Comparan dos inmunoterapias por primera vez en el área de oncología

Keynote-006 compara eficacia y seguridad de ipilimumab y pembrolizumab en melanoma metastásico
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24 abr 2015 - 16:00 h
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En los últimos cinco años, la inmunoterapia ha revolucionado el campo de la oncología, convirtiéndose en protagonista indiscutible de la mayoría de los encuentros científicos. Pero lo que no había hasta ahora eran ensayos head to head que compararan la eficacia de estas nuevas terapias entre sí hasta la presentación, en esta edición del Congreso de la Sociedad Americana para la Investigación en Cáncer (AACR), del ensayo clínico en fase III Keynote-006, de comparación de pembrolizumab con ipilimumab en melanoma metastásico.

El estudio, que se ha publicado de manera simultánea en el New England Journal of Medicine (NEJM), ha contado con una muestra de 834 pacientes —el 66 por ciento naïve y el 79 por ciento con tumores PD-L1 positivos — divididos en tres brazos de tratamiento: cuatro dosis de 3mg/kg de ipilimumab cada tres semanas, 10 mg/kg de pembrolizumab cada dos semanas o 10 mg/kg de pembrolizumab cada tres semanas.

Como ha señalado Ana Arance, especialista en Oncología Médica del Hospital Clínic de Barcelona y participante en este estudio pionero, si bien “no se alcanzó la mediana de supervivencia global (SG) en ninguno de los dos brazos, sí se observó una reducción del riesgo de muerte del 40 por ciento en los pacientes en tratamiento con pembrolizumab”. El ensayo sí señala una supervivencia libre de progresión (SLP) a los seis meses de tratamiento del 45 por ciento con pembrolizumab y del 26 por ciento con ipilimumab, que es actualmente el estándar de tratamiento en este tumor. En SG, el estudio destaca un 87 por ciento con pembrolizumab y un 75 por ciento con ipilimumab. A los doce meses, la SG fue del 74 y el 68 por ciento en los dos grupos de pembrolizumab, frente al 58 por ciento con ipilimumab.

Otro dato que destaca Arance es el de la tasa de respuestas, que pasa de un 12 por ciento con ipilimumab, “lo habitual con este fármaco”, puntualiza, a un 33 por ciento con pembrolizumab. Con este último, además, la tasa de efectos adversos de alto grado es de un 12 por ciento, sobre todo astenia y alteraciones endocrinas, frente al 20 por ciento de efectos secundarios con ipilimumab, sobre todo colitis e hipofisitis.

Además, se han presentado estudios también con pembrolizumab en cáncer de pulmón de células no pequeñas y en mesotelioma pleural, ambos en estadios avanzados. En el primero de ellos, publicado en NEJM, este fármaco ha demostrado en fase 1b una tasa de respuesta global del 45,4 por ciento en pacientes con más de un 50 por ciento de células tumorales PD-L1 positivas. En grupos con menos del del 50 por ciento de estas células, la tasa de respuesta es menor, por lo que la mediana de la población total es del 19,4 por ciento. En mesotelioma pleural, un tumor de difícil tratamiento, los datos presentados con 25 pacientes demuestran una tasa de respuesta del 28 por ciento.

Una nueva vía en inmunoterapia

La estimulación de los receptores OX40 como una nueva forma de modular la inmunidad del organismo frente al tumor ha sido otra de las grandes presentaciones que han tenido lugar en el congreso. Como explica Jesús García Foncillas, director del Instituto Oncológico de la Fundación Jiménez Jiménez Díaz, “estos receptores son críticos porque ayudan a la funcionalidad y a la supervivencia de los linfocitos T, tanto de los de memoria como de los efectores, que son los encargados de destruir el tumor”. De ahí la importancia del hallazgo de la molécula MEDI6383, una proteína capaz de asociarse a los ligandos de estos receptores OX40, lo que va a permitir, enfatiza García Foncillas, “que estos linfocitos proliferen, al mismo tiempo que evita que los que van a suprimir este efecto actúen”.

De esta manera, al potenciar la proliferación de unos y contrarestar la función de otros, “se produce un efecto antitumoral muy concreto”, incide este investigador, que también señala la potencial combinación de esta inmunoterapia con los ya conocidos inhibidores de checkpoint dirigidos a PD1 y a su ligando, con actividad inhibitoria. Así, quizás en el futuro podría unirse la activación de la reacción del sistema inmunitario (recpetores de OX40) con la inhibición de este sistema (PD1).

Nuevas combinaciones

Más allá de la inmunoterapia, en el AACR se han presentado datos de nuevas combinaciones que han demostrado ser sinérgicas como, por ejemplo, PM1183 con dos inhibidores de PARP en modelos in vitro de cáncer de mama o PM1183 con doxorrubicina en modelos animales de cáncer de pulmón microcítico. Al ser un tipo de tumor en el que hace años que no se presentan nuevos tratamientos, se va a poner en marcha un ensayo clínico fase III ya en pacientes.

Asimismo, se han presentado datos de intentos de mejora de fármacos para el cáncer de mama HER2+ como tratuzumab emtansina (T-DM1). En estudios con ratas, la molécula MI30004, de combinación de TDM-1 con el compuesto de origen marino PM050489, han demostrado un “un aumento de supervivencia de aproximadamente un 25 por ciento”, señala Carmen Cuevas, investigadora del ensayo, a 120 días. Los datos son todavía muy preliminares porque el ensayo continúa abierto y la mayoría de animales siguen libres de enfermedad, por lo que este dato de supervivencia podría variar. Este no es el único ensayo clínico que tiene en marcha esta compañía, Zeltia, en el intento de mejorar la conjugación de anticuerpos.

La estimulación con la molécula MEDI6383 de los receptores OX40, una nueva vía en inmunooncología

Presentan resultados prometedores de una nueva conjugación de TDM-1 con un compuesto marino

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