Europa avisa de que un precio alto podría restar valor a la innovación

Herramientas
|
13 may 2016 - 16:00 h
|

Precio, sostenibilidad, valor... Estas palabras están en la mente de cualquier SNS que se enfrenta a la llegada de un nuevo fármaco. La decisión radica en cuánto es justo pagar por los avances en términos sanitarios que acarrea la entrada en la financiación pública de una nueva terapia. Una pregunta para la que parece que hay una premisa que se va consolidando: debe ser una innovación disruptiva. El Panel de Expertos enmarcados en Salud de la Comisión Europea ha elaborado un informe donde trata de definir qué características deben acompañar a una terapia innovadora para ser considerada disruptiva y, entre ellas destacan el precio. “Despilfarro y valor están estrechamente relacionados”, expone el informe.

Uno de los casos estudiados por el informe lo protagonizan los nuevos medicamentos para la hepatitis C. Los expertos aseguran que los fármacos que han llegado a la terapéutica son innovadores porque poseen una alta tasa de curación de la enfermedad. Sin embargo, no concluyen que sean disruptivos debido a su precio. “Dado su alto precio, muchos pacientes que podrían beneficiarse del tratamiento no pueden acceder a él”, aseguran, añadiendo que la disrupción “consistirá en permitir el acceso a todos los pacientes que lo necesitan poniendo un precio acorde al valor”, cuya cifra sería 300 euros, según indica el estudio.

Estas conclusiones fueron rebatidas por el director de Relaciones Gubernamentales de Gilead, Mark Davis, quien considera que las negociaciones mantenidas con los distintos estados por los dos medicamentos indicados para la hepatitis C de esta compañía (Sovaldi y Harvoni) han sido correctas. “No existen evidencias que respalden las conclusiones del informe. Por poner un ejemplo, Harvoni ha sido evaluado por el NICE y observó que era altamente rentable”, asegura Davis, quien ha observado que el informe no ha tenido en cuenta ninguna de sus alegaciones. Junto a este argumento, el responsable de la compañía también señaló que la política de Gilead ha consistido en negociar sus precios país por país dentro del mercado europeo, teniendo en cuenta la situación económica, carga de la enfermedad y el compromiso del gobierno. “Creemos que hemos asegurado un precio justo teniendo en cuenta las circunstancias para facilitar el acceso a la innovación”, explica Davis.

Junto a las críticas de Gilead, desde Roche también se ha señalado que en el informe echan en falta una apuesta clara por incentivar la innovación. “Creemos que las políticas que tienen como objetivo facilitar la innovación disruptiva también deben centrarse debidamente en la habilitación y la incentivación de la innovación en general”, señalan desde la compañía suiza.

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales