Aurora A juega un “importante papel” en la activación de los linfocitos T

Esta proteína es una “prometedora diana terapéutica” en enfermedades con un componente autoinmune
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22 abr 2016 - 16:00 h
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Hasta el momento, se conocía que la proteína quinasa implicada en cáncer Aurora A regulaba la ampliación y extensión de los microtúbulos. Un hecho clave desde el punto de vista de la división celular y, sobre todo, de la mitosis que hacen las células tumorales.

Ahora, se ha dado un paso más y un grupo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares del Instituto Carlos III (CNIC) y del Instituto Investigación Sanitaria Princesa IIS-IP, liderados por Francisco Sánchez Madrid, jefe del Servicio de Inmunología del Hospital Universitario de La Princesa, han descubierto que tiene una función nueva en la activación más temprana de los linfocitos T.

“Lo que no se había identificado nunca era que tiene un papel muy importante en la activación de los linfocitos T”, explica Sánchez a GM, al tiempo que precisa que la implicación de Aurora A en la activación temprana de rutas de señalización a partir del receptor para el antígeno de la célula T, el cual permite la diversificación de las rutas de activación, hace que los linfocitos T deficientes en Aurora A no se activen correctamente.

Práctica clínica

Respecto a las aplicaciones clínicas que puede traer consigo este hallazgo, Sánchez resalta que si se bloquea esta proteína, se bloquea la activación de los linfocitos T.

“Además, esta es una molécula diana para enfermedades autoinmunes, donde se produce una activación descontrolada de los propios linfocitos T y también es muy importante en la enfermedad injerto contra huésped que se produce tras un trasplante”, subraya el investigador, quien puntualiza que el injerto del órgano, sobre todo en trasplante de médula ósea, reacciona contra el receptor y, por tanto, el objetivo es intentar bloquear esos linfocitos T.

Según el experto, con este trabajo (publicado en Nature Communications) se “abre un abanico de posibilidades que no estaba contemplado hasta ahora y que, evidentemente, es importante a la hora de llevar a cabo tratamientos oncológicos”.

Aurora A es, sin duda, “una prometedora diana terapéutica en el terreno de la inmunología, de las enfermedades inflamatorias, como por ejemplo la artritis reumatoide, la psoriasis, la esclerosis múltiple (EM), etc.; enfermedades en donde exista un componente autoinmune”, indica Sánchez, agregando que la gran ventaja que tienen ahora los investigadores es que ya se ha recorrido gran parte del camino, aunque todavía siguen quedando retos pendientes.

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