El reumatólogo, clave para el diagnóstico y el tratamiento de la EPID

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29 mar 2016 - 13:00 h
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Las enfermedades pulmonares intersticiales difusas (conocidas bajo la sigla de EPID) son trastornos pulmonares en los cuales se producen fenómenos inflamatorios en el pulmón que conllevan a una progresiva dificultad respiratoria en éstos pacientes. Con el fin de ofrecer un mejor diagnóstico y atención, especialistas en Neumología proponen que en los equipos multidisciplinares que actualmente atienden a las personas afectadas por esta patología (integrados fundamentalmente por neumólogos, radiólogos y anatomopatólogos, también se integren reumatólogos.

En concreto, esta propuesta la ha realizado Luis Gómez Carrera, quien ya ha implantado esta medida en el Servicio de Neumología del Hospital La Paz de Madrid, subrayando que gracias a ella las decisiones diagnósticas son más exactas y precisas y el tratamiento se decide conjuntamente, lo cual repercute en el bienestar del paciente.

“Dado que hay distintas EPID y son muy similares a la fibrosis pulmonar idiopática (FPI) es muy importante afinar lo máximo posible en nuestro diagnóstico para así descartar que sea una enfermedad del tejido conectivo y no una FPI, ya que las primeras tienen un tratamiento distinto a la fibrosis y un mejor pronóstico”, ha detallado Gómez Carrera.

La idea expuesta por este especialista del Hospital La Paz de Madrid en el reciente 42º Congreso de Neumosur, en la que se vio complementada con otra ofrecida por el Dr.

José Antonio Rodríguez Portal, del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, quien ha abordado los últimos enfoques en tratamiento y diagnóstico de la FPI.

Durante mucho tiempo la FPI ha sido una enfermedad huérfana en cuanto que no existía ningún tratamiento adecuado que modificara el curso clínico de la patología, que tenía un curso lento pero progresivo por llevar a los pacientes hasta la muerte por insuficiencia respiratoria a los 2-3 años del diagnóstico.

Gracias al avance en los conocimientos de la patogenia de esta enfermedad se han alcanzado nuevos enfoque terapéuticos y han aparecido nuevas dianas terapéuticas, desarrollándose recientemente y primera vez fármacos antifibróticos (fundamentalmente, pirfenidona y nintedanib) para tratar con eficacia a los pacientes de FPI. Pese a que no existe aún un tratamiento que cure esta enfermedad respiratoria rara, al menos sí se ha conseguido ralentizar el curso progresivo de la misma y su desenlace final.

Con el fin de favorecer un diagnóstico lo más correcto y preciso en un estadio inicial de esta dolencia y así aplicar el tratamiento cuanto antes, Rodríguez del Portal incidió en la importancia de contar también como en otras EPID en un equipo multidisciplinar, tal y como recogen las últimas recomendaciones al respecto de distintas sociedades científicas internacionales.

Estos temas fueron expuestos en una mesa que estuvo moderada por Ana Romero, neumóloga de Hospital Virgen de las Nieves de Granada, responsable de la Unidad de EPID de este centro médico y vocal del Área de Intersticio de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

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