Cancer Center (USA), en el último año ha crecido el conocimiento de la inmunoterapia enormemente, de manera que se está descubriendo cómo el tumor bloquea, y el sistema inmune no es capaz de descubrir el tumor de forma normal.

“En este proceso se ha identificado que la genómica de los tumores es fundamental para poder establecer una respuesta inmune poderosa. En el fondo, lo que ha ocurrido en el último año no es solo que conozcamos cada vez más los mecanismos de respuesta inmune para el tratamiento de la inmuno, sino que al mismo tiempo hemos aprendido más de las características genómicas de los tumores”, repasa Wistuba.

En la actualidad, la inmunogenómica trata de entender las características genómicas del tumor que estimulan o reprimen al sistema inmune cuando se usan tratamientos con inmunoterapia. “En el fondo, la secuenciación del ADN de un tumor, para establecer cuántas mutaciones tiene o qué mutaciones específicas del tumor tienen son importantes para entender y probablemente escoger en el futuro a los pacientes a los que se les da inmunoterapia”, concreta. Siendo para él, la gran revolución de los últimos años.

“El marcador que se ha estudiado más, sobre todo en cáncer de pulmón, para predecir la respuesta en anti PD-1 PD-L1 ha sido la determinación inmunostoquímica de la proteína PDL1”. Como indica el experto, durante años se ha gastado tiempo y recursos en ello, y en cuestión de 2-3 años, “se ha visto que no es tan buen marcador”. En este tiempo, otro marcador se ha abierto camino: el tumor mutacional burden (TMB). “Se ha visto que cuando un tumor tiene más alteraciones genómicas y más mutaciones, es decir, nuevos antígenos, tienen más respuesta inmune y se pueden beneficiar más con inmunoterapia”. En cáncer de pulmón Wistuba apunta a que se está considerando que es un marcador necesario para recibir este tipo de terapia.

“Ya no necesitamos PD-1 sino también TMB”, comenta.

En este sentido, el experto recuerda que la inmunogenómica está poniendo en marcha con la aparición de nuevos biomarcadores que en la práctica se están considerando eficaces para ver si los pacientes reciben la terapia o no o para aumentar la probabilidad de que un paciente responda ante una determinada terapia.

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales