El Hospital de Bellvitge detecta de forma precoz problemas de alcoholismo en pacientes ingresados por otros motivos

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17 jul 2013 - 15:00 h
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Un programa pionero del Hospital Universitario de Bellvitge detecta precozmente los problemas con el alcohol de pacientes ingresados por otros motivos, con el apoyo del subdirector general de Drogodependecias de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, Joan Colom.

Un equipo formando por tres miembros del Servicio de Medicina Interna, Psiquiatría y enfermería, respectivamente, mantiene un contacto permanente con los servicios que atienden a más pacientes con problemas de alcohol asociados (Medicina Interna, Psiquiatría, Aparato Digestivo, Otorrinolaringología, Cirugía Torácica y Unidad de Páncreas de Cirugía General y Digestiva) y realizan interconsultas hospitalarias a todos los servicios que lo soliciten. El año pasado, este equipo visitó a 1.400 enfermos, y en 571 casos se llegó a un diagnóstico de patrones de consumo de alcohol en diferentes grados.

“Nuestra actividad consiste en realizar un diagnóstico del proceso del consumo de alcohol y de su asociación o relación con la enfermedad, y en hacer una intervención de tipo motivacional, para conseguir que el paciente se dé cuenta de que, si cambia su conducta, mejorará su pronóstico”, explica Beatriz Rosón, la doctora de Medicina Interna.

Dada la gravedad de las consecuencias del consumo de alcohol, aproximadamente un 3 por ciento de todos los casos precisan de un ingreso hospitalario. “El tratamiento consta de una primera fase, la desintoxicación, consistente en el manejo del síndrome de abstinencia, donde el paciente está ingresado, y donde también se le hace un cribado de otras posibles patologías asociadas”, explica Ferran Bolao, responsable de la Unidad de Desintoxicación de Bellvitge.

“La segunda fase se denomina deshabituación, en la que además de la ayuda farmacológica tienen un papel muy importante la psicoterapia y el seguimiento médico. Ello se realiza mayoritariamente en el marco de servicios comunitarios, tales como los Centros de Atención y Seguimiento (CAS) y los médicos de atención primaria”, añade.

Según un estudio realizado en el Hospital de Bellvitge, conjuntamente con otros hospitales catalanes, sobre la comorbilidad y el riesgo de muerte en pacientes ingresados por detoxificación alcohólica, se ha detectado que la tasa de mortalidad estandarizada en estos pacientes es 20 veces más alta (3,28 por ciento) que la tasa de mortalidad ajustada por edad de la población general (0,16 por ciento anual). Asimismo, este tipo de pacientes, con una media de edad de 43,5 años, presentan afectaciones hepáticas en un 99 por ciento de los casos, del sistema respiratorio en un 86 por ciento y en un 58 por ciento del sistema cardiovascular.

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