Descubren que las células del tejido epitelial se fracturan por ‘fracking’

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13 feb 2015 - 16:00 h
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El término “fracking” (que quiere decir “fractura hidráulica”) hace referencia a la utilización de fluidos a mucha presión para fracturar el subsuelo y liberar petróleo o gas. Ahora, investigadores del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) han descubierto el fracking celular.

Como explica Xavier Trepat, del IBEC, su grupo estaba investigando en las consecuencias de aplicar tensiones a las células de los tejidos epiteliales, como los de los pulmones. Para su estudio, construyeron tejidos formados por capas de células sobre capas de matrices extracelulares y descelularizadas. Y estiraban estos tejidos y los deformaban, “como si fueran una goma elástica”, comenta Trepat. De este modo, vieron que se producían fracturas en la capa celular, “agujeros entre dos células que en inglés reciben el nombre de ‘cracks’”. Este tipo de fracturas tienen implicaciones importantes porque “pueden permitir que salgan fluidos de la célula que no tienen que salir y entren fluidos que no tienen que entrar”, añade Trepat.

El hecho que les sorprendió fue descubrir que estas fracturas no se producen por la tensión aplicada, es decir, por haber estirado los tejidos. Las fracturas se producen por presión hidráulica (fracking). “La presión viene de la matriz extracelular, que está debajo de la capa celular y que funciona como una esponja”, explica Trepat. Cuando se estira el tejido, “entra agua en la esponja, y cuando se comprime, sale, y este agua ejerce presión sobre la capa celular y causa las fracturas”, dice Trepat.

Una de las características más interesantes de estas fracturas es que, mientras que la ruptura del subsuelo de la tierra es irreversible, “el organismo es capaz de reparar las rupturas hidráulicas en unos minutos”, afirma Trepat. Ahora, dice este experto, habría que saber cómo se producen estas fracturas por fracking en el organismo. Como afirma Trepat, si se pudiera llegar a controlar el fracking celular, “sería como si se abrieran y cerraran pequeñas ventanas en las células de los tejidos epiteliales”. Y, siempre que esto fuera posible, “se podrían administrar fármacos directamente en el interior de las células”.

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