Expertos insisten en el diagnóstico precoz de la endometriosis para intentar preservar la fertilidad

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12 mar 2015 - 15:30 h
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Entre un 5 y un 10 por ciento de las mujeres en edad fértil padece endometriosis, lo que se traduce en más de un millón de mujeres en nuestro país. Una patología que, en cuatro de cada diez casos, se vincula de frma muy estrecha con la infertilidad. Por ello, los expertos advierten de la importancia de su diagnóstico precoz para tomar las medidas necesarias para preservar la fertilidad a través de los últimos avances en reproducción asistida.

Así se ha puesto de manifiesto en el Congreso ‘Temas Actuales en Reproducción Asistida’, coincidiendo con el mes dedicado a la lucha contra la enfermedad. El encuentro, organizado por la Fundación Ginefiv, en colaboración con la Universidad de Alcalá (UAH) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), ha reunido a más de 200 profesionales.

Tal y como se ha destacado durante este encuentro, es fundamental detectarlo a tiempo, puesto que esta enfermedad puede llegar a ser muy agresiva y producir lesiones que conllevan a la infertilidad, por lo que en estos casos se recomienda no retrasar la maternidad. El desarrollo de las técnicas de reproducción asistida ha ayudado a muchas de estas mujeres en su deseo de ser madres, ya sea mediante inseminación artificial o fecundación in vitro.

Asimismo, gracias a la vitrificación ovocitaria, estas pacientes pueden preservar su fertilidad al poder congelar sus óvulos antes de que la enfermedad avance o si no disponen de pareja en el momento actual. Como explica Loreto López, de la Clínica Ginefiv, “es trascendental detectar a tiempo la endometriosis para que las mujeres que la padecen puedan tomar la decisión de ser madres o tengan posibilidades de retrasarlo gracias a las actuales técnicas de reproducción que hay a su alcance”.

Sin embargo, el diagnóstico se puede demorar hasta en varios años debido a su complejidad. Por ello, la doctora advierte de que “cuando un paciente acude a su médico general o al especialista se debe estar en alerta ante cualquier sintomatología de dolor menstrual que no cede con analgésicos o que causa incapacidad en las rutinas diarias. A través de técnicas tan sencillas e innocuas como una ecografía vaginal, que se puede hacer en la propia consulta, se puede averiguar aquellas lesiones típicas de endometriosis. En ocasiones, además, será preciso completar el estudio con resonancia magnética para buscar las lesiones más profundas”.

Asimismo, en las jornadas se ha enfatizado acerca de la importancia de investigar cada una de las causas que pueden dar lugar a complicaciones en la gestación. Gran parte de los problemas de fertilidad están también relacionados con fallos en la fase de implantación endometrial. De hecho, la receptividad uterina inadecuada es responsable de aproximadamente dos tercios de los fallos de implantación, mientras que el propio embrión es responsable de solo un tercio de estos fallos, al contrario de lo que muchas veces se piensa. Y es que, una vez que se ha producido la fecundación del óvulo, esta nueva célula debe asentarse correctamente en las paredes del útero para que se produzca el embarazo. Pero el endometrio no siempre acoge correctamente el embrión, impidiendo su implantación y, por tanto, la consecución del embarazo.

Sin embargo, hasta el 62 por ciento de las causas de fallo en la implantación embrionaria podrían ser identificables gracias a las actuales técnicas diagnósticas, según un estudio realizado por Ginefiv. “Tomando sencillas medidas, como poner a punto el estado general de salud de la paciente, podemos mejorar las condiciones inmunológicas e influir positivamente en la optimización de la implantación”, explica Victoria Verdú, coordinadora de Ginecología de Ginefiv. “Por ello, es fundamental detectarlo de forma temprana para controlar alguno de los factores que influyen en esta implantación y disminuir así las posibles complicaciones del tratamiento y tener mayor éxito”. Así, elementos ligados al estilo de vida y que son fácilmente controlables, como el hábito de fumar, el sobrepeso o la obesidad, influyen negativamente. Estos producen alteraciones en el sistema endocrino y en la estructura cromosómica, favoreciendo la aparición de mutaciones genéticas y abortos de repetición. Además, otro aspecto clave que interviene en la receptividad endometrial es el correcto funcionamiento del sistema inmunológico; para lograr el embarazo nuestro organismo debe aceptar al nuevo embrión, a pesar de no tener las mismas proteínas y constitución que los tejidos maternos. “Problemas como la carencia de vitamina D o disfunciones en el sistema hormonal tiroideo repercuten en el sistema inmune, dificultando el proceso de implantación y aumentando considerablemente la tasa de rechazo al lograr el embarazo” señala Verdú.

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