La secuenciación gana peso en cáncer colorrectal metastásico

Los estudios analizan qué tratamiento es mejor utilizar en primera línea
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06 jun 2014 - 16:30 h
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No cabe duda que en oncología el camino a seguir y que mejores resultados cosecha hasta el momento es la personalización terapéutica, una línea bastante marcada en el caso del cáncer colorrectal metastásico (CCRm), donde la buena noticia es que ya se habla de la secuenciación de los tratamientos. Prueba de ello fue la presentación del estudio en fase III Calgb, que compara las cuatro líneas más frecuentes de tratamiento en esta patología —bevacizumab, comercializado por Roche como Avastin, más quimioterapia (folfox o folfiri) y cetuximab, comercializado por Merck como Erbitux, más quimioterapia (folfox o folfiri)—. Los resultados muestran que las cuatro opciones son igualmente efectivas en pacientes con este tumor y sin mutaciones KRAS, con una mediana de supervivencia global de 29 meses aproximadamente. Tampoco se detectaron diferencias significativas en el global y la supervivencia libre de progresión. En el grupo del anti -VEGF (bevacizumab) fue de 29 meses y 10,8 meses, respectivamente mientras que en el grupo del anti-EGFR (cetuximab) fue de 29,9 meses y 10,4 meses.

Con todo, para Jesús García Foncillas, jefe del Servicio de Oncología de la Fundación Jiménez Díaz, este estudio se sitúa en un paso aún previo en la práctica clínica, donde ya se dispone del análisis del estado mutacional del NRAS además del KRAS. “Antes de valorar estos datos debemos esperar a ver los resultados con NRAS, de lo contrario sería un paso hacia atrás”, especificó al tiempo que vaticinó que los datos con la extensión del Calgb que se presentarán en 2015 hacen prever una mejor respuesta si se seleccionan más los pacientes. Una opinión que comparte Teresa Macarulla, de la Unidad de Cáncer Gastrointestinal del Instituto Oncológico Baselga, que insiste en que los datos del estudio son insuficientes y que cambiarían con RAS —que incluye KRAS y NRAS—.

Este planteamiento se confirma con el estudio FIRE III, cuya extensión con NRAS comparó los resultados de folfiri más o cetuximab o bevacizumab en pacientes nativos. De este modo, aunque el ratio de respuesta global y supervivencia libre de progresión fueron comparables entre ambos brazos, los datos de supervivencia global fueron más altos en el caso de cetuximab (33,1 meses frente a 25,6 meses), una supervivencia que varía en función del género y de la situación local del tumor, aseveró Volker Heinemann, del Centro de Oncología Médica y Estudio del Cáncer del Hospital Universitario Grosshadern de Munich. “Fire III sugiere que se debería empezar el tratamiento de los pacientes wild type con un anti-EGFR”, matiza Macarulla.

A esto se suman los resultados de un análisis retrospectivo del estudio Crystal en fase III que comparaba cetuximab administrado junto a folfiri frente a folfiri solamente. El análisis incluyó a un subgrupo de pacientes con CCRm KRAS tipo nativo y se observó una mejora clínica significativa cuando el fármaco se añadió a folfiri en primera línea de tratamiento. Los resultados muestran un incremento del 27,7 por ciento en la tasa de respuesta, un incremento de tres meses en la mediana de supervivencia libre de progresión y un incremento de 8,2 meses en la mediana de supervivencia global.

Mientras, en aquellos pacientes mutaciones KRAS exón 2 identificadas en el análisis KRAS inicial u otras mutaciones RAS no se observó ningún beneficio con la terapia combinada. Unos datos que concuerdan con los del OPUS, que demuestra que los pacientes con mutaciones RAS no se benefician de la terapia anti-EGFR.

Para Fortunato Ciardiello, profesor de Oncología Médica de la Seconda Università degli Studi di Napoli en Nápoles y autor principal del análisis, estos resultados confirman que el test RAS debe ser obligado antes de empezar con el tratamiento. “Podemos confirmar que la personalización en estos pacientes es ya una realidad”, corroboró.

Determinación en sangre

Aunque la determinación de los biomarcadores en CCRm está estandarizado en España, gracias a la financiación de la industria farmacéutica, lo cierto es que la toma de la muestra es mediante biopsia, y por tanto, invasiva para el paciente y los resultados pueden demorarse en función de si la prueba se realiza en un centro de referencia o no. Para acortar los tiempos y evitar posibles complicaciones, Merck anunció en ASCO la firma de un acuerdo con Sysmex Inostics para el desarrollo y comercialización de un análisis de sangre de biomarcadores RAS que estará disponible en la práctica clínica en 2015. Así lo confirmó en declaraciones a GM Belén Garijo, presidenta y CEO de Merck Serono. “Con esta prueba se recibe el resultado en 5-7 días, mientras que cuando se hace en tejido puede tardar hasta un mes”, puntualizó. Asimismo, este análisis permitirá tomar decisiones de tratamiento más rápidas e incluso controlar la evolución de la mutación a lo largo del tratamiento, comentó Sabine Tejpar, de la Unidad de Oncología Digestiva del Hospital Universitario de Gasthuisberg.

“Antes de valorar los datos presentados del Calgb
hay que esperar a ver
los resultados con NRAS”

“Fire III sugiere que se debería empezar el tratamiento
de los pacientes wild type
con un antiEGFR”

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