Hay que revisar paradigmas aceptados en la dosificación de antineoplásicos

La elaboración mediante ‘dose banding’ reduce tiempos de espera para el paciente y errores
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22 jul 2016 - 16:00 h
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La farmacia hospitalaria lleva muchas décadas trabajando en distintas estrategias para garantizar la seguridad del paciente oncológico, fundamentalmente en la normalización de procedimientos y la utilización de tecnología aplicada a todo el proceso farmacoterapéutico desde la prescripción electrónica asistida hasta la administración al paciente mediante ‘bombas inteligentes’ u otros mecanismos como los lectores de código de barras o radiofrecuencia que permitan interceptar los errores en todo el proceso.

Particularmente, en los subprocesos de elaboración y dispensación se han incorporado desde métodos de control cualitativo y semicuantitativo hasta el más reciente control gravimétrico que está empezando a incorporarse como un elemento de calidad fundamental para la seguridad del paciente. Así lo explicó a este suplemento Mónica Climente, jefa del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Dr. Peset, en el marco de la mesa ‘Estandarización de dosis de antineoplásicos parenterales en oncología: modelos y beneficios’, organizada por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria y la Real Academia Nacional de Farmacia.

Asimismo, recordó que, además de la incorporación de las TIC, es esencial mantener el compromiso del equipo interdisciplinar en su óptima utilización y en evaluar el impacto en la seguridad que pueda tener cualquier modificación de los procesos.

Entre las conclusiones a las que se llegó en este encuentro, Climente detalla que la dosificación de los fármacos antineoplásicos se ha basado y sigue basándose en la individualización según la superficie corporal o peso del paciente. Asimismo, existe evidencia científica que demuestra que la individualización posológica basada en modelos farmacocinéticos y farmacodinámicos en determinados antineoplásicos y tipos de cáncer mejora los resultados en salud de los pacientes en efectividad y en seguridad.

Además, la tendencia al aumento de la carga asistencial en las áreas de elaboración de quimioterapia están propiciando que se desarrollen nuevos sistemas que optimicen la elaboración sin reducir la seguridad.

Durante el encuentro se propuso y se sometió a debate la elaboración mediante dose banding o intervalos de dosis. Este nuevo enfoque estandariza las dosis de antineoplásicos en intervalos o bandas aceptando un porcentaje de variación máxima y pretende rebajar los tiempos de elaboración con la consiguiente reducción de los tiempos de espera de los pacientes, así como disminuir los errores en la elaboración. Precisamente uno de los potenciales beneficios que se plantean de esta estrategia de estandarización y preparación por lotes es la disminución de errores de preparación y la oportunidad de incorporar y estandarizar los controles de calidad en el producto acabado, tales como el control cualitativo y cuantitativo por gravimetría.

En este sentido, la jefa del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Dr. Peset detalló que el debate generado puso en evidencia que existe la necesidad de revisar paradigmas históricamente aceptados en la dosificación de los tratamientos antineoplásicos y de afrontar las oportunidades de mejorar la eficiencia del sistema sanitario, pero es necesario hacerlo desde el rigor científico y el consenso interdisciplinar para continuar avanzando en la mejora de la calidad de los tratamientos antineoplásicos y la seguridad de los pacientes oncológicos.

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