Los diabéticos de larga duración tienen 1,3 veces más riesgo de párkinson

Entre el 40 y el 45 por ciento de los pacientes con fibrosis quística mayores de 30 años tienen diabetes
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22 abr 2016 - 16:00 h
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La relación entre diabetes y neurodegeneración es un ámbito de creciente interés en los últimos tiempos. Ahora, nuevos datos presentados en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Diabetes (SED) ponen el foco entre la diabetes y el párkinson. Como explicó Félix Bermejo, del Instituto de Investigación Hospital 12 de Octubre, los datos del estudio Nedices (acrónimo inglés de Neurological Disorders in Central Spain) muestran que “los pacientes con diabetes de más de diez años de duración tienen1,3 veces más riesgo de padecer párkinson que la población general”. Un riesgo no mucho más elevado, pero que, a juicio de este experto, es “significativo”. El estudio es un trabajo observacional sociomédico de cohorte censal (65 y más años) que analizó 5.278 participantes en 1994, y su evolución y mortalidad hasta 2008.

Como señaló Bermejo, hay varios mecanismos que explican la relación entre ambas patologías. “Los pacientes diabéticos tienen más riesgo de padecer lesiones vasculares en el cerebro, que aumentan el riesgo de párkinson y otras enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer. Y tienen más probabilidad de infarto cerebral”, dijo este experto.

Fibrosis quística y diabetes

Otro de los temas destacados del congreso fue el del elevado número de pacientes con fibrosis quística que también sufren diabetes. Como señaló Juan Francisco Merino, endocrinólogo del Hospital Universitario y Politécnico la Fe de Valencia, “entre el 40 y el 45 por ciento de los pacientes con fibrosis quística mayores de 30 años tienen la patología”. Esta relación se explica porque la fibrosis quística causa lesiones en el páncreas exocrino, “que acaban afectando a los islotes de Langerhans, encargados de la secreción de insulina”, dijo este experto. Otro factor que influye en la relación entre ambas patologías es que “hay una cierta resistencia a la acción de la insulina periférica, porque los pacientes con fibrosis quística suelen tomar medicamentos que son diabetógenos, como los corticoides”, añadió.

Salud bucodental y diabetes

Por su parte, David Herrera, presidente de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración, anunció que el grupo de trabajo de Diabetes y Enfermedad Periodontal, integrado también por la SED, evaluará la salud bucodental de los participantes en los estudios di@bet.es, del Ciberdem, y Predaps, que tiene como objetivo determinar el riesgo de diabetes y de complicaciones vasculares en pacientes prediabéticos. Según Herrera, “existe una relación bidireccional entre la periodontitis y la diabetes”. Se trata de un “círculo vicioso”, en palabras de este experto, “porque la periodontitis dificulta el control de la glucemia en personas diabéticas e incrementa el riesgo de complicaciones. Y, por su parte, la diabetes multiplica por tres las probabilidades de padecer periodontitis”.

Como destacó Herrera, esta patología bucodental dificulta el control glucémico porque se trata de una infección bacteriana que genera una inflamación de las encías. “Provoca un estado de inflamación sistémico del organismo que favorece la resistencia a la insulina”, dijo. Asimismo, la diabetes altera el sistema inmune. “Y la periodontitis es la respuesta de este sistema y los tejidos de la encía frente a las bacterias”, añadió.

Antidiabéticos y seguridad CV

La nueva generación de fármacos antidiabéticos, que reducen los eventos cardiovasculares (CV), también han centrado parte del congreso. Esteban Jódar, jefe de Endocrinología de los Hospitales Universitarios Quirón de Madrid, destacó que empagliflozina (Jardiance, de Boehringer Ingelheim y Eli Lilly) reduce un 38 por ciento las muertes por causa CV en diabetes tipo 2. Asimismo, en breve se conocerán datos sobre liraglutida (Victoza, de Novo Nordisk), “y parece ser que serán positivos en cuanto a seguridad cardiovascular”, dijo. A su juicio, estos fármacos modificarán la práctica clínica. “Se emplearán sobre todo en pacientes con cardiopatía isquémica o un riesgo elevado de evento cardiovascular”, dijo.

Los pacientes diabéticos tienen más riesgo de padecer lesiones vasculares
en el cerebro

La periodontitis dificulta el control glucémico en los diabéticos e incrementa el riesgo de complicaciones

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