“La tasa de prematuridad de un país se relaciona con la calidad de su sistema”

MANUEL SÁNCHEZ-LUNA director del Grupo Español de Investigación en Displasia Broncopulmonar (Geidis)
Herramientas
|
20 nov 2015 - 16:00 h
|

La displasia broncopulmonar afecta desde el nacimiento hasta la edad adulta y supone la complicación más frecuente relacionada con la prematuridad. Se trata de una enfermedad pulmonar crónica que provoca una disminución del crecimiento del pulmón limitando la función respiratoria. Con el objetivo de mejorar el manejo y seguimiento de estos pacientes nace el Grupo Español de Investigación en la enfermedad (Geidis).

Pregunta. ¿De qué incidencia estamos hablando?

Respuesta. En el contexto de enfermedades infantiles es poco frecuente. Desde el punto de vista de la incidencia en el conjunto de niños prematuros, antes de las 26 semanas, es la complicación más frecuente relacionada con la prematuridad. En niños con pesos de alrededor de 750 gramos puede llegar hasta el 60 por ciento. Por tanto es un problema muy importante.

P. ¿En respuesta a qué necesidad surge este grupo?

R. Es un deseo que teníamos los neonatólogos y los neumólogos pediátricos, desde hace muchos años para intentar organizarnos y enfocar esta patología. Por la importancia que tiene y porque necesitamos tener un diagnóstico uniforme en todo el territorio nacional y hacer un enfoque global del paciente, antes, después y durante la evolución del nacimiento. A veces los pacientes no están etiquetados correctamente en esta enfermedad y el manejo no es homogéneo. Por ello, teníamos la deuda de unificar y aplicar protocolos de seguimiento y de tratamiento en todo el SNS.

P. Como ha comentado, el diagnóstico debería hacerse antes...

R. El diagnóstico epidemiológico lo hacemos cuando el bebé ya ha cumplido 36 semanas de edad postconcepcional, es decir, cuando ha pasado más de un mes de vida extrauterina. Esta enfermedad comienza antes de nacer, y de ahí que estemos estudiando la manera de reducir la incidencia. Si no lo podemos hacer de forma global, habrá que buscar fórmulas para aminorar los síntomas más graves. Actualmente, tenemos que esperar hasta que los niños han cumplido el mes de vida para descubrir que son portadores de la patología.

P. U¿n adecuado tratamiento puede minimizar efectos en edad adulta...?

R. Efectivamente. Lo más importante es prevenir, y si son niños de riesgo lo que tenemos que hacer es homogeneizar el tratamiento general para reducir los daños en épocas muy concretas de la vida. Posteriormente, cuando crecen si enfocamos las terapias y el diagnóstico evitaremos hospitalizaciones innecesarias, tratamientos agresivos, que además son costosos y que no tienen efecto beneficioso, por tanto liberaremos a estos niños de una carga asistencial importante.

P. ¿Hablamos de un tratamiento estandarizado, por tanto?

R. Por desgracia, la insuficiencia respiratoria crónica del recién nacido, debido a la prematuridad es una enfermedad que frena el crecimiento del pulmón. A día de hoy no tenemos ningún fármaco que estimule su crecimiento, hay estudios recientes que nos hablan de tratamientos con células madre y de los factores estimulantes del crecimiento de los pulmones, pero no hay un tratamiento específico de esta enfermedad. Lo que sí tenemos son terapias para tratar los síntomas.

P. ¿Hay algún registro ya elaborado?

R. El objetivo de este grupo era utilizar un diagnóstico homogéneo y registrar a los pacientes para ver qué está ocurriendo a lo largo de su seguimiento. Queremos hacer un estudio longitudinal a medio y largo plazo, y para eso tenemos que registrar a los pacientes.

P. ¿Cuántos centros están adheridos?

R. Estamos encantados, porque la gran mayoría de la red sanitaria pública y muchos de los privados se han adherido. En total, 69 centros que incluyen a los más importantes.

P. ¿Qué impacto tienen las infecciones respiratorias?

R. Estos niños son especialmente sensibles alrededor del año y medio de vida a tener reacciones agresivas a algunas infecciones respiratorias, muy probablemente, están relacionadas con el tipo de virus y bacterias. Además, sabemos que son más frecuentes las que provoca la bronquiolitis, y muy probablemente el virus respiratorio sincitial, que es capaz de dañar y reducir la función pulmonar y provocar una reactividad en la vía área que será complicada a largo plazo. Por tanto, una de las primeras complicaciones que hay que prevenir son las infecciones respiratorias en la infancia, pero para esto, hay que aplicar medidas generales de higiene y de prevención. Tenemos la posibilidad de administrar fármacos específicos frente a esta infección, que servirán para reducir el riesgo de enfermedades más graves. Son fármacos costosos pero extremadamente útiles para reducir las consecuencias.

P. ¿Han aumentado los casos de prematuros en nuestro país?

R. Estamos preocupados, porque con todos los adelantos de la medicina lo único que avanza es la prematuridad. Y dentro de esto, la displasia. Si hay más prematuros, sobre todo, en el límite de la prematuridad (nacer alrededor de las 22 y 26 semanas), habrá más displasia pulmonar. Esto lo ha demostrado recientemente la red de estudios norteamericanos que han recabado los datos del 98 a 2012 y se ve que es la complicación que ha ido aumentando. Quizás veamos formas menos graves, pero en cuanto a número ha ido creciendo.

P. El aumento de las cifras es extrapolable al resto de países?

R. Para nosotros la prematuridad sigue siendo el gran problema porque no conseguimos reducirla. La tasa de prematuridad de un país se relaciona con la calidad de su sistema sanitario. De media, decimos que uno de cada diez recién nacidos nace antes de la semana 37. En España estábamos con tasas del 7 por ciento, y ya la hemos superado. El factor más importante es el envejecimiento de las madres en su primer y segundo embarazo. Se ha retrasado mucho la edad de tener hijos. En la Comunidad de Madrid hemos sobrepasado los 33 años, eso significa que aumentan los riesgos. De alguna manera, la percepción que tiene la sociedad de que no pasa nada por retrasar la edad fértil y porque lleguemos a la natalidad más tarde, es errónea. Baja la calidad de la gestación en estas madres y se tiene que acudir más a las técnicas de reproducción asistida que también ya de por sí aumentan esta tasa.

P. ¿Qué opinión le merece la inclusión en el calendario de la vacuna de la tos ferina embarazadas que han anunciado Madrid y Comunidad Valenciana?

R. Como neonatólogo, lo que me gustaría transmitir es tranquilidad. Las cosas se están haciendo bien y se han hecho bien. El caso de que existan casos aislados de tosferina es posible. Ante esto, hay que reforzar las medidas higiénicas y evitar que esos niños estén en contacto en áreas con riesgo de contagio de los procesos catarrales. Tienen que estar protegidos de las enfermedades respiratorias, pero tiene que ser una política de salud pública por parte de todos. Con todo, es un avance que podamos vacunar a las madres para que los niños nazcan con anticuerpos suficientes y en caso de ponerse en contacto con la bacteria de la tosferina, poder reaccionar mejor. Sin embargo, hay que tranquilizar a la gente, porque se están haciendo bien las cosas.

Tenemos la deuda con los prematuros de unificar y aplicar protocolos para la displasia pulmonar”

Queremos hacer un estudio longitudinal a medio-largo plazo, pero antes necesitamos registros”

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales