Las comunidades autónomas caminan a distinto ritmo en los acuerdos de riesgo compartido

l La necesidad de ajustarse a los presupuestos y buscar fórmulas de eficiencia presiden un nuevo modelo de colaboración público-privada

l Comunidad Valenciana, Baleares y Cataluña explican sus experiencias en una jornada sobre el nuevo rol de la industria farmacéutica

Herramientas
|
29 nov 2013 - 16:00 h
|

La crisis ha cambiado la manera de gestionar los servicios sanitarios. Este nuevo escenario, más restrictivo, está presidido por nuevas reglas del juego sobre el déficit e implica, también, nuevas reglas de cara a los proveedores. La primera gran derivada de la crisis es la necesidad ajustarse a los presupuestos y de buscar fórmulas que generen más eficiencia, una tarea que pasa por dar un giro copernicano a los modelos de colaboración con la industria farmacéutica. El cambio es lento, pero seguro, según la experiencia de las tres administraciones públicas que la semana pasada participaron en la jornada ‘Industria farmacéutica: De suministrador a socio estratégico’, organizada por El Global y PwC.

“No queda otro camino”, aseguró Manuel Escolano, secretario de la Agencia Valenciana de Salud. En su opinión, “el problema de la sostenibilidad afecta a todos, y obliga a todos a ser proactivos”. La obligación de cambio no atañe solo a la industria. En el nuevo modelo de colaboración público-privado, la Administración también tiene que hacer examen de conciencia y adoptar nuevas reglas de cara al sector. César Vicente Sánchez lleva un año como director general de Gestión Económica y de Farmacia de la Consejería de Salud de Baleares, un tiempo que le ha bastado para reconocer la necesidad de cambiar “el llamado gasto en farmacia por el concepto de inversión en farmacia”. Consciente de que los gestores públicos no pueden perder de vista el corto plazo, Sánchez reconoce sin embargo que esta perspectiva, alentada por la crisis, no puede presidir de forma exclusiva la toma de decisiones. “Somos muy cortoplacistas en la Administración —dijo—. Hay mucha focalización en el recorte en Farmacia y no estamos midiendo qué está pasando con ese recorte”. Esta filosofía lleva a lo que parece ser la piedra angular del nuevo modelo post-crisis: un nuevo esquema de colaboración basado en la medición exhaustiva de los resultados como paso previo a la toma de decisiones. Por ahora, esta tarea ha sido una constante en el trabajo de médicos y gerentes. El director general de Farmacia de Baleares cree que ha llegado el momento de extrapolarla “a todos”: industria, profesionales y la propia Administración. Ya existen varios ejemplos. En Baleares, la Consejería de Salud ya ha empezado a mantener con la industria reuniones que van mucho más allá de los asuntos económicos, y que van enfocadas a cómo medir resultados en salud a medio y largo plazo. La Comunidad Valenciana presenta ejemplos de colaboración público-privada en cuatro áreas: investigación; sistemas de información y tecnologías; áreas emergentes y prestación farmacéutica.

En este sentido, además de mencionar los algoritmos terapéuticos y los subcomités para determinar los criterios de utilización de medicamentos de alto impacto sanitario y/o económico. Escolano anunció el planteamiento de un acuerdo de riesgo compartido en el uso de medicamentos biológicos en artritis reumatoide. Los acuerdos de riesgo compartido parecen ser el futuro idóneo de la gestión de la prestación farmacéutica. Sin embargo, como reconoció Antoni Gilabert, gerente de Farmacia y del Medicamento del Servicio Catalán de la Salud, no todas las comunidades están igual de posicionadas para ponerlos en marcha. El riesgo compartido es una realidad en Cataluña, que poco a poco ha ampliado el alcance de los acuerdos firmados hasta la fecha. Es por eso que, ante el cambio de modelo que se pregona, Gilabert ve “mejor que antes” a la industria. Sabedor de que el cambio de modelo no se produce de un día para otro, afirma que los mercados intentan adaptarse al camino marcado por los reguladores, aunque todo tiene sus límites. “La innovación, cuanto más rápido entre, mejor; ya que beneficia a todos”, dice Gilabert. Eso sí, esa innovación tiene que entrar ordenada.

e-planning ad
Twitter
Suplementos y Especiales