El 35% de los melanomas se deben a factores epigéneticos

Herramientas
|
16 oct 2015 - 16:00 h
|

Aproximadamente un 65 por ciento de los melanomas se pueden atribuir a la exposición a radiación ultravioleta (UV), pero aún queda un 35 por ciento de ellos que escapa a nuestro control porque se debe a factores genéticos —fundamentalmente, mutaciones en CDNK2 o en CD4 y/o alteraciones en las vías BRAF, NRAS o MITF— o a factores epigéneticos. En concreto, la sobreexpresión del microRNA 21 (miR-21) es una característica común en los melanomas y su aumento en la expresión puede ser provocado precisamente por factores extrínsecos como un estilo de vida sedentario, la obesidad o el tipo de nutrición.

De hecho, durante la rueda de prensa del congreso se discutió la leche de vaca como un posible factor de riesgo, ya que el miR-21 bovino es idéntico al miR-21 humano, si bien no existe aún evidencia científica suficiente como para afirmar que esto es así seguro. Otro factor de riesgo discutido durante el encuentro por Veronique del Marmol, miembro del Foro Europeo de Dermatología (EDF), fue el consumo de fármacos inhibidores de la fosfodiesteresa 5A (PDE5A) como el sildenafilo. Según algunos estudios, el consumo de estos fármacos podría aumentar el riesgo de melanoma, si bien es necesaria más investigación, también aquí, para afirmarlo realmente.

De la patología a la imagen

“Nos empezamos a alejar del diagnóstico clínicopatológico para acercarnos a la era del diagnóstico clínico por imagen”. Con estas palabras, Giuseppe Argenziano, profesor asociado de la Universidad de Nápoles y secretario de la Sociedad Internacional de Dermatoscopia, señalaba la importancia de las nuevas técnicas de imagen para el diagnóstico y diferenciación de los tumores de la piel.

Tal y como recordó Argenziano, en los últimos años son varios los estudios que han demostrado que la dermatoscopia es superior al ojo humano en el diagnóstico del melanoma por varios motivos. En primer lugar, las lesiones nacaradas que aparecen en estos tumores son mucho más fácilmente detectables con técnicas de dermatoscopia que a partir del ojo humano. Además, lunares que pueden parecer benignos a simple vista podrían ser clasificados como sospechosos al ser “sometidos” a estas técnicas de imagen.

Por ello, y con el objetivo en mente de reducir el número de lunares benignos extirpados innecesariamente, así como la tasa de mortalidad del melanoma, Argenziano señala la dermatoscopia como el futuro del diagnóstico.

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales