“En 15 años los especialistas en infecciosas podrían desaparecer”

RAFAEL CANTÓN Presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc)
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24 jul 2015 - 10:00 h
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Son varias las cuestiones que tiene la especialidad de enfermedades infecciosas encima de la mesa en lo que respecta a su reconocimiento normativo dentro del Sistema Nacional de Salud. Rafael Cantón, recién estrenado en el cargo de presidente, lo explica a GM.

Pregunta. Ha asumido recientemente la presidencia de la Seimc, ¿Cuáles son las líneas maestras que se plantea en estos años?

Respuesta. La Seimc agrupa a distintos profesionales. Por un lado, a expertos en enfermedades infecciosas y por otro lado, a los microbiólogos clínicos, que trabajamos directamente en el laboratorio pero con una clara relación con la clínica. Precisamente los retos que tenemos delante de la mesa son los diferentes cambios normativos que tenemos actualmente. Por un lado, en lo que respecta a la organización de la formación y que afecta directamente a lo que sería el desarrollo profesional de los socios en la Seimc. Tenemos dos retos fundamentales, uno es el reconocimiento de la especialidad de enfermedades infecciosas, que en España no existe, pero sí en el resto de Europa a excepción de Chipre, Bélgica y Luxemburgo. El segundo reto importante es el cambio que ha introducido el real decreto de troncalidad, que enmarca a la microbiología clínica dentro del tronco de diagnóstico y laboratorio. El problema, es que sin querer renunciar al trabajo en el laboratorio, consideramos que la singularidad de la propia especialidad debería haber sido considerada como otras especialidades, como anatomía patología, de especialidad no troncal donde el microbiólogo clínico seguirá desarrollando sus aspectos más relacionados con el laboratorio, pero donde creemos que tendrá una proyección en la clínica como hace actualmente en su trabajo habitual.

P. ¿Qué proyectos hay en marcha en torno a formación, acreditación...?

R. La Seimc apuesta por impartir formación a los socios. Entre sus apuestas destaca la creación de una plataforma de formación, que se denomina Campus Seimc, donde todos los profesionales pueden aportar sus propios cursos, que serán abiertos a otros profesionales, no necesariamente estando integrados en la sociedad. Se hará un esfuerzo importante en los próximos años.

P. La recertificación es un tema candente, ¿la sociedades científicas deberían ser las que lideren esa acreditación?

R. Hay una parte que dependerá de la administración y otra de las sociedades, pero finalmente quién otorgue la acreditación será la administración. Somos los propios profesionales los que conocemos en profundidad cómo se trabaja, para quién trabajamos y cómo debemos trabajar. En el fondo es donde debemos aportar toda nuestra experiencia para que ese proceso de certificación y de acreditación se haga en una línea adecuada a los intereses de los profesionales pero también para el fin último que trabajamos que son los pacientes.

P. El no reconocimiento de la especialidad en España, ¿puede dejar a los profesionales a la cola de Europa?

R. Nos puede dejar en una situación curiosa. Hay profesionales españoles que se han ido fuera a formarse en enfermedades infecciosas, sin embargo, esos títulos no son reconocidos como tal, puesto que no existe esa especialidad de enfermedades infecciosas en nuestro país. Lo que puede pasar es que de 10 a 15 años estos profesionales irán desapareciendo. El problema es que tampoco hay un recambio generacional. Algo que nos preocupa, ya que se ha trabajado mucho durante los últimos 30 años. Creo que tenemos ejemplos recientes de crisis sanitarias como el ébola, que mediáticamente ha llamado la atención. Los infectólogos se han puesto en primera línea a trabajar con la administración de forma importante. Hay que recordar que en ese gabinete de crisis había un infectólogo trabajando y un microbiólogo clínico. Sin embargo, ahora no tenemos de forma reglada la especialidad, que haría mucho más eficiente el trabajo en los propios hospitales.

P. De seguir Sanidad sin escuchar el mensaje de la sociedad, ¿se plantea alguna vía alternativa?

R. La Seimc no parará de dialogar. Sabemos dialogar con la administración y prueba de ello es que estamos incluidos en todos los grupos de trabajo donde realmente se necesitan microbiólogos clínicos e infectólogos. Desde la resistencia de antimicriobianos, infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria, etc. El problema fue cuando se publicó el Real Decreto de Troncalidad donde no se contemplaba a enfermedades infecciosas como especialidad, mientras sí que se crearon otras especialidades. La única vía abierta que nos quedaba era recurrir a los tribunales. Ahora estamos esperando la sentencia de los jueces que confiamos que sea favorable.

P. ¿Están en contacto con las consejerías?

R. Sí, ya que lo que es el trámite de los reales decretos aunque es competencia de Sanidad, las que lo tienen que desarrollar son las comunidades autónomas. Con los cambios con las elecciones en los últimos meses, queremos volver a establecer ese diálogo, porque al final serán las que tienen la última palabra.

P. Actualmente la Seimc colabora con la Aemps en el Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos, en el que está teniendo una participación muy activa...

R. Para nosotros es una gran satisfacción colaborar con la administración. El tema de las resistencia antimicrobinas es un tema de salud pública real. Nos podemos quedar sin antibóticos efectivos en poco tiempo. Hay problemas que surgen en los hospitales donde la complejidad del tipo de microorganismos requieren una detección muy específica. El desentrañar el por qué esos microorganismos son resistencias. En el control de las bacterias multirresistentes trabajamos con otros profesionales de la sanidad pública o de medicina preventiva y con otros profesionales que también tratan a estos pacientes, pero como expertos en estas áreas, sobre todo en cuanto a tratamientos, al control de la infección y al diagnóstico en el laboratorio, nos sentimos con una postura de servicio a la propia administración. Nos hemos formado para eso y dado que es un problema importante es donde debemos estar. Por eso, la colaboración que tenemos desde nuestra propia sociedad con los distintos grupos de estudio, los expertos relacionados con ese control de infección y también con algunos de los comités ha sido importante y es muy estrecha.

La única vía abierta que nos quedaba para reclamar la especialidad era
la de los tribunales”

“El tema
de las resistencias antimicrobianas
es un asunto de salud pública real”

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