Enfermería se siente “traicionada” con la prescripción en la calle, seis años después

El texto aprobado por el Gobierno recoge que los enfermeros indiquen fármacos pero no que los prescriban
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23 oct 2015 - 16:00 h
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Y al final llegó el día y se truncó. Después de seis años, tres consejos de ministros frustados y muchos debates por el camino, el Real Decreto de Indicación, uso y autorización de productos sanitarios de uso humano por parte de los enfermeros ha visto la luz, pero no de la forma que esperaba el colectivo.

Parece que el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, finalmente hizo caso de las “exigencias”, en palabras de los enfermeros, de la profesión médica y contempló todas las puntualizaciones que plantearon en su inicio.

Paradójicamente, este decreto que a juicio del ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, “ha sido aprobado con el consenso de todos”, cuenta solo con el beneplácito de los médicos y no de los enfermeros. La principal modificación que exigían era la del artículo 3, como confirmó el presidente de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín, que se refiere al uso, manejo y dispensación de medicamentos, que puede corresponder utilizarlos bajo protocolos a los enfermeros siempre y cuando estén prescritos previamente por un médico. De este modo, la versión inicial del documento no especificaba si tenían que estar sujetos previamente a prescripción médica o no.

Para Alonso es un paso adelante en el reconocimiento de estos profesionales y el de sus competencias, y reconoció “para disipar cualquier duda” que ni la facultad de prescripción de medicamentos ni la competencia previa de diagnóstico quedan alteradas con esta normativa. En cualquier caso, “el Real Decreto da cumplimiento al pacto firmado con ambas profesiones. Se regula la actividad enfermera y se hace de forma armónica con la profesión médica. Se cumple escrupulosamente, punto por punto, lo pactado con enfermería”, resolvió el ministro.

No lo ve así la Mesa Estatal de Enfermería (MEE) que ha mostrado su “rechazo absoluto y radical por la publicación del decreto”. En este sentido, los profesionales entienden que el ministerio ha “traicionado, engañado y humillado” a la profesión enfermera con este texto normativo y ha accedido “al chantaje de ciertos estamentos médicos entendiendo que de esta manera conseguirá más apoyo en las urnas”.

El colectivo asegura que las modificaciones que se han introducido alternan el fondo del texto original. De este modo, han puesto en manos de los servicios jurídicos el texto, para que estudien todas las acciones legales oportunas y conseguir en los tribunales su suspensión cautelar inmediata.

Asímismo, esta semana se reunirán las ejecutivas del sindicato Satse y el CGE para emprender un calendario completo de acciones y movilizaciones de la profesión contra la acción del Gobierno.

Este decreto, tal y como aseguró Rubén Moreno, secretario general de Sanidad, entrará en vigor unos días después desde su publicación en el BOE. Se cierra así un ciclo marcado por más de diez años de lucha por parte de la profesión que no ha conseguido recoger sus frutos, aunque suponga dar un paso más en la seguridad jurídica de las actuaciones clínicas donde enfermería toma decisiones respecto a medicamentos con o sin receta médica.

De hecho, González Jurado recordó días antes de su aprobación la inseguridad jurídica que tenían los enfermeros en caso de accidente, ya que el seguro de responsabilidad civil y penal no cubriría, hasta ahora, al profesional porque, “no se le reconocía dicha competencia, aunque sí se le exigía que la desarrollase por parte de los gestores”.

Las garantías

Los enfermeros siempre han defendido que la prescripción supone una intervención más del proceso de cuidados del paciente. “Hace norma lo que es normal”, en palabras del propio ministro de Sanidad, Alfonso Alonso.

De este modo, como recuerdan los responsables de la MEE la prescripción se adecua perfectamente a la formación académica de los profesionales y al desarrollo de la profesión.

Lo que quieren dejar claro los portavoces es que “la enfermería tiene unas competencias propias y una metodología de trabajo que incluye que cuando un paciente es tratado en cualquiera de los ámbitos asistenciales, se realiza una valoración y un diagnóstico enfermero, estableciendo un plan de cuidados”.

Con el decreto, la prescripción, por tanto, se realizará a través de un documento denominado orden de dispensación que estructura, por un lado, los productos y medicamentos no sujetos a prescripción médica, y los medicamentos sujetos a prescripción médica, donde la indicación se llevará a cabo a través de las evidencias contrastadas en las guías y protocolos. Todo esto será validado por la Comisión Permanente de Farmacia del Consejo Interterritorial que determinará qué medicamentos sujetos a prescripción médica podrán ser utilizados por los enfermeros.

Según datos del sindicato Satse, los estudios realizados en países donde los enfermeros sí pueden prescribir —Suecia, Australia, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Irlanda— constatan que no ha habido ningún problema ni riesgo para la salud de los pacientes. “Todo lo contrario, se ha generado una mayor satisfacción de los enfermos”.

En España, ya existe una normativa al respecto desde hace unos años en Andalucía, y los responsables del colectivo recuerdan que se ha evidenciado que supone un beneficio para el usuario y el sistema.

Desde hace diez años

En 2009, el Congreso aprobó la modificación de la Ley del Medicamento con la inclusión del mandato al Gobierno para que desarrollase un Real Decreto que estableciera las reglas del juego de la prescripción enfermera. “Sin embargo, uno tras otros, todos los ministros y ministras de Sanidad han incumplido ese mandato”, explicó González Jurado.

Cuatro años más tarde de su aprobación en las Cortes sin que se hubiera materializado en una normativa, la prescripción pasó a formar parte también de los acuerdos suscritos en julio de 2013 en presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, entre la exministra de Sanidad, Ana Mato, y los representantes del Consejo General de la Enfermería y el Sindicato de Enfermería Satse.

Ese pacto incluía puntos fundamentales para el funcionamiento y progreso de la enfermería española y que, sin embargo, “no se cumplieron ni activaron” durante la época de Mato en el ministerio. Tras el relevo de ésta, Alonso, se comprometió a cumplir lo pactado entre los profesionales y el Ejecutivo.

No obstante, a finales del mes de abril, la MEE manifestó su preocupación ante unos trámites “demasiado lentos” que, incluso, podían “denotar la falta de voluntad” para sacar adelante la prescripción. Muchos creían por aquel entonces que antes del verano el decreto vería la luz.

A pesar de que finalmente se ha resuelto “bien” para la profesión médica, los recelos de este colectivo han estado presentes a lo largo de todo el proceso. El enfrentamiento más sonado entre sus responsables fue en primavera cuando el distanciamiento entre González Jurado y Sendín llegó hasta el Paseo del Prado.

Tras la aprobación en el Consejo Interterritorial del SNS del borrador del real decreto en marzo, la institución médica ratificaba la declaración aprobada por la asamblea del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (Cgcom) en relación al papel de la enfermería en el ámbito del medicamento (Ver GM nº 550). Para la OMC , “una indicación de medicamentos sujetos a prescripción médica por los profesionales de enfermería estaría viciada desde el punto de vista profesional y legal”. A juicio del Cgcom existen actividades enfermeras que cumplen perfectamente la implicación de estos profesionales con el medicamento a la hora de indicarlo. Por tanto, no creen que los que sí están sujetos a prescripción médica y que precisan de diagnóstico médico deban ser utilizados por enfermeros sin autorización de un facultativo.

Los enfermeros, por su parte, fueron rotundos ante este posicionamiento, por lo que se desencadenó la ruptura definitiva de las relaciones. González Jurado les acusó de humillar al colectivo al cuestionar el uso, indicación y autorización de medicamentos. “La declaración de la OMC es propia de hoolingans y talibanes, pero no de una organización pública”, afirmó. A juicio de González Jurado esta vuelta de tuerca por parte de los médicos vulneró los principios éticos y no atiende a la verdad.

2009

El Congreso de los Diputados aprueba, con la unanimidad de todos los partidos, la modificación de la Ley de Garantías y Uso Racional del Medicamento y los Productos Sanitarios, que da luz verde a la prescripción enfermera.

2011

Se publica el borrador del Proyecto del Real Decreto por el que se regula la indicación, uso y autorización de la dispensación de medicamentos y productos sanitarios por parte de los enfermeros.

2012

La Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados aprueba, por unanimidad, pedir al Gobierno que impulse el desarrollo reglamentario de la prescripción.

2013

El ministerio de Sanidad se compromete, en el Pacto por la Sostenibilidad y Calidad del SNS firmado con la Mesa de la Profesión Enfermera (SATSE-CGE), a aprobar el desarrollo reglamentario de la prescripción enfermera.

2015

El ministerio de Sanidad y todos los Gobiernos autonómicos, reunidos en Consejo Interterritorial, dan su visto bueno al Real Decreto que regulará el uso, autorización e indicación enfermera de medicamentos y productos sanitarios.

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