A corazón abierto: Claves para trabajar en un entorno angloparlante

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20 nov 2015 - 16:00 h
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La excelente formación de los profesionales españoles de la medicina y la coyuntura económica son algunos de los factores que, en los últimos años, han contribuido a que los médicos y enfermeras de nuestro país sean muy demandados en el resto de Europa. Podemos, especialmente, mencionar el Reino Unido e Irlanda como dos de los países en que los profesionales españoles de la medicina son más demandados. Más allá de su capacidad técnica, los profesionales de la medicina, especialmente los que están en contacto directo con el paciente, necesitan adquirir habilidades de comunicación efectiva con el paciente.

En este sentido, las universidades más prestigiosas exigen como requisito para acceder a los estudios del área de la medicina el BMAT (BioMedical Admissions Test), un examen de inglés que mide, entre otros, los conocimientos científicos del idioma. La Universidad de Navarra se ha unido recientemente al exclusivo club de universidades que utilizan este examen, entre ellas, tres centros de enseñanza superior recogidos en el Top 5 mundial de universidades (Cambridge, Oxford e Imperial College London), según el ranking Times Higher Education.

Cabe preguntarse cuál es el nivel de dominio del inglés, reconocido como idioma universal en el sector médico, adecuado para lograr estos objetivos. Una pista la puede dar la decisión tomada hace unos meses por el Servicio de Salud de Irlanda (en inglés, Health Service Executive in Ireland —HSE—), que reconoció el examen Cambridge English: Advanced, equivalente a un nivel C1 dentro del Marco Común Europeo para las Lenguas (MCER), como prueba del nivel de inglés para los aspirantes a trabajar en el sector de la sanidad del país.

Cuando el objetivo es establecer una comunicación efectiva en un entorno profesional, el nivel C1 ofrece un dominio adecuado de lengua. En el sector médico, el inglés es comúnmente aceptado como idioma universal y el hecho de poseer este nivel puede considerarse el mínimo necesario para desempeñar con éxito las tareas médicas. Este conocimiento capacita a estos profesionales para entender términos nuevos y acceder a fuentes de información que les permitan crecer profesionalmente.

Con una base firme, como la que aporta el nivel C1, los profesionales médicos podrán profundizar con facilidad en los términos específicos de medicina en inglés e integrar en su vocabulario un glosario médico y científico en esta lengua. Pensamos que el proceso natural de aprendizaje y aplicación de la lengua empieza por la adquisición de las habilidades comunicativas generales que van a servir para poder establecer un intercambio comunicativo general y, en un segundo paso, centrarse en la terminología técnica. Dominar la segunda sin haber pasado por la primera puede introducir serios límites al establecimiento de una comunicación real y efectiva en la gran variedad de situaciones que se pueden dar en un contexto médico.

Los profesionales que están en contacto directo con el paciente necesitan adquirir habilidades de comunicación

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