La Rioja tiene la peor tasa de mortalidad por infarto y Cataluña la mejor

Andalucía y Extremadura son las únicas CC.AA. que todavía no han implantado un código infarto
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23 oct 2015 - 16:00 h
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Solo midiendo los resultados en salud se logra mejorar la calidad de la asistencia, y el programa Incardio establece unos estándares de referencia para que cada hospital pueda evaluar su situación y mejorar la calidad de sus actuaciones. Así lo aseguró el primer firmante de este programa y jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario La Paz de Madrid, José Luis López Sendón, en el marco del Congreso de Enfermedades Cardiovasculares de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Incardio establece unos objetivos de mortalidad, indicando que la tasa de fallecimientos en infarto agudo de miocardio (IAM) con elevación de ST debería ser inferior al cinco por ciento —excluyendo a los que llegan con shock cardiogénico—; en síndrome coronario agudo del segmento ST, inferior al tres por ciento, y en la implantación percutánea de prótesis aórticas, inferior al seis.

Aunque se han mejorado los resultados en supervivencia, López Sendón incidió en que siguen existiendo diferencias entre hospitales y entre comunidades, como pone de manifiesto el programa Recalcar en el contexto del IAM con elevación de ST, y en mortalidad global en cirugía cardiaca, aunque matizó que “siempre que se hacen comparaciones, hay diferencias”. Además, enfatizó que el objetivo de este programa es compararse para “mejorar todos”.

Diferencias autonómicas

En concreto, y atendiendo a la tasa de mortalidad intrahospitalaria ajustada por riesgo, es destacable que se mantuvo el promedio en España, que fue del 7,31 por ciento en 2012 y del 7,3 en 2013. Aún así, son muy significativas las diferencias entre la región que presenta la mayor tasa de mortalidad (La Rioja, con 8,60 por ciento) y la de menor mortalidad (Cataluña, con un 5,9). La segunda con mejores resultados en cuanto a mortalidad en el infarto es Baleares, con un 6,2 por ciento. En opinión del presidente de la SEC, José Ramón González-Juanatey, los resultados catalanes proceden de su código infarto, “que es un modelo de referencia”, y Baleares cuenta con un programa de atención al infarto de miocardio regional.

En este sentido, López Sendón explicó a GM que todas las comunidades excepto Extremadura y Andalucía cuentan ya con un código infarto, pero no todos tienen tantos años de experiencia ni están organizados de la misma manera. Asimismo, apuntó a la necesidad de que se extienda en todo el Estado al haber demostrado su relación directa con el descenso de la mortalidad.

En cualquier caso, la tendencia ha sido positiva para la mayoría de las regiones, y entre las que más han reducido la mortalidad por infarto en un año, destacan Comunidad Valenciana (de 8,49 por ciento en 2012 a 7,9 en 2013) y Castilla La Mancha (de 7,26 por ciento a 6,8).

En cuanto a los objetivos de cara al futuro, el primer firmante del estudio incidió en la necesidad de seguir identificando las posibilidades de mejora y seguir haciendo comparaciones y, para ello, ve esencial hacer que los datos de los que se dispone para esas comparaciones sean buenos. Y es que, actualmente, obtenerlos depende de la voluntad del hospital para cumplimentarlos, por ello, “que los registros sean obligatorios y fiables es el punto de partida más importante”, recalcó.

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