La negativa de Sanidad deja a los IPT sin datos económicos

El diálogo sanitario entre los gestores evidencia
las carencias para ir hacia un pago por resultados
Herramientas
|
03 jul 2015 - 16:00 h
|

Pasada la curva de aprendizaje de los Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT), la experiencia a nivel autonómico hace pensar que el camino por el que se ha optado puede no haber sido el correcto. La decisión de no incluir datos económicos separa a los representantes regionales y ministeriales reunidos en Santander por MSD y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Así, según Toni Gilabert, gerente de Farmacia y del Medicamento del CatSalut, los IPT deben incluir la evaluación comparada en términos de eficacia, de coste-efectividad y de impacto presupuestario. Como él opina Iñaki Betolaza, director de Farmacia del Gobierno vasco, para quien disponer de la información económica es “básico” para que las comunidades ejerzan sus competencias, como financiadores, y para posicionar terapéuticamente o no un medicamento con las alternativas existentes y según para qué indicaciones. “Nuestros clínicos leen los IPT, pero el IPT no es lo que vale. Lo que vale es el acta de la comisión interministerial”, afirmó.

No solo las comunidades son partidarias de un cambio en los actuales IPT. Su postura también está refrendada por la experta en Farmacoeconomía Carme Piñol, que lamentó no haber dado “un paso más” en esta estrategia en España. “Solamente con la eficacia y la seguridad es muy complicado posicionar fármacos. Si el precio es importante, seguro que nos estamos quedando cortos”, dijo.

Sin embargo, el ministerio de Sanidad se mantiene firme en su decisión de no incluir criterios económicos. En primer lugar, por la imposibilidad de hacer una valoración económica sin conocer el posicionamiento terapéutico, lo que, según Carmen del Castillo, jefa de área de la subdirección general de Calidad del Medicamento y Productos Sanitarios, lleva a su vez a la estructura actual de decisiones. “La misión de la Aemps es una y la del ministerio, a través de la Comisión Interministerial de Precios, es otra. El IPT puede dar ideas pero no puede dar precio”, asegura.

Resultados, transparencia y...

La utilidad o no de los IPT suben a la palestra cuando toca hablar de cómo cuantificar el valor de la innovación, algo fundamental a la hora de adoptar decisiones de precio y reembolso sobre novedades farmacéuticas. Y esta cuestión evidencia más carencias, como señalaron los expertos presentes. Los nuevos modelos de acceso resaltan la necesidad de llevar a cabo un cambio de paradigma e ir hacia el pago por resultados, pero resulta casi imposible plantear una política de resultados cuando ni siquiera hay un registro público de los mismos, como señaló José Luis Poveda, presidente de la SEFH.

El ministerio se defiende señalando que no todas las comunidades dan sus datos, y las acusaciones sobre falta de transparencia se le devuelven vía precios, tanto a España como al resto de países miembro que se niegan a compartir información sobre precios. “La mejor fórmula para maximizar el beneficio en precio es el crecimiento del mercado. Nos interesan los pacientes, pero solo los nuestros”, dijo. Al mismo tiempo, Gilabert precisó que quizá tendrían que abrir un debate sobre este tema.

Pero esa no es la única crítica al Plan Nacional de Hepatitis C. “El mundo en el que vivimos no es el mundo ideal que el ministro plantea, y no tenemos un escenario ideal con la hepatitis c, porque teníamos que haber hecho competir a las compañías”, aseguró Betolaza.

Al final, las grandes disensiones evidencian la perspectiva clínica, apuntada por Juan Pablo Horcajada, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario del Mar de Barcelona, relativa a que el problema del acceso a las innovaciones no tiene que ver con la legislación, sino con la financiación. Sobre este particular, señaló que “no encaja en el presupuesto del hospital incorporar fármacos de alto coste. Y ahí está la batalla, el problema que no tenemos resuelto. Por ley el acceso al medicamento está garantizado pero la realidad del día a día hace que sea absolutamente imposible cumplir con esa garantía”.

Twitter
Suplementos y Especiales