Los hematólogos, preocupados por la escasa visibilidad de la especialidad

La SEHH reitera que dejar el MIR en cuatro años tendría consecuencias “catastróficas”
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27 feb 2015 - 16:00 h
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Aunque la hematología y la hemoterapia ha estado, en ocasiones, entre las primeras opciones de los nuevos residentes, “en la actualidad no es así”, explica el presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), José María Moraleda, que coincide con su antecesora Carmen Burgaleta al destacar las salidas laborales, y el poco impacto social que llega a tener este área, como los principales motivos para que el aspirante MIR no escoja la especialidad.

Ante esta situación, la preocupación de los hematólogos no sólo se debe al desconocimiento entre los futuros residentes, sino en general al de todo el SNS. Así lo pusieron sobre la mesa durante la presentación del ‘Manual del médico residente en hematología y hemoterapia’, que ha llevado a cabo la sociedad en colaboración con Novartis Oncology y que pretende fomentar la visibilidad de la especialidad. Un área que, a juicio de Moraleda, “no puede pasar desapercibida en el hospital”.

Precisamente, si hay algo que aumenta su atractivo es la cantidad de conocimientos que constantemente genera la investigación. Por ello, los contenidos del manual “abarcan todas las áreas de conocimiento que tiene que saber un hematólogo para ejercer su profesión y son un intento de armonización al programa europeo”, explica Adrián Alegre, expresidente de la comisión nacional y uno de los coordinadores del libro. Para ello, se ha dividido en ocho secciones temáticas que reflejan los bloques de contenidos que debe conocer el futuro especialista y que forman parte del programa oficial del MIR, contemplando las nuevas competencias específicas que se deberán actualizar con la futura troncalidad.

Troncalidad

En este sentido, los expertos consideran que es importante que el futuro programa formativo no se aleje de esta línea y contemple el aumento de la formación específica, en cinco años. Para los hematólogos, de no ser así tendría “consecuencias catastróficas que ni siquiera se plantean”, advierte Moraleda.

A su juicio, los expertos comunitarios exigirán adaptar los programas al resto de Europa. “El currículum europeo, asumido por 27 países ha establecido dos años de competencias generales y tres de específicas”. Para establecer los periodos formativos, “la SEHH trabaja a través de la Comisión Nacional de la Especialidad (CNE) en los programas de enseñanza MIR, para se adapten al contenido y duración de Europa”, comenta Moraleda. Y para ello, “se justificará sobradamente la necesidad del quinto año de formación con los programas formativos en los que trabaja la CNE”. En este sentido, el presidente de la SEHH defiende la calidad en la formación, eso sí, “para ello hace falta financiación, y si no, no se puede plantear una ley como la troncalidad”.

Sin embargo, los hematólogos, además destacan el papel que juegan los tutores en el proceso. Para Moraleda el sistema formativo ha funcionado muy bien gracias a esta figura, “que realiza su labor de manera altruista”. En este sentido, la intención de la sociedad es hacer partícipe a los hematólogos implicados en la formación de residentes. Así, el manual responde a un proyecto que quiere reconocer la labor de los tutores en el proceso formativo, además de implicar a los residentes en este proyecto. “El texto condensa de forma práctica y actualizada los aspectos diagnósticos y terapéuticos que debe abordar el especialista”, indica la coordinadora del libro, Carmen Burgaleta.

Con este manual se recogen uno de los objetivos principales de la sociedad que tal y como ha asegurado el presidente pasa por “la formación continuada de los especialistas, que redundará en beneficio de la atención de los pacientes”.

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