Almería da pasos para coordinar los niveles asistenciales a tres bandas

La UGC en el hospital realiza actividades asistenciales, de gestión, docentes, y de investigación
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22 abr 2016 - 16:00 h
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Una unidad de gestión clínica interniveles (UGC) no es novedoso en la Junta de Andalucía, quizá la novedad es la conexión entre una agencia sanitaria y el Servicio Andaluz de Salud (SAS).

En este contexto, la Agencia Sanitaria Poniente y el Distrito Poniente han constituido la UGC interniveles de farmacia, en la que se aúnan los servicios de farmacia de Atención Primaria y hospitalaria. Esta nueva unidad se ocupa de la atención farmacéutica de una población de más de 250.000 habitantes de la Comarca del Poniente Almeriense.

La nueva unidad interniveles está constituida por cuatro profesionales de AP y 24 de atención hospitalaria. Este equipo incluye facultativos especialistas en farmacia, técnicos, administrativos y celadores.

Según el director de la unidad, Pedro Acosta, el objetivo es “ofrecer una farmacoterapia de mayor calidad y seguridad, aportando mayor eficiencia y continuidad en la asistencia, a la vez que impulsa el desarrollo profesional y permite la excelencia en el trabajo”. Acosta tiene claro que había que levantar las barreras entre las dos empresas en beneficio de los pacientes. Además, en el apartado de atención hospitalaria, la UCG realiza actividades asistenciales, de gestión y de investigación y docencia.

Precisamente, ese perfil más asistencial del que ya se está hablando en la especialidad se pone sobre la mesa con este modelo. Acosta asegura que para los farmacéuticos el hecho de poder salir a AP, y que los profesionales de primaria puedan entrar en el hospital es un gran logro para conseguir ver al enfermo en su conjunto.

En definitiva, profesionales de centros que antes no compartían formas de trabajar ahora lo hacen e intercambian procedimientos enriqueciéndose desde el punto de vista de la asistencia, de los modos normalizados de trabajo y con un plan de formación más exhaustivo y más dedicado a la investigación.

En este sentido, el experto cree que se ha conseguido más visibilidad de la farmacia hospitalaria. “Posiblemente el enfermo no note mayor beneficio, porque siempre hemos estado ocultos en el sistema sanitario, pero estamos ahí para velar por la seguridad de los medicamentos”.

Como explica el coordinador, para favorecer la coordinación entre los dos niveles de asistencia, se celebra cada semana una sesión clínica conjunta, a la que asisten todos los facultativos y en la que se abordan las principales tareas de la unidad, según destaca la Administración andaluza.

Objetivos estratégicos

Como indica el experto, las nuevas tecnologías han jugado un papel fundamental, se están consiguiendo avances en materia de administración de medicamentos, y se está mejorando el circuito de administración, de prescripción parenteral, y del visado de medicación, donde considera que en AP se estaba haciendo un gran trabajo y donde ahora, el hospital puede coger experiencia y mejorar el sistema.

Además, en cuanto prescripción electrónica, que en el SAS estaba ya muy avanzada, también se ha dado un impulso en estos dos últimos meses, ya que el hospital no estaba en el mismo nivel, y actualmente ya está implantado al 100 por cien.

Aunque apenas lleva unos meses y no hay resultados tangibles, Acosta está convencido de que es un gran logro, “el enfermo tendrá la seguridad de beneficiarse de una farmacología racional esté donde esté”, explica.

Se han planteado objetivos comunes en los que hay que ir trabajando poco a poco. La estructura funcional de la unidad nace de la gran estructura del hospital, que es la parte más numerosa del equipo, y por tanto, se ha intentado llevar a los profesionales de primaria al hospital para, desde allí, compartir conocimientos, recursos, etcétera, “y velar por la transversalidad del sistema”.

Acosta explica que “en estos momentos se trabaja activamente en la implantación e implementación de objetivos estratégicos del centro, como son la dispensación de medicamentos por dosis unitarias, la prescripción electrónica y los sistemas automatizados de dispensación, a fin de mejorar la seguridad del paciente”. Asimismo, añade que “el Hospital de Poniente está inmerso en un gran proyecto de implantación de nuevas tecnologías aplicadas a la automatización del almacenamiento de medicamentos, para aumentar la eficiencia de los procesos logísticos”.

En Atención Primaria, la UGC tiene entre sus objetivos la promoción del uso racional del medicamento, la información y evaluación del uso de fármacos, la coordinación con el resto de unidades del Distrito Poniente, la asesoría del equipo directivo en aspectos como la mejora de la prescripción, la educación sanitaria de la población, la gestión de la calidad y seguridad de los medicamentos, la farmacovigilancia o la retirada e inmovilización de fármacos en casos de alertas, entre otros aspectos.

Otros ejemplos

Andalucía es una de las comunidades pioneras en materia de gestión clínica. En materia de FH muchos hospitales funcionan bajo el modelo de gestión clínica. Una de las unidades que está funcionando similar al almeriense es el Complejo Hospitalario de Granada, fruto de la unión de los los hospitales universitarios San Cecilio y Virgen de las Nieves, ambos forman parte desde 2010 de la Unidad de Gestión Clínica.

Como ya explicaron sus responsables en GM (ver nº 491) esta UGC es otro ejemplo de un modelo de trabajo horizontal, descentralizado, empoderado en los profesionales y con responsabilidad y liderazgo en cada línea estratégica definida que se activa en función de los objetivos seleccionados.

Es una fórmula para
compartir experiencias y procedimientos desde el punto de vista asistencial

La UGC cuenta con cuatro profesionales de atención primaria y 24 expertos procedentes del hospital

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