El IVI implanta la microcirugía para mejorar la selección de espermatozoides en un 20%

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02 dic 2015 - 16:00 h
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La biopsia de testículo es una técnica habitual en reproducción asistida que permite la obtención de espermatozoides vivos del tejido testicular. Hasta ahora, esta biopsia se realizaba haciendo diferentes cortes de manera aleatoria sobre uno de los testículos, sin ningún soporte visual añadido. El Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) ha introducido ahora en sus cirugías un avance tecnológico con la implantación del Microtese (Microdissection Testicular Sperm Extraction), que permite, gracias al uso de un microscopio quirúrgico, aumentar el campo visual del urólogo (25-40 aumentos) a nivel de los túbulos testiculares donde se desarrollan los espermatozoides en el testículo, consiguiendo ser más selectivo en la cirugía, evitando daños e incrementando la posibilidad de identificar espermatozoides aptos para la reproducción en un 20 por ciento.

Al aumentar las posibilidades de la obtención de espermatozoides óptimos para la fecundación con respecto a la biopsia testicular clásica, el Microtese disminuye los casos en los que la pareja debe de recurrir a la donación de semen, por infertilidad de origen masculino. El factor masculino es responsable de, aproximadamente, un 20 por ciento de los casos de infertilidad en las parejas. Entre estas causas se encuentra la azoospermia, un caso en el que la reproducción natural no es posible ya que el eyaculado de estos hombres no contiene espermatozoides. La biopsia de testículo es la única manera de recuperar espermatozoides válidos para la reproducción, que en estos casos debe de ser asistida.

“Al abrir la pared del testículo encontramos múltiples estructuras tubulares (túbulos seminíferos) que se asemejan a spaghetti y es en el interior de estos túbulos donde se forman los espermatozoides. Gracias al microscopio podemos ver aquellos túbulos más gruesos y donde teóricamente se producen espermatozoides, comparado con aquellos que son más finos donde no existe producción. Esta diferencia de grosor no es perceptible al ojo humano, por lo que el microscopio quirúrgico supone un avance muy importante en esta técnica. Gracias a ello aumentamos las posibilidades de encontrar espermatozoides y evitar biopsias fallidas”, explica Saturnino Luján, urólogo de IVI Valencia.

La microcirugía que se utiliza comúnmente en áreas médicas como la oftalmología, la neurología o la cirugía estética, se emplea en reproducción asistida para la biopsia de testículo, con el fin de aumentar las tasas de éxito con gametos propios. “Esta técnica se está usando también dentro del campo de la infertilidad masculina para el tratamiento del varicocele, donde se están obteniendo mejores resultados que con las técnicas convencionales”, comenta Carlos Balmori, urólogo de IVI Madrid. “En una biopsia de testículo, el hecho de hallar o no espermatozoides, significa poder reproducirte o no con tu material genético, así pues, este avance es muy importante para aquellos varones cuya única posibilidad se encuentra en esta técnica, que reduce a la mitad los casos que necesitan recurrir a la donación”, concluye el doctor.

La Microtese fue desarrollada en la Universidad de Cornell de Nueva York por Peter Schlegel. Este avance ha permitido la obtención de espermatozoides, pasando de un 40 por ciento utilizando la técnica clásica de biopsia testicular a un 63 por ciento, disminuyendo el daño sobre el resto del tejido testicular y evitando así la pérdida de producción de testosterona.

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