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13 feb 2014 - 09:00 h
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Tras más de dos años de vida, las subastas han acaparado multitud de portadas y titulares de prensa ante el impacto que han producido en cada uno de los eslabones de la cadena sanitaria: oficina de farmacia, distribuidoras, industria y pacientes. Entre las principales conclusiones a las que llegaron los expertos cabe resaltar la inequidad en el acceso a los medicamentos que sufren los pacientes de esta comunidad. “Las subastas limitan las posibilidades de los andaluces de acceder a los mismos medicamentos que cualquier otro ciudadano español, además de que una comunidad no puede desfinanciar por su cuenta y riesgo un fármaco al que se tiene acceso a nivel nacional, como ocurre con los fármacos no seleccionados por el Servicio Andaluz de Salud (SAS)”, explico Juan Suárez, abogado del bufete especializado Faus & Moliner. Asimismo, Manuel Pérez, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos (COF) de Sevilla, denunció que el SAS les deja solos ante pacientes “que no entienden por qué no le damos su medicamento de siempre”. “La calidad asistencial de los andaluces queda mermada con las subastas”, sentenció.

El siguiente eslabón de la cadena sanitaria que esbozó sus críticas a las subastas de medicamentos fue la distribución. Además de que el ciudadano no puede elegir entre medicamentos que el farmacéutico tampoco ha podido gestionar, Pedro Pablo Sánchez, director gerente de Cofamasa (Grupo Cofares), denunció que “está contrastado que el suministro tiene una frecuencia inadecuada”. En la misma línea se pronunció Ángel Escribano, director de la división comercial y de relaciones con la industria de Cecofar, quien señaló que el nivel medio de suministro “en las primeras subastas fue del 64 por ciento, en las segundas del 68 por ciento, con los dos principales adjudicatarios en una media del 50 por ciento de suministro, y en las terceras hay cinco presentaciones de la que no sabemos nada y tenían que estar el 1 de febrero”.

Los farmacéuticos, además, tienen otra seria problemática con las subastas andaluzas: han contribuido al empobrecimiento que en la botica ha dejado la crisis económica. “Desde el principio nos negamos a esta medida porque anula nuestra capacidad de gestión de la farmacia y, con ella, ahonda en nuestros problemas financieros”, explicó Pérez. Asimismo, denunció que el SAS cargue sobre sus espaldas los desajustes económicos producidos en los presupuestos autonómicos. “Cuando las balanzas económicas no cuadran no es ético pasar la moneda a otros que no son responsable”, finalizó.

Toda esta resaca ha sido la que ha dejado dos años y medio de subastas. Por ello, EG y Teva han organizado la jornada ‘Subastas de medicamentos en Andalucía. Análisis del impacto en las oficinas de farmacia’ en Sevilla ante un auditorio abarrotado por 215 farmacéuticos y profesionales sanitarios con expertos representantes de cada uno de los actores afectados con el objetivo de realizar un exhaustivo y clarificador análisis sobre la polémica medida andaluza que, por otro lado, tampoco ha cubierto las expectativas del SAS en cuanto a ahorro y cobertura. “La Junta de Andalucía buscaba con esta medida cubrir el 96 por ciento del mercado y sólo han conseguido el 42 por ciento”, señaló Concha Almarza, directora de operaciones de IMS Health. En este sentido, Rafael Borrás, director de Relaciones Institucionales de Teva, denunció que el SAS “espera que su proyecto de subastas sea soportado por el modelo, es decir, que seamos nosotros los que distribuyamos por responsabilidad cuando las adjudicatarias no lo hagan”, circunstancia que palia ante los ciudadanos las ineficiencias de las subastas. En este sentido, añadió que, además, se está adjudicando la sanidad de los ciudadanos andaluces “a compañías que no crean riqueza y empleo en España”. Este hecho fue refrendado por los representantes de las distribuidoras, quienes afirmaron no tenían “relación comercial con las adjudicatarias previamente a las subastas”.

La visión de la administración no fue defendida por ningún representante del SAS, quienes finalmente, “por problemas de agenda”, no pudieron asistir a la jornada.

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