200 intensivistas se examinan en Europa para obtener la acreditación

Temas relacionados:
Herramientas
|
13 nov 2013 - 12:00 h
|

En tiempos en los que el éxodo médico es una realidad, recibir una formación adecuada y compensada como la que reciben los profesionales en los países europeos es todo un logro. Precisamente, en este contexto más de 200 médicos intensivistas se examinan en Europa para obtener el EDIC, el Diploma Europeo de Medicina Intensiva. El mismo examen para todos y todos haciéndolo al mismo tiempo en Londres, Ámsterdam, Viena, Dublín, Zúrich y Barcelona. En cada sede 36 alumnos y 16 examinadores. Un esfuerzo logístico que persigue un objetivo ambicioso: armonizar, a nivel europeo, las competencias de una de las especialidades médicas más heterogéneas: la medicina intensiva. Para Ignacio Martín-Loeches, miembro del Comité de Formación de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC), y organizador del examen en Barcelona, “se trata de que un médico intensivista pueda ejercer en cualquier parte de Europa independientemente del país en el que se haya formado, y que pueda hacerlo con la garantía de que ha demostrado tener las mismas competencias y conocimientos que otro intensivista formado en otro lugar”.

El EDIC, hereda del programa de acreditación COBATRICE (Competency Based Training programme in Intensive Care Medicine for Europe) los contenidos y competencias que deberían ser comunes entre los médicos intensivistas europeos y los traslada a un examen. Los aspirantes se presentan voluntariamente y son examinados por expertos internacionales en medicina intensiva. La prueba se lleva a cabo mediante el proceso de Evaluación Clínica Objetiva Estructurada (ECOE), que se está utilizando en múltiples países para la certificación y recertificación de sus profesionales. La ECOE es un método en el que los profesionales evaluados van rotando por un sistema de estaciones (segmentos del examen) por un tiempo limitado. En cada una de esas estaciones se simulan situaciones reales y se evalúan los conocimientos, actitudes y habilidades prácticas clínicas de cada aspirante. Aquel que supera el examen y obtiene el diploma EDIC tiene “como un sello de identidad, que le otorgará haber conseguido los estándares adecuados para la práctica clínica a nivel europeo y que representa un hito para la armonización de la especialidad de medicina intensiva en Europa”, prosigue Martín-Loeches.

Sin embargo, la formación en medicina intensiva es de las más heterogéneas de Europa, ya no depende tanto de cada páis sino de cada región y hospital.

Twitter
Suplementos y Especiales