Las IRAS precisan de un abordaje nacional vinculante

Apuestan por una estrategia que “castigue”
y “premie” a los centros más comprometidos
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27 nov 2015 - 16:00 h
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Las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS) causan todos los años más de 3.000 muertes en España. Un desafío más para el Sistema Nacional de Salud (SNS) que precisa de un abordaje multidisciplinar y de la coordinación de los microbiólogos, infectólogos, epidemiólogos, además de las enfermeras.

Se calcula que uno de cada 15 pacientes que ingresa en un hospital padece algún tipo de IRAS, lo que supone un elevado coste económico y un riesgo para la seguridad de los pacientes.

Ángel Asensio, jefe del servicio de Medicina Preventiva del Hospital Puerta de Hierro, asegura que la gran dificultad para reducir estas infecciones está en modificar las conductas de los profesionales, sin incentivos válidos. “El liderazgo y el respaldo de los equipos directivos es muy importante para que los equipos de control de la infección funcionen adecuadamente”, eso sí, teniendo en cuenta que los bundles o conjuntos de medidas de prevención se han mostrado eficaces en la lucha contra las IRAS.

A su juicio, en España deben existir leyes que refuercen en positivo o en negativo estas malas prácticas. Sin embargo, para ello, es imprescindible el liderazgo de los gestores y directivos. La principal implicación, en su opinión, debe llegar desde las gerencias.

De hecho, en Reino Unido hace años se establecieron protocolos que contemplaban el liderazgo de las gerencias y en la actualidad se han disminuido las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria debido a la responsabilidad que implica para las direcciones de los centros sanitarios. En España, los gerentes, por su parte, son conscientes de estos problemas y se comprometen a ofrecer fórmulas innovadoras gracias a la tecnología para mejorar la situación.

Uno de los problemas que se da en España, a juicio de los expertos, es la escasez de evaluaciones y de medidores que existen en los hospitales. En ocasiones, los centros sanitarios son reticentes a dar a conocer sus resultados de las IRAS. De ahí la importancia de un plan nacional que ofrezca buenos indicadores y medidores del proceso. Como explica la enfermera del Gregorio Marañón, María Jesús Pérez, “un buen indicador no implica más dinero. Se puede medir a través del control el uso de antibióticos que se hace en un hospital”. Pérez es consciente de que las auditorías es lo mínimo que tienen que hacer los profesionales y es lo que les permitirá controlar los malos resultados. A esto hay que sumar la importancia de “no trabajar con procesos, sino con conjunto de pacientes homogéneos”, incide.

El margen de mejora es grande y las barreras que existen son importantes. Otro de los problemas que los expertos ponen sobre la mesa es que “el SNS carece de los sistemas de vigilancia y aspectos de control de prevención”, explica Asensio. Además, hay que tener en cuenta de que España es uno de los países con más problemas de multirresistencia porque se hace un uso abusivo de los antibióticos. Según las estimaciones, en España el uso innecesario de antibióticos asciende al 50 por ciento. La solución para Emilio Bouza, jefe del servicio de microbiología del Hospital Universitario Gregorio Marañón, pasa por incidir en el correcto control, mediante la inversión de más recursos y la incorporación de los avances que aporta la tecnología sanitaria para garantizar la calidad del servicio e incentivar las buenas prácticas. “Es importante medir intervenciones e implementar planes de prevención y control para evitar infecciones nosocomiales, ya que suponen un coste alto y afectan a la seguridad del paciente”, explica.

Gran parte de estas infecciones están ligadas a la cirugía y a los dispositivos no invasivos. A pesar de que suponen procesos imprescindibles en la práctica diaria, no están exentos de riesgo. Por ello, insisten en que a la hora de tratar a un paciente ingresado con un catéter, por ejemplo, hay que hacer hincapié en el uso responsable de estos procesos, otro de los escollos que frena la mejora de las IRAS.

Proyectos regionales

Por ello, a falta de un plan nacional que esté desarrollado y sea vinculante, mediante sistemas de vigilancia se aborden estas infecciones, las comunidades autónomas ya están trabajando en planes regionales preventivos.

Es el caso de Flebitis Zero, un programa preventivo que pretende garantizar un acceso venoso seguro, eficaz y mínimamente agresivo para el paciente, disminuyendo la variabilidad en los cuidados. Asimismo, trata de prevenir y reducir los eventos adversos e incidentes relacionados con estos procedimientos y promocionar el análisis y evaluación de las medidas instauradas favoreciendo la mejora continua. Para Carmen Martínez, responsable de Medicina Preventiva y Salud Pública del Complejo Hospitalario Central de Asturias, esta estrategia determina y analiza la incidencia de flebitis asociada a catéter venoso periférico (CVP) y los factores relacionados. En este proyecto participan hospitales de Asturias, Galicia, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Castilla y León, Madrid, Andalucía, Baleares y Cataluña. Martínez está de acuerdo en que es necesario protocolizar la respuesta a estas infecciones para mejorar las cifras.

Aunque está en marcha un plan nacional, que fue aprobado por el Consejo Interterritorial, actualmente se encuentra en desarrollo de documentos más específicos, por ello la especialista insiste en la necesidad de buscar una mayor coordinación.

Por otra parte, uno de los ejes en la lucha contra las infecciones son las enfermeras, que son los profesionales que más en contacto están con los pacientes. Desde el Gregorio Marañón, Pérez lidera el Plan Prevenga, con el objetivo de reducir las infecciones nosocomiales. En concreto, las relacionadas con catéteres endovasculares; neumonía asociada a ventilación mecánica; infección por herida quirúrgica o infecciones asociadas a sondas urinarias.

Por otra parte, el proyecto madrileño apuesta por establecer una política de antimicrobianos para todo el hospital. A juicio de Pérez, la infección nosocomial es inevitable, consecuencia lógica de la medicina sofisticada y el precio a pagar por la cirugía compleja y las técnicas intervencionistas. Pérez asegura que esto debe considerarse como un fracaso de los mecanismos de seguridad y hay que tener en cuenta que al menos la mitad se pueden prevenir.

Con Prevenga se ha conseguido reducir hasta el 30 por ciento de las infecciones. El Gregorio Marañón mide anualmente las intervenciones contra las IRAS a través de una auditoría. Además, son ejemplo a seguir en cuanto al refuerzo positivo o negativo que proponen los expertos, ya que con el apoyo de la dirección, miden los costes que suponen estas infecciones y según los resultados, se premia o castiga con recursos para el servicio.

Pérez insiste en el liderazgo de enfermería en este problema y reconoce que aunque ha costado coordinar a los médicos, con un buen equipo multidisciplinar se están consiguiendo resultados. “Si introducimos estas medidas habrá un compromiso por parte de todos, se reducirán las malas prácticas y redundará en un ahorro”, explica, al tiempo que lamenta la falta de proyectos ambiciosos.

Plan nacional

El Consejo Interterritorial acordó una estrategia contra las IRAS, que actualmente
se encuentra en desarrollo

Bundles

El conjunto de protocolos
de prevención que existen se han mostrado eficaces en la lucha contra las infecciones

Antibióticos

De los 31,5 millones
de antibióticos que se recetaron en el SNS en 2014, casi 15,7 fueron innecesarios

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